El final de un ciclo que estaba cantado

El final de un ciclo que estaba cantado

El final de un ciclo que estaba cantado

Ni en las peores pesadillas alguien podía imaginar que San Martín iba a quedar eliminado y menos de la forma en que se desarrolló en inapelable 0-3 ante Defensores de Belgrano. Tampoco es sorpresa, porque a lo largo de 37 fechas, el equipo nunca apareció. Es más, contra todos los pronósticos, se fue desdibujando fecha a fecha y. anoche, desapareció por completo. Ya poco importa el juego desplegado ante Ferro (fecha 11) o la victoria ante Belgrano (fecha 33). Hace tiempo que a este San Martín le quedó grande el traje. Terminó tercero en un torneo en el que la mayoría de los equipos fueron paupérrimos.

Pero San Martín no perdió las chances de ascenso anoche, sino mostrándose como un equipo ciclotímico, capaz de derrotar al líder y de perder contra los peores en la fecha siguiente.

El entrenador Pablo De Muner confesó, en la conferencia de prensa que era el cierre de un ciclo al frente del equipo, sobre todo por la forma en la que se dio la eliminación. Para todo San Martín hoy será un antes y un después, con una diligencia que apostó 18 meses a un proyecto que no llegó al objetivo llamado Liga Profesional.

En la cancha, las sensaciones fueron muchas y cada hincha lo sintió, y manifestó, a su manera. Es que este equipo nunca logró enamorar al grueso de la tribuna. Y cuando desde adentro no se genera casi nada, es muy difícil que, desde afuera, surja más que ese amor incondicional que no sabe de divisiones ni de frustraciones.

Está claro que el cierre de este ciclo fue un baldazo para las ilusiones, que una y otra vez parecen tener que postergarse.

Hasta Lucas Diarte reconoció que parece que nada alcanza para sacar a San Martín de la Primera Nacional.

Lo cierto es que la derrota ante Defensores de Belgrano marcó, aparentemente, el cierre de varios ciclos, no solo el del entrenador.

Tal vez sean pocos los jugadores que, en las próximas semanas, se sienten a renegociar su continuidad en el club, algo que deberá resolver con celeridad la dirigencia.

El período “de prueba” ya se terminó. Asumieron la temporada pasada y, si bien nadie puede negar el crecimiento institucional, en este club lo único que importa a los hinchas es el fútbol.

Sin De Muner, habrá que repensar absolutamente todo, porque desde el banco se construyen los equipos.

San Martín no puede darse de nuevo el lujo de contratar jugadores que no estén preparados para cargar sobre sus espaldas la responsabilidad de entrar a la cancha para llevar al club otra vez a Primera.

“No es fácil jugar en este club” es una frase gastada por todos los que pasaron por La Ciudadela. Ha llegado el momento de elegir y de no repetir los viejos errores, que parecen condenar al club en una categoría que no se lo merece.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios