Un hombre de 51 años fue detenido este viernes por la noche por el crimen de Erika Antonella Álvarez, cuyo cuerpo fue encontrado el jueves 8 de enero en un basural ubicado en la intersección de las calles William Bliss y Gerónimo Helguera, en la zona de Manantial Sur.

Según indiaron, se trata del único sospechoso del asesinato de la joven de 25 años. Estaba en la ciudad bonaerense de Pilar y fue hallado en un operativo que se hizo en conjunto con la Policía Federal.

El Ministerio de Seguridad de la Nación colaboró con la detención y el sospechoso fue puesto a disposición de la Justicia. En las próximas horas lo trasladarían a Tucumán.

El crimen

El cuerpo de Álvarez había sido encontrado ayer en un basural ubicado en la intersección de las calles William Bliss y Gerónimo Helguera, en la zona de Manantial Sur. Fueron sus propios familiares quienes realizaron la penosa tarea de identificar el cadáver, revelando a las autoridades que Álvarez se encontraba desaparecida desde hacía 48 horas antes del hallazgo.  

“Se nos vino el mundo abajo cuando la identificamos. Uno ve que estas cosas suelen pasar, pero nunca te imaginás que le va a suceder a uno”, dijo la madre de la víctima en declaraciones a LA GACETA. “Ella era una buena chica, no le hizo mal a nadie. Siempre que salía estaba en contacto conmigo, teníamos una relación de mucha confianza. Ella trabajaba como dama de compañía; a veces la pasaban a buscar en una camioneta y se iba, pero siempre me enviaba un mensaje para avisarme que ya había regresado a su casa”, indicó.

Según determinaron los peritos, la causa de muerte fue un traumatismo craneofacial con luxación cervical. Este diagnóstico indica que la víctima sufrió golpes severos en la zona del rostro y la cabeza, acompañados por una lesión fatal en las vértebras del cuello.