A partir de hoy comenzará el cronograma de protestas anunciado por la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), que nuclea a los controladores aéreos. La medida se extenderá durante cinco días consecutivos e impactará en los despegues en todos los aeropuertos del país, aunque sin afectar operaciones ya en curso.
El gremio definió la protesta como una “legítima acción sindical” y explicó que la decisión se tomó tras el vencimiento de la prórroga de la conciliación obligatoria, sin que se alcanzara un entendimiento con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA). El conflicto, que lleva varios meses, combina reclamos salariales con denuncias por incumplimientos del Convenio Colectivo de Trabajo (CCT).
El cronograma del paro de controladores aéreos contempla franjas horarias específicas y modalidades diferenciadas, según el tipo de operación aérea. Según precisaron desde el sindicato, la medida restringirá exclusivamente la autorización de despegues y no afectará vuelos ya iniciados ni operaciones en curso.
La agenda comienza hoy, con una interrupción para toda la aviación entre las 15 y las 18. Continuará mañana, con un esquema que se replicará de 19 a 22. El sábado 28, la afectación alcanzará a la “aviación general y no regular” de 13 a 16, es decir, vuelos privados, taxis aéreos y servicios no comerciales. El domingo 1, el paro impactará en la aviación comercial regular con destino nacional entre las 9 y las 12. Finalmente, el lunes 2 volverá a aplicarse a toda la aviación de 5 a 8.
Cuando el gremio habla de “toda la aviación”, incluye despegues de todos los aeropuertos y categorías de vuelos. En cambio, la restricción sobre “aviación general y no regular” se limita a operaciones privadas o no comerciales, mientras que la medida sobre “aviación comercial regular con destino nacional” afecta exclusivamente a vuelos regulares dentro de Argentina.
Durante las franjas horarias anunciadas tampoco se recibirán ni se transmitirán planes de vuelo y se suspenderán tareas administrativas que no sean críticas. No obstante, la acción sindical excluye cualquier actividad que pueda comprometer la seguridad de operaciones ya iniciadas, como el mantenimiento de equipos en uso o la mensajería de NOTAM y comunicaciones esenciales. Además, quedan exceptuadas aeronaves en emergencia, vuelos sanitarios, humanitarios, de Estado y misiones de búsqueda y salvamento.
Desde EANA recordaron que los servicios de navegación aérea están considerados esenciales por ley, lo que limita el alcance de las medidas de fuerza. La normativa vigente establece que el sindicato debe anunciar los paros con al menos cinco días de anticipación y no puede afectar más del 45% de las operaciones.
El trasfondo del conflicto se remonta a agosto del año pasado, cuando las partes acordaron un incremento salarial del 15% en cuatro tramos, lo que permitió una tregua temporal. Sin embargo, la falta de nuevos consensos derivó en la reanudación de asambleas y paros hacia fin de año, lo que motivó la intervención de la Secretaría de Trabajo y el dictado de la conciliación obligatoria. Con su vencimiento, el paro de controladores aéreos volvió a activarse.