Causa Sergio Denis: “Mi viejo sólo vino a actuar y lo mataron en un teatro” - LA GACETA Tucumán

Causa Sergio Denis: “Mi viejo sólo vino a actuar y lo mataron en un teatro”

Federico Hoffman, el hijo del popular cantante, estuvo en Tribunales con sus abogados para conocer los avances judiciales.

28 Sep 2021 Por Fabio Ladetto
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TRAS LA REUNIÓN. Camilo Atim, Federico Hoffman y Diego Colombo evalúan los pasos judiciales próximos.

Pasaron ya dos años y medio de la fatal caída de Sergio Denis al foso del teatro Mercedes Sosa, que le causó lesiones de las que jamás se pudo recuperar y que terminaron con su muerte el año pasado. Ayer, su hijo Federico Hoffman y sus abogados Diego Colombo (de la Capital Federal) y Camilo Atim (su representante legal en la provincia) se presentaron en Tribunales para saber los avances en la causa penal abierta por el hecho.

Su visita tuvo dos etapas: inicialmente no fueron atendidos formalmente (sólo dialogaron con un miembro de la Fiscalía interviniente en el pasillo, a cargo de Mariana Rivadeneira); pero pasado el mediodía tuvieron un encuentro con el secretario judicial del Ministerio Público Fiscal Tomás Roberts (actualmente reemplaza a la cabeza de ese organismo, Edmundo Jiménez, en uso de licencia) y la auxiliar fiscal Valeria Jorge. En ese diálogo, se pidió que se aceleren los trámites, y se llevaron un compromiso de que se llegará a una resolución, sin anticipar su posible contenido.

“Les pedimos que se avance con el proceso, me parece muy grave que todo esté tan lento. La junta médica celebrada hace meses ya estableció que el deceso de mi padre fue consecuencia de su caída. No es un caso menor, desde todo el país se le piden respuestas a la Justicia tucumana”, sostuvo Hoffman (el nombre real del cantante era Héctor Omar Hoffmann Fenzel) al hablar con LA GACETA.

- En la visión de ustedes, ya todo está claro y probado.

- Ya se sustanciaron las medidas de pruebas más importantes, y lo resuelto por la junta médica es categórico. Acá se omitieron medidas de seguridad básicas, que fueron las causantes de que mi papá se caiga y se muera, y sobre eso no hay más para probar. Mi viejo sólo vino a actuar y lo mataron en un teatro. Las condiciones no estaban dadas para que camine por una pasarela entre la platea y el escenario, que no tenía barandas ni red de contención. En un video aportado a la causa queda en claro cómo sucedieron las cosas, no hay más que hablar.

- Se investiga también si tu padre tomaba un remedio que le podría haber causado la pérdida del equilibrio...

- Mi viejo era un profesional experto en caminar los teatros, era lo que mejor sabía hacer. Trabajaba sobre los escenarios desde que tenía 14 años y estaba cumpliendo medio siglo de trayectoria. Sabía cómo hacerlo mejor que nadie. Ninguno de los remedios que tomaba lo podían afectar en ese sentido, estaba en perfectas condiciones y tenía sus reflejos alerta. Tenía 10 años de carrera por delante, con miles de proyectos pendientes que se truncaron con la caída. Pero hasta el conductor de camiones más eximio no puede hacer nada para evitar un choque si el semáforo no funciona.

- El caso penal está abierto contra el administrador del teatro Mercedes Sosa, Raúl Armisen. ¿Es el único responsable?

- Seguro que hay corresponsables desde lo legal. Pero Armisen es el principal responsable y debe responder judicialmente por lo que pasó. Espero que avance la imputación y se eleve la causa a juicio, porque debe explicar lo que pasó. Deben tomarle todavía la indagatoria ya como imputado y espero que sea pronto para cerrar esta etapa. Hay mucha gente indignada de que la sala siga abierta.

- Aparte del enfoque penal, ¿va a iniciar acciones para un resarcimiento económico?

- Estamos por iniciar el juicio civil. Hasta ahora hemos respetado los tiempos de tribunales, peor hay un plazo de prescripción de la acción resarcitoria que no dejaremos vencer. Lo haremos en estos días, será en breve. No está fijado el monto que vamos a reclamar, hay que definirlo todavía, ni a quién se lo reclamará: seguro que será el Estado tucumano del que depende el teatro, al gremio ATSA que contrató a mi viejo o la compañía aseguradora del Mercedes Sosa. Eso lo determinarán las personas idóneas. Vivir en Buenos Aires y litigar en Tucumán es engorroso, aunque tengamos un estudio que nos atiende muy bien acá.

- Acompañaste a tu padre en sus actuaciones durante muchos años.

- Laburé casi dos décadas con él, estuvimos por todos lados. Empecé a los 19 años, en la época de “La vida vale la pena”. Se había recuperado de muchos problemas económicos y anímicos y salíamos a la ruta a recorrer pueblos con un Volkswagen Gol prestado, porque se estaba rearmando como artista. Sólo en 1999 hicimos 163 funciones, mirá si no sabía lo que era estar sobre un escenario.

- ¿Qué anécdota guardás más adentro?

- No hay una en especial, pero es un tesoro para mí haber vivido tantos años a su lado. Lo que me mueve es que a ningún otro artista le pase lo que le pasó a él. Cuando mi padre estaba ya en estado vegetativo, fuimos a verlo con mi hijo Ceferino. Al salir me dijo llorando que no quería volver a visitarlo nunca más. Fue entonces cuando me juré no dejar impune todo lo que había pasado para poder volver a mirarlo a los ojos. Cuando esto se termine, quiero poder decirle que hice lo que se tuvo que hacer.

- ¿Tu familia te secunda en esa posición?

- Sí, estamos juntos y unidos, y nos tenemos entre nosotros. Mis viejos estaban separados hacía tiempo, pero tenían una comunicación constante. Queremos mantener viva la memoria y la obra de Sergio Denis y que nadie más pierda la vida trabajando.

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