El actor y director Martín Piroyansky, conocido por la serie Porno y helado, dirigir y actuar en múltiples películas argentinas, debutó en el rubro gastronómico con la apertura de Café Mar del Plata en el barrio de La Paternal. Este emprendimiento, inaugurado el 17 de septiembre de 2025, surge como la solución inesperada a un problema urbanístico que afectaba directamente su calidad de vida. La Paternal, un barrio de casas bajas, arbolado y de talleres mecánicos, se convirtió en el escenario donde Piroyansky decidió pasar de vecino a empresario para preservar la fisonomía de la zona.
Alejandro Amenábar habla en El Hormiguero de Hollywood, Tom Cruise y su choque con Harvey WeinsteinEl actor se compró una casa en el barrio y supo que la propiedad de al lado, adquirida por un grupo de gastronómicos, estaba en camino de demolición para construir un edificio de siete pisos. La inminente construcción de esta "mole" significaba perder cualquier atisbo de sol y aire en su residencia. El actor les escribió a los nuevos dueños pidiéndoles encarecidamente que no hicieran el edificio, pero solo se rieron de su solicitud.
La oferta que definió el destino de esa esquina
La desesperación de Piroyansky encontró una salida cuando uno de los propietarios le ofreció una alternativa radical a la demolición. El dueño le dijo: “si querés te alquilo la propiedad y vos poné un café”. Esta propuesta permitió al director de Porno y helado evitar la pérdida de luz y, al mismo tiempo, cumplir un sueño personal largamente acariciado: el de tener su propio local gastronómico.
Piroyansky aseguró que, con la apertura, "mató dos pájaros de un tiro". Aunque siempre soñó con un local gastronómico, la circunstancia lo llevó a concretar la idea rápidamente junto a su amigo y compañero de trabajo, Diego Berakha. Ambos se definen como "dos no gastronómicos haciendo gastronomía".
La propuesta y la identidad del nuevo cafetín de Martín Piryansky
El Café Mar del Plata opera en una típica casa "chorizo" de techos altos, conservando sus pisos, frente y aberturas originales, lo que refuerza su indiscutible impronta porteña.
La carta se enfoca en sándwiches de miga, incluyendo versiones clásicas con una "vueltita de tuerca", como el de crudo y queso con manteca de tomates secos, y gustos inventados, como rúcula, brie y peras. La idea es regresar al espíritu del "cafetín porteño clásico", evitando la "cosa educativa del café de especialidad" y simplemente ofreciendo un "café con leche" o "cortado".
El actor, quien es fan declarado de bares como el Varela Varelita y La Noire, busca replicar una atmósfera donde los clientes puedan quedarse todo el día. Por ello, se permite a la gente venir con su laptop y quedarse trabajando, asegurando que nadie los apurará. El local abre de miércoles a domingo, de 10 a 19 horas, en Añasco 2543.