CIUDAD DEL VATICANO.- Años de tensiones confluyeron en la decisión del papa León XIV de poner un freno al grupo ultraconservador Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), conocidos por seguir la línea del obispo de francés Marcel Lefevre. y les ordenó, a treavés del cardenal Víctor Manuel “Tucho” Fernández, que se abstengan de nombrar obispos, como habían desafiado con hacer.

Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe advirtió, en nombre del Papa, al superior del grupo ultraconservador que tienen que suspender su decisión de ordenar obispos en julio si quieren continuar un diálogo con el Vaticano, bajo amenaza de considerarlos como cismáticos.

El 2 de febrero, la Fraternidad de San Pío X, con sede en Suiza, anunció su intención de proceder a consagraciones episcopales el 1 de julio, justificando que había solicitado una audiencia con el papa en agosto y que recientemente había recibido una respuesta que consideraba insatisfactoria.

Ayer, representantes de la Fraternidad se reunieron con el cardenal Fernández, cuyo cargo es el de guardián del dogma católico, y examinaron una serie de documentos. El cardenal argentino recordó que “la ordenación de obispos sin el mandato del Santo Padre implicaría una ruptura decisiva en la comunidad eclesial con graves consecuencias para la fraternidad en su conjunto”. “La posibilidad de continuar el diálogo iniciado presupone que la Fraternidad suspenda su decisión sobre las ordenaciones episcopales anunciadas”, añadió el comunicado.

El Superior de la Fraternidad, padre Davide Pagliarani, indicó que presentará la propuesta al consejo y dará su respuesta al dicasterio, añadió el Vaticano.

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Fundada en 1970 en Écône (Suiza) por el obispo Lefebvre, la Fraternidad San Pío X es una congregación con ideas ultraconservadoras, que se expresan en la defensa de los ritos tradicionales. Por ejemplo, defiende la Misa Tridentina, celebrada en latín por un sacerdote de espaldas a la congregación. Se trata de un rito dejado de lado tras el Concilio Vaticano II (1962-1965), que estableció como norma celebrar las misas en la lengua vernácula y con el sacerdote de cara al pueblo.

Historia

En 1988, en tiempos de Juan Pablo II (1978-2005), el arzobispo Lefebvre, junto con el obispo brasileño Antônio de Castro Mayer, consagró a cuatro obispos sin mandato papal. Todos quedaron excomulgados de forma automática. En 2009, en un intento de acercamiento y reconciliación, Benedicto XVI (2005-2013) les levantó la excomunión a los cuatro obispos consagrados en 1988.

El gesto creó un gran escándalo porque uno de ellos, el británico Richard Williamson, rector del seminario lefebvrista La Reja, en la Argentina, era un negacionista del Holocausto.

El documento divulgado por el Dicasterio de la Fe sobre el encuentro de ayer también dejó claro que, más allá de la decisión de ordenar obispos, son muchas y lejanas las cuestiones que distancian la Fraternidad y la Santa Sede.

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Entre el encuentro se discutió también acerca de la cuestión de la voluntad divina con respecto a la pluralidad de las religiones-. El Prefecto propuso un camino de diálogo específicamente teológico, con una metodología precisa, sobre temas como: la diferencia entre acto de fe y ‘religioso obsequio de la voluntad’, o los diferentes grados de adhesión que requieren los diversos textos del Concilio Ecuménico Vaticano II y su interpretación.

La pelota quedó ahora en la cancha de los lefebvristas. “El superior general de la FSSPX presentará la propuesta a su consejo y dará su respuesta al Dicasterio. En el caso de una respuesta positiva, se establecerán de común acuerdo los pasos, etapas y procedimientos a seguir”, indicó el Dicasterio.