En una semana marcada por la abundancia de oferta, el dólar oficial operó con una marcada tendencia a la baja, alejándose un 10,2% del límite superior de la zona de intervención ($1.574,05). Se trata de la mayor holgura cambiaria registrada desde mediados de octubre, un fenómeno que le permite al equipo económico mayor margen de maniobra.
En el mercado mayorista, la divisa cerró a $1.429, y acumuló un retroceso del 1,2% en los últimos cinco días. Esta dinámica fue acompañada por una desaceleración deliberada en el ritmo de compras del Banco Central (BCRA).
Aunque la autoridad monetaria encadenó su 24° jornada consecutiva de saldo positivo -con compras por U$S126 millones ayer-, el organismo busca evitar que su propia demanda presione al alza el tipo de cambio en un momento de estacionalidad clave.
Pese al saldo comprador de U$S1.400 millones en lo que va del año, las reservas brutas sufrieron un impacto contable tras el pago de U$S667 millones al FMI realizado este jueves. En el mercado paralelo, el "blue" se mantuvo estable en $1.440, mientras que los dólares financieros operaron mixtos: el MEP subió levemente a $1.456 y el CCL bajó a $1.497, consolidando un clima de relativa calma cambiaria.