La AFA decidió extender el plazo para la presentación de ofertas por los derechos de televisación del fútbol de ascenso. La nueva fecha límite será este miércoles por la tarde, lo que prolonga la incertidumbre sobre quién se hará cargo de las transmisiones de la Primera Nacional y el resto de las categorías menores. En ese escenario, no se descarta que el comienzo de los torneos vuelva a demorarse.
A través de un comunicado oficial publicado en su sitio web, la AFA explicó que la prórroga responde a las consultas realizadas por distintos interesados. El objetivo, según indicó, es otorgar más tiempo para que las empresas puedan analizar las condiciones y formalizar sus propuestas. Las ofertas deberán presentarse hasta el miércoles 28 de enero de 2026 a las 17, en la sede de la entidad, ubicada en Viamonte 1366, segundo piso, oficina de Secretaría, tal como ya había sido establecido en el Boletín 6817.
La extensión del plazo se da en un contexto particular. En la última reunión del Comité Ejecutivo, Claudio “Chiqui” Tapia confirmó que el contrato con Torneos y Competencias S.A. y Tele Red Imagen S.A. (TRISA) llegó a su fin y que no existe, por ahora, un nuevo acuerdo. De este modo, quedó ratificado que la Primera Nacional y la Primera B dejarán de emitirse por la pantalla de TyC Sports, tal como se había anticipado a fines de noviembre.
Nerviosismo e incertidumbre en los clubes del ascenso
En las últimas horas, desde la propia AFA trascendió que habría al menos tres empresas interesadas en quedarse con los derechos. Sin embargo, al vencerse el plazo original este lunes por la tarde, no se registró ninguna presentación formal, lo que derivó en una nueva prórroga de 48 horas.
Mientras tanto, los clubes de la Primera Nacional siguen atentos a la resolución. La cuestión no sólo impacta en los ingresos, vitales para la economía de estas instituciones, sino también en la organización del calendario. El torneo ya fue postergado una semana: estaba previsto para comenzar el 7 de febrero y se reprogramó para el 14. Aunque el fixture está definido, la falta de un acuerdo televisivo mantiene en suspenso el arranque.
La preocupación crece porque, de sostenerse la demora, habrá equipos que llegarán a competir tras casi cuatro meses sin actividad oficial. Una situación que, además de lo deportivo, genera un desgaste económico difícil de sostener para clubes con presupuestos ajustados.