Educación: “la tecnología da herramientas para transformar la realidad, pero depende de todos”

Mariano Yacovino, director de Educación de Microsoft Argentina estuvo en la provincia y dio una charla en la UTN.

OPORTUNIDADES. Mariano Yacovino, director de Educación de Microsoft Argentina, disertó en la UTN. LA GACETA/FOTO DE JOSÉ NUNO OPORTUNIDADES. Mariano Yacovino, director de Educación de Microsoft Argentina, disertó en la UTN. LA GACETA/FOTO DE JOSÉ NUNO

La educación ha experimentado un salto sustancial e inédito con el uso de las tecnologías en los últimos dos años. Inesperado e impensado, sin quererlo docentes y estudiantes se vieron en la tarea de educar y ser educados en un contexto inusitado: el de la virtualidad. Esa experiencia, en gran parte consecuencia de la pandemia, modificó la concepción de la educación tradicional. “Nuestra vida se convirtió en híbrida, ¿por qué la educación no debería estar en el mismo camino? La educación híbrida es el modelo del futuro”, resumió en diálogo con LA GACETA Mariano Yacovino, director de Educación de Microsoft Argentina.

Este fue uno de los temas de su disertación de ayer, en el marco de la Semana de la Ingenieria 2022 de la Facultad Regional de Universidad Tecnológica Nacional (UTN). Es que hay que decirlo: la unión de las tecnologías y de la educación es un hecho; una realidad de hoy, que tendrá aún más incidencia en el futuro. Y para ello ya se están haciendo algunas prácticas. En la UTN, por ejemplo, ya existe un aula para dictar clases en modalidad híbrida. “Es una oportunidad que nos dio la pandemia. Hoy por hoy, podemos combinar lo mejor de los dos mundos: la calidez de lo presencial, de lo sincrónico, pero con los ilimitados recursos que nos da la tecnología”, expresó.

Son muchos -dijo Yacovino- los cambios que se han dado en relación a las tecnologías por la pandemia, pero sin duda el de la educación es uno de los puntos más importantes. “Y el modelo de aprendizaje cambió. Ya no hacemos de manera virtual lo que hacíamos en lo presencial; eso demanda un desafío, principalmente para la comunidad académica, de empezar a transformar los modelos de aprendizaje”, indicó y reflexionó: “tenemos que tomar las mejores prácticas y aprendizajes de la pandemia para empezar a construir sobre eso. Y lo tenemos que hacer todos”.

Desafíos y necesidad

Hay que ser claros: la adaptación a las tecnologías ha producido infinidad de cambios en todos los ámbitos. Se necesitan nuevos estudios, nuevas habilidades, diferentes capacidades laborales; y el espectro de personas que pueden insertarse en el mundo laboral tecnológico con estas skills es cada vez más amplio. La educación, en tanto, necesita amoldarse a todos esas nuevas necesidades.

“Tenemos que cambiar incluso las currículas de aprendizaje -resaltó Yacovino-; nosotros trabajamos con muchas ONG en procesos de alfabetización digital. Es importante que los chicos empiecen a dar desde pequeños esos primeros contactos con la tecnología, pero también en todos los niveles de educación. Hay que despertar vocación. De eso se trata”.

Lo cierto es que actualmente hay mucho mercado para carreras relacionadas a lo digital. Así lo confirmó el ingeniero y docente Oscar Greco. “Los programadores encabezan las listas de necesidades, ya sean fullstack o para programación móvil; y también estas personas que son capaces de dirigir equipos interdisciplinarios. Y eso es algo que aporta la formación de ingeniería; también se necesitan especialistas en big data, inteligencia artificial y análisis de datos”

Mucho mercado

Adolescentes, jóvenes y adultos de diferentes edades empiezan a inmiscuirse en este nuevo mundo, pero aun así no se satisfacen las necesidades del mercado. Yacovino destacó que actualmente hay miles de puestos vacantes en la industria del software. Los gigantes de la tecnología buscan con asiduidad empleados para contratación inmediata, pero incluso así no siempre se consiguen con facilidad.

Y ahí surge una gran pregunta: ¿hace falta amoldar la educación de estas carreras relacionadas a lo digital para una mejor salida laboral? Rosana Hadad Salomón,  ingeniera y docente de la UTN, estuvo de acuerdo con ello. “Lo que hace falta es una flexibilidad en el sistema educativo. Es algo que tenemos que trabajar y sólo se puede lograr si empresas y el público presionan; eso es lo que nos obliga a transformarnos -reflexionó-; hace falta un cambio en la educación. Hay gente que puede hacer una carrera de cinco años y hay gente que elige carreras más cortas. Tenemos que ofrecer trayectos cortos para que permitan que los chicos rápidamente puedan insertarse, pero también se necesitan profesionales como de la Ingeniería, que sean diseñadores de soluciones o planificadores a largo plazo, y esas son las carreras que más tiempo demandan”.

El camino de transformación digital ya ha empezado. Con algunas dificultades, ya hay generaciones que aprendieron a leer por Zoom, o que dieron sus primeras pruebas de manera virtual. Y en el otro extremo, hay adolescentes, jóvenes y adultos, preparándose para suplir las necesidades de un mercado que busca cada vez más habilidades digitales. Una educación híbrida y amoldada a las nuevas necesidades es lo que hace falta. “Es el modelo ideal”, advirtió Greco.

El futuro es híbrido

“La tecnología es un motor de igualación y una generadora de oportunidades. No pensemos sólo en estudiantes universitarios, sino en subempleados, desempleados... gente que está en esa transformación digital y está obligada a reconvertir su trabajo. ¿Cómo los renconvertimos? Dando herramientas, y eso es algo que sólo va a permitir la educación, una que incluya la tecnología”, destacó Yacovino y sostuvo: “la educación híbrida es el modelo del futuro, posiblemente también se combine con la realidad aumentada o el metaverso. Yo imagino que los estudiantes de historia puedan ponerse óculos 3D y ver Egipto en la construcción de sus piramides... pero para lograr eso necesitamos un trabajo conjunto. La tecnología da herramientas para transformar la realidad, pero depende de todos. No sólo de las empresas, sino la comunidad educativa, el estado... Tenemos que estar todos en esa iniciativa de transformar la educación; y esa es una oportunidad gigante que tiene Argentina. Hay que tratar de unir fuerzas para ello”.

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