Ampere, la marca que volvió a brillar de la mano de UNIBER

Es un caso paradigmático de reposicionamiento exitoso. Hoy disfruta de un presente “a todas luces”, con cinco sucursales en Tucumán y una sucursal en Catamarca. Con un plan de crecimiento y expansión, Ampere vuelve a brillar.

30 Dic 2021

El 2021 será recordado por AMPERE como uno de los más importantes y trascendentes de su historia. A juzgar por los resultados obtenidos y la expectativa que sus directivos se plantean de cara al futuro, este podría llamarse el año de la consolidación: seis sucursales, la apertura de una nueva plaza con Catamarca que resulta el inicio de un plan de expansión hacia otras provincias, profesionalización de sus procesos de trabajo, una oferta comercial y de servicio ciento por ciento orientada al cliente, entre otros diferenciales.

Nacida en la década de los años 50, en pleno apogeo del centro comercial de San Miguel de Tucumán, Ampere Materiales Eléctricos se posicionó casi de inmediato como un referente en su rubro: “Mi padre fue el fundador de Ampere junto con varios amigos, en el año 1958. Nació como una empresa de obras eléctricas sencillas. Gracias al apoyo de proveedores amigos que confiaron en él pudo en 1973 se mudarse al local propio de San Juan 1089. Nos cuenta Marta Grodke, antigua propietaria de la marca. La empresa pasó por crisis, gobiernos y sociedades, sin dejar de ser un referente en su rubro.

Abatido por las sucesivas crisis económicas argentinas, como tantas otras, la empresa Ampere mudó su histórica sucursal y se volvió una reducida versión de aquella marca que había iluminado tantos años a los tucumanos: En 2019, Oscar Bercovich, CEO de UNIBER, me contactó e hicimos la transacción de venta. Las dos cosas que solicité, y que no eran negociables, fueron: que el nombre AMPERE continuara y que no se dejara a ninguna persona fuera de su puesto de trabajo. Ambas se cumplieron. Mis palabras textuales fueron: “Quiero que Ampere vuelva a brillar”. Y así se hizo”.

En el marco de un ambicioso proyecto de diversificación de negocios, fue UNIBER, el grupo empresario liderado por Oscar Bercovich, quien tuvo la iniciativa de ingresar al rubro asumiendo, además, el enorme desafío de hacerlo recuperando el valor histórico y la tradición de Ampere. “El rubro de la electricidad y la iluminación nos venía despertando interés desde hacía tiempo. Lo veíamos como un complemento muy valioso para nuestro negocio insignia que es el de la construcción, tanto el de la venta de materiales como el de desarrollar y construir proyectos inmobiliarios”, comenta Oscar Bercovich, CEO del Grupo. Y completa diciendo: “Teníamos dos caminos: iniciar una marca totalmente nueva o reinventar aquella que ya estaba en el imaginario social tucumano. Hoy, estamos seguros de que optamos por el camino correcto”.

En un país con tantos vaivenes económicos, donde todos los sectores de negocios saben de crisis y dificultades, la de Ampere es una de esas historias que “merecen ser contadas” porque es un ejemplo de resiliencia. Porque es un testimonio vivo de aquello que un grupo humano convencido de su propósito es capaz de lograr. También por eso, pareciera que los mejores capítulos de esta historia, aún están por escribirse.