La misión incluye cuatro líneas experimentales coordinadas:
- Biología de semillas / Resiliencia post-exposición, ejecutado por la Dra. María Inés Mercado y el Lic. Sebastián Buedo (FML), junto al Dr. Juan González como participante invitado y la Dra. Daniela Fontana (INTA Tucumán).
- Biotecnología de suelos / Interfaz semilla–sustrato aplicada a regolitos lunares y marcianos, ejecutado principalmente por representantes del INTA San Juan: M.Sc. Lucas Guillén, Dr. Gonzalo Roqueiro y Dra. Nadia Bárcena, en conjunto con la USP-T en las instalaciones del CIBA Tucumán.
La “pata tucumana” de un ambicioso proyecto: llevar quinoa al espacio- Astrofísica / Caracterización del entorno X-Rad durante orbita, coordinado y ejecutado principalmente por la Dra. María Florencia Calandra, astrónoma argentina y científica afiliada a la USP-T, en coordinación con el equipo de Genesis Space Flight Laboratories.
- Validación tecnológica de la cápsula como plataforma científica, coordinada por el Dr. Roland Meszter y el equipo de Genesis Space Flight Laboratories.
El enfoque integrado, que combina física espacial, biología, ingeniería y ciencia de materiales, busca generar uno de los conjuntos de datos más completos obtenidos hasta la fecha en experimentación biológica orbital.
Ahora el desafío es ser un “granero del sistema del solar”El material ya fue integrado y en estos momentos la cápsula en la que viaja se encuentra en el proceso de acoplamiento con el satélite donde va a estar en órbita y con el que va a volver luego de permanecer nueve meses en órbita terrestre. El despegue del satélite se encuentra planificado para mayo-junio y volará en un cohete de Space-X (transporter 17) desde California.