Con la llegada de un nuevo año y el cierre de los festejos de diciembre, muchas personas comienzan a sentir culpa por los excesos en la alimentación durante las celebraciones. Si bien adoptar una dieta equilibrada y sumar actividad física es una de las formas más habituales de retomar hábitos saludables, especialistas advierten que no cualquier ejercicio ni cualquier intensidad es adecuada para todos.
El entrenador personal e instructor en musculación Ángel Santana explicó que la actividad física debe adaptarse a las condiciones de cada persona, especialmente cuando existen factores de riesgo.
En ese sentido, recomendó optar por rutinas suaves y progresivas. “En términos generales, lo ideal es hacer algún tipo de ejercicio de baja intensidad. Trabajar entre un 40% y un 50% de lo que vendría a ser la intensidad máxima de cada uno. Si uno lo toma como referencia, la sensopercepción tendría que ser de liviano a moderado”, señaló.
De acuerdo con el portal especializado Planet Fitness, existen ejercicios de bajo impacto que resultan efectivos para bajar de peso y quemar grasa, siempre que se realicen bajo la supervisión de un profesional. A continuación, cinco opciones sencillas para comenzar el año sin culpas y de manera saludable.
1. Caminar: la caminata se posiciona como una de las alternativas más accesibles y recomendadas. Es un ejercicio de baja intensidad que permite mantener el cuerpo activo, contribuye a la quema de calorías y fortalece el sistema cardiovascular.
2. Entrenamiento de fuerza: aunque suele asociarse únicamente al aumento de masa muscular, el entrenamiento de fuerza también es clave para la pérdida de peso. Ayuda a conservar la musculatura, acelera el metabolismo, quema calorías y mejora la composición corporal, factores fundamentales para sostener un peso saludable junto a una alimentación balanceada rica en frutas y proteínas.
3. Andar en bicicleta: el ciclismo es otra actividad de bajo impacto que favorece la reducción de peso de forma progresiva. Además de fortalecer piernas y glúteos, se trata de un entrenamiento de cuerpo completo que aporta importantes beneficios a la salud cardiovascular.
4. Yoga: esta disciplina combina movimiento, respiración y conciencia corporal, lo que la convierte en una opción efectiva para bajar de peso de manera equilibrada. El yoga puede ser practicado por personas de distintas edades y niveles de condición física.
5. Senderismo: cada vez más elegido, el senderismo no solo permite el contacto con la naturaleza, sino que también involucra múltiples grupos musculares y mejora la salud del corazón. A su vez, pasar tiempo al aire libre contribuye a reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo.
Los especialistas recuerdan que, antes de iniciar cualquier actividad física, es fundamental mantenerse bien hidratado y evitar las horas de mayor calor, sobre todo en ciudades con altas temperaturas, reprodujo el diario La Nación.
Santana remarcó: “Una buena hidratación hace que se laven a nivel de las células todas las sustancias de desecho que pudieron haber quedado producto de los excesos en la alimentación y las bebidas alcohólicas”.