Hay cuatro sospechosos por la muerte de un joven

Hay cuatro sospechosos por la muerte de un joven

El informe preliminar de la autopsia determinó que el acusado de un robo murió por golpes. Los vecinos defienden a los sospechados

PROTECCIÓN. Los vecinos de las personas involucradas en el caso salieron a defender a los sospechosos y se quejaron de la inseguridad de la zona. PROTECCIÓN. Los vecinos de las personas involucradas en el caso salieron a defender a los sospechosos y se quejaron de la inseguridad de la zona.

Cuatro hombres son investigados por la muerte de un acusado de intentar robar en una vivienda de Villa Luján. Se tomó esa decisión luego de que el informe preliminar de la autopsia determinará que el joven falleció por los golpes que recibió.

El sábado por la noche, José Luis Maidana estaba siendo retenido por sus padres para que no saliera a la calle a drogarse. El domingo a la madrugada comenzó con un síndrome de abstinencia. Pese al esfuerzo de su familia terminó escapando. Recorrió unas 20 cuadras e ingresó a una vivienda ubicada en Félix de Olazábal y Mendoza. Mientras estaba en el fondo, comenzó a sonar la alarma. Desesperado, saltó la tapia y cayó a la casa de un vecino. El perro mestizo del lugar comenzó a ladrar y a morder al extraño. Jonathan Abregú, dueño de la propiedad, se levantó asustado a ver qué sucedía.

Cuando salió al patio encontró un joven con el torso desnudo que peleaba para que el perro lo soltara mientras intentaba romper con un ladrillo los vidrios que había en la tapia para cruzar a la otra vivienda, donde un feroz pitbull ladraba y emitía amenazantes gruñidos. Abregú le gritó. Maidana le arrojó el objeto que tenía en sus manos. Ambos se trenzaron en lucha. A las 5.30 aproximadamente, alguien llamó al servicio 911 para informar que un vecino había detenido a un ladrón. A los 15 minutos llegó el primer móvil. Los efectivos entraron y encontraron al sospechoso atado de pies y manos y sin vida.

Personal de Homicidios, al mando de los comisarios Ramón Moreno, Diego Bernachi y Jorge Dib, establecieron que Abregú recibió la ayuda de los hermanos Jonás y Franco Lizárraga y Ariel Oyola, quienes serían lo que le facilitaron la piola con lo que fue atado el fallecido.

Teoría

Los vecinos y la familia del dueño de casa comentaron que el can podría haberle provocado la muerte. “Se enfureció”, dijo Esteban. En la cuadra todos conocen al perro por sus travesuras y no por su ferocidad. El informe preliminar de la autopsia determinó que Maidana recibió un fuerte golpe en la zona de los riñones que le provocaron una hemorragia que le generó la muerte.

Fuentes judiciales confirmaron que el fiscal Carlos Sale se reunirá con los peritos del Equipo Científico de Investigación Fiscal para que le expliquen si el golpe fatal fue por una agresión o por una caída. “Eso será fundamental para determinar su suerte procesal”, explicó un fuente cercana a la pesquisa.

Los investigadores sostienen que Abregú, por más que sea de contextura grande, no pudo haber golpeado, reducido y maniatado al acusado del robo solo. Habría contado con la colaboración de varias personas. Los familiares del dueño de casa desmintieron esa versión al afirmar que los vecinos no habían podido ingresar porque el perro estaba enfurecido. “Recién no están entregando los elementos del expediente. Sólo puedo decir que ellos se defendieron”, explicó Cristian Hermosa, defensor de los cuatro acusados.

Mientras tanto, los efectivos de Homicidios chocan con un enorme muro de silencio. Los vecinos no quieren contar nada, tampoco están dispuestos a aportar las imágenes de las cámaras de seguridad. “Es una traba importante con la que nos estamos encontrando. Es común en este tipo de casos”, indicó un investigador.

“Nadie va a contar nada. Ese chico es una gran persona que se defendió de un ataque. No hay más que decir. Ustedes los periodistas deben dejar de revolver la mierda para vender más”, señaló con tono de indignación Luisa. “Si el Estado no nos cuida, qué nos queda. Cuidarnos entre nosotros. Es grave todo esto, pero no nos queda otra. Tenemos que proteger nuestros seres queridos y nuestras cosas porque nadie lo hace”, añadió la mujer.

Posibilidades

Los sospechosos hasta el momento no fueron imputados de haber cometido ningún delito. Sólo se le informó que serán investigados por este hecho. Una vez que reúna todos los elementos, el fiscal definirá qué es lo que hará. Pero por ahora no existirían elementos para presumir que haya actuado en defensa propia,

“No tienen derecho a hacer esto. Todos son honestos. Un tipo se mete a la noche a tu casa y vos salís a agarrarlo porque tenés miedo. No podés tratarlo con dulzura porque puede tener armas”, explicó Mario Herrera.

“Lo único que falta. Ese pobre chico se defendió y quedó en la mira de la justicia. Estamos hartos de que nos roben en todo el barrio. La gente está cansada y tiene mucho miedo que ese delincuente le quite todo y que además lo mate. Lo entiendo a él, pero no a la justicia que lo quiere mandar a la cárcel”, comentó Luciana Altamiranda.

Las claves del caso

Luis Maidana se escapó de su casa donde su padre lo tenían encerrado para que no se drogara. Sufría un ataque de abstinencia.

El joven ingresó a una casa de Mendoza y Félix de Olazabal. Sonó la alarma y saltó por la tapia a una vivienda vecina.

El dueño de casa se enfrentó con el acusado de intentar robar. Con la ayuda de tres vecinos logró reducirlo.

Los sospechosos se comunicaron con el servicio 911. Cuando llegaron los policías, descubrieron que el joven estaba sin vida.

Quejas: “No nos quedan más medidas de protección por tomar”, señaló un vecino

“Era obvio que esto pasaría en el barrio. La gente está cansada que la asalten todos los días. Es una desgracia vivir en esta zona. No quedan medidas de protección que se puedan tomar. Siento mucha importencia por lo que pasó”, contó Aureliano Jiménez. “Me acuerdo que cuando era niño jugábamos todos los días en la vereda hasta la noche. Nos íbamos hasta el parque Guillermina a mojarrear hasta la tarde. Volvíamos caminando y no pasaba. Ahora no sólo te digo que mis hijos no pueden hacer lo mismo, sino que no estoy tranquilo cuando espero el colectivo ni cuando entro a casa con el auto”, añadió.

Hay cuatro sospechosos por la muerte de un joven

El temor a la inseguridad se respira en cada esquina de ese sector de la capital. “Los mayores problemas se registran a la noche. La Policía anda, pero evidentemente no es suficiente. La zona se llenó de changos adictos, mejor dicho, destruidos por la droga que andan buscando lo que sea para robar”, explicó Esteban Martínez.

María Laura Fernández agregó: “nos sentimos totalmente desprotegidos por las autoridades. Tenemos que fijarnos cada paso que damos por estos mocosos que andan drogándose todo el tiempo. Estamos hartos. Y lo más grave que pasan estas cosas y todos se espantan”. “Ni con los rondines podemos parar a estos changos”, explicó.

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