Si las Intervillas son el corazón del verano en Tafí del Valle, Cristina "Kika" Ávila Terán y Valentina "Vale" Bujazha son el motor que lo hace latir. Mientras los casi 400 deportistas inscriptos preparan sus botines y raquetas, ellas ultiman planillas, chequean las redes de las canchas, cuentan pelotas, reparten camisetas y coordinan con los delegados de cada villa. Son las caras visibles de la organización de la 52° edición de un certamen que, aseguran, es mucho más que una competencia: es una tradición familiar.

En diálogo con LA GACETA, las organizadoras detallaron el enorme trabajo detrás de escena, contaron las novedades deportivas e intentaron encontrarle una explicación al espíritu tan especial de este evento que trasciende generaciones y tendrá lugar desde esta tarde hasta el domingo en el Club de Tafí del Valle.

— Para quien no conoce el certamen, ¿qué son las Intervillas?

Valentina: — Es un evento súper tradicional que se hace hace 52 años en el Club Tafí del Valle, en el que reunimos a las distintas villas veraniegas de Tucumán: Raco (que presenta categorías A y B), Tafí (también con A y B), Marcos Paz y Villa Nougués. Nos juntamos a hacer deporte de manera amateur en un montón de disciplinas: pádel, tenis, fútbol femenino y masculino, fútbol de veteranos (+35), vóley, carrera de montaña por los cerros y, desde el año pasado, sumamos el golf. Pero lo principal es el espíritu de camaradería y amistad. Somos todos amigos que nos conocemos hace mucho; esto pasa de generación en generación. Es algo súper lindo que nos encanta compartir y, para mí, es el mejor fin de semana del año.

— ¿Quiénes pueden asistir a las Intervillas?

"Kika": — El evento es abierto al público. Pueden venir al club a ver los partidos de fútbol, vóley y tenis. Además, el golf y el fútbol 11 masculino se juegan en la Estancia El Churqui.

— ¿Cuál es esa "magia" que permite que el evento perdure después de tantos años?

Valentina: — Creo que la clave son las familias. Tenemos unos 350 participantes y ves jugar hasta a tres generaciones diferentes: abuelos, hijos y nietos. La magia es el compartir, pasarla bien mientras se hace deporte y se disfruta del Valle, que es espectacular. Todo termina en un tercer tiempo, brindando todos juntos. Es puro disfrute en medio del deporte, y eso le da un espíritu único.

— ¿Cómo fue el trabajo "detrás de escena" para llegar a hoy?

"Kika": — Es mucho trabajo. Empezamos hace bastantes meses, allá por octubre o noviembre, reuniéndonos con los delegados de cada villa. Armamos una primera reunión, hacemos el sorteo de los partidos y escuchamos el feedback: qué cosas mejorar, qué cosas mantener. El hecho de que se organice en equipo entre todas las villas es lo que hace que perdure; es algo muy "de todos".

— ¿Qué novedades o desafíos se plantearon para esta edición 2026?

Valentina: — Siempre intentamos profesionalizar un poco más la organización. Este año, por ejemplo, logramos tener árbitros exclusivos que se encargan de todo el fútbol y el vóley, además de coordinadores específicos para tenis y pádel que manejan las largadas de los partidos. También nos enfocamos en la calidad: mejores pelotas, redes nuevas, pintura de canchas... La gente siempre quiere más y nos vamos desafiando para hacerlo cada vez mejor.

— Mencionaron que las Intervillas tienen también un momento para la emoción... 

Valentina: — Así es. Todos los años nuestro propósito es hacer un "homenaje en vida" a alguien que haya dejado un legado para el club o para las Intervillas. Este año el homenajeado es Gonzalo Paz. La ceremonia inaugural será el sábado a las 13; le dedicaremos unas palabras y le entregaremos un presente para agradecerle por todo su trabajo. Es una forma de honrar a quienes hicieron posible que hoy sigamos acá.

— ¿Qué mensaje le dejan a la gente que está en Tafí?

"Kika": — Que vengan, que se acerquen. Es un fin de semana muy divertido donde todos la pasamos bien. La invitación es a disfrutar todos juntos porque el ambiente es espectacular.