A la caza de 325.000 “votos libres” para la elección

Los partidos deben seducir a los que anularon su voto, a los que sufragaron en blanco y a aquellos cuyas opciones no llegaron al 1,5%.

EL 14. Hay más de 300.000 elctores que deben redefinir, o no, su voto EL 14. Hay más de 300.000 elctores que deben redefinir, o no, su voto

Entre quienes no se presentaron a votar en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO); entre los que votaron en blanco o anularon su voto, y entre los que sufragaron por alguna de las opciones que no alcanzaron el 1,5% de los votos válidos suman más de 325.000 electores “libres”, de cara a la elección general del 14 del mes que viene.

Se trata de un número que, al menos desde lo matemático, puede generar un resultado radicalmente distinto al de aquella votación del 12 de septiembre. Para que se dimensione la cifra, Juntos por el Cambio cosechó ese día -entre las tres listas que compitieron-, 342.388 votos (en todos los casos que se dan guarismos de las PASO se refiere a un promedio entre las categorías senador y diputado).

Debido a ello, las cinco listas que competirán en los comicios “por las bancas” -Frente de Todos (FdT), Juntos por el Cambio (JxC), Fuerza Republicana (FR), Frente Amplio por Tucumán (FAT) y Frente de Izquierda y de los Trabajadores-Unidad (FIT-U)- saldrán a hacer campaña con doble objetivo: retener sus votantes y sumar nuevos de entre estos independientes.

Para empezar, irán por los 264.083 electores que no sufragaron el 12 de septiembre en Tucumán. Salvo cuando debutaron las PASO, en la elección de medio término de 2011, en todos los comicios nacionales que se dieron desde entonces en nuestra provincia siempre creció el número de votantes entre las primarias y las generales: en 2013, un 4,7%; en 2015, un 4,5%; en 2017, un 3,6%, y en 2019, un 7,4%, según de la Justicia Nacional Electoral.

También interesan a los candidatos de los comicios del mes que viene aquellos electores que en las PASO votaron en blanco (23.289) o que anularon su voto (21.317). Por supuesto que se trata de las personas más difíciles de convencer, debido a que ya decidieron no elegir ninguna de las opciones en pugna. A ellos, principalmente, se les hablará del “voto útil”, del voto que sirve para que no gane el otro.

Finalmente, los militantes de FdT, de JxC, de FR, de FAT y del FIT-U saldrán a la pesca de aquellos electores cuyas primeras opciones no superaron el piso del 1,5% de los votos válidamente emitidos -votos en blanco y votos positivos-, previsto en la ley. Mayormente se trata de un elector ideologizado, por lo cual sí puede llegar a elegir algún otro candidato de prédica similar a aquel se había elegido en las PASO, pero que no “clasificó” para las generales.

LA GACETA se comunicó con dirigentes de las listas que no alcanzaron el mínimo para continuar en competencia, para conocer si daban algún tipo de mandato a sus electores -votar por alguna de las listas en carrera, o ejercer alguna forma de abstencionismo- o si los dejaban a su voluntad.

“Nosotros tenemos claro que no somos dueños de los votos de nadie. Los pocos votos que hemos sacado se deben al apoyo circunstancial a un posicionamiento que tuvimos, nada más, por eso resolvimos la libertad de acción”, dijo Carlos Roque Giménez, ex precandidato a senador por Acuerdo Federal, lista que obtuvo 2.676 adhesiones.

José Vitar, ex candidato a senador por el Frente Grande, precisó que esa fuerza es un espacio nacional, que forma parte del FdT. “La mesa del Frente Grande se reunió a efectos de tomar una decisión; la haremos publica en los próximos días”, señaló el ex diputado y ex funcionario nacional y provincial. En las PASO lograron 4.719 votos.

También difirió su posición el referente de Política Obrera Daniel Blanco. “Estamos debatiendo este tema. En los próximos días daremos públicamente a conocer la postura que adoptaremos”, dijo el ex precandidato a senador por la incipiente fuerza de izquierda, que quedó cerca de pasar el piso de un 1,5%, con 10.673 votos -pasaba con 14.748-.

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