De la Literatura francófona a la Literatura-Mundo - LA GACETA Tucumán

De la Literatura francófona a la Literatura-Mundo

Los libros en francés exceden ampliamente a los pertenecientes a escritores franceses. Repasamos aquí algunos casos destacados de literatura en francés pero que no habla de Francia. Entre ellos, el del premio Nobel Jean-Marie Le Clézio y los de autores argentinos. Por Carlos Alvarado-Larroucau para LA GACETA

26 Sep 2021

En 2020, fallece en Montreal, uno de sus grandes poetas, Claude Beausoleil, traducido a más de doce idiomas. Para quien la poesía latinoamericana y en especial la mexicana enriquecieron su visión del mundo y de la poesía. Tuve la oportunidad de entrevistarlo en la Sorbona. Le pregunté qué sentía al ser considerado un “poeta francófono”; calificación endosada a cualquier otro escritor cuya lengua materna no es el francés pero opta por ese último para crear. La pregunta no era inocente, buscaba confirmar si dicha clasificación contribuía a extender su público e incrementar sus ventas. Beausoleil se sincera y riendo acepta el hecho: ser poeta “francófono” vende.

Así, acaparan nuevo estante en las librerías quienes primitivamente estaban cómodos como “escritores franceses o de lengua francesa”. Aquellos extranjeros que se ubicaban junto a Víctor Hugo, Voltaire o Zola. Súbita peripecia, muchos de esos escritores franceses, canadienses, belgas, suizos, se hacen un lugar entre los “francófonos”, escritores poscoloniales.

De la francofonía

Una literatura difícil de clasificar; escrita en francés sí, pero la cual no habla de Francia. Producto de una geografía diversa, de áreas culturales distintas, nacen las Literaturas francófonas del Caribe, del Magreb, del Máshrek, del océano Índico, del Pacífico, etc.

Autores significativos dieron inicio a esta literatura: A. Cossery, Egipto; A. Memmi, Túnez; K. Yacine, Argelia; A. Kourouma y J. M. Adiaffi, Costa de Marfil; L. S. Senghor y A. Sow Fall, Senegal; A. Césaire, Martinica; V. Khoury-Ghata, Líbano; entre otros. Siguieron cientos entre los que podemos incluir a dos miembros (ya fallecidos) de la Academia Francesa, la argelina Assia Djebar y el argentino Héctor Bianciotti. Todos ellos, conforman una biblioteca que rebosa de lirismo, reflexión, rebeldía, y energía.

Literatura francófona argentina

Imposible no hacer un paréntesis para nombrar a una literatura francófona argentina, de autores que optaron por el francés. Una tradición que comienza con Eduarda Mansilla que publica en esa lengua su primera novela, Pablo (1869), elogiada por Víctor Hugo. Pudiérase presuponer casos aislados pero la modalidad se continuó hasta nuestros días, 50 autores; entre ellos, Victoria Ocampo, Delfina Bunge, Enrique Larreta, hasta llegar a Laura Alcoba.

Literatura Mundo

Surge un nuevo impulso para esta literatura. Uno de sus avatares es Jean-Marie Le Clézio, Premio Nobel de literatura en 2008. Nacido en Isla Mauricio (Océano Índico). De padre inglés, madre francesa, criado en África. Residió en Francia, en Estados Unidos, Tailandia, México, Panamá. Le Clézio visita Argentina en 2007 y fue citado como “el inclasificable”. Ese mismo año firma el manifiesto “Por una literatura-mundo en francés”, Le Monde, 15/03/2007. Junto a 44 autores, Maryse Condé, Tahar Ben-Jelloun, Dany Laferriere, Michel Le Bris, Amin Maalouf, etc. Se rinde ante la evidencia de una escritura múltiple, diversa, bajo el prisma de un idioma que reúne las literaturas de los continentes. Una literatura-mundo que muestra el planisferio de hoy, que da voz y rostro al desconocido global y al desconocido que nos habita. Marca el tiempo de un nuevo renacimiento en un vasto conjunto polifónico sin mediar idioma alguno o imperialismo cultural. “El centro relegado en medio de otros centros es la formación de una constelación a la que asistimos en donde el idioma es liberado de su pacto exclusivo con la nación” ajustándose solamente a la frontera del espíritu.

Para Le Clézio, la literatura ayuda a comprender el mundo actual. Él, junto a esos otros escritores de lengua francesa, sin importar el origen, milita por una literatura abierta al mundo, que tiene la gran oportunidad de abrirse a los cambios y puede dar a conocer territorios alejados y desconocidos, habitados no obstante por hombres y mujeres que viven y se expresan en francés.

© LA GACETA

Carlos Alvarado-Larroucau – Doctor en Lengua y Literatura francesa de la Universidad de París VIII.

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