Mensajes por redes sociales generaron la reacción de la Justicia - LA GACETA Tucumán

Mensajes por redes sociales generaron la reacción de la Justicia

04 May 2021
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PARTE DEL ARSENAL. A los dos nenoazis se les secuestraron una veintena de armas.

La Justicia federal espera el análisis de las computadoras que se secuestraron a los dos jóvenes neonazis que planeaban actos de agresión y amedrentamiento contra personas e instituciones en Tucumán. También se pidió una junta médica para saber si uno de los detenidos, que presentó un certificado que indica que tiene problemas mentales, puede entender de qué se lo acusa. El otro ya prestó declaración ante el juez Fernando Poviña. Habría dicho que se trató de una broma.

En la Justicia Federal no consideraron el tema como broma. En el allanamiento a una vivienda de El Manantial y a otra de Villa Urquiza se secuestraron una decena de armas largas y varias cortas y armas blancas, así como textos de odio y nazis. “Son de unos 20 años. Tienen un perfil de diferentes formas de odio político y también más allá de la política”, explicó el fiscal federal II, Pablo Camuña. Se trata de una investigación que había comenzado hace un año y medio en Buenos Aires a raíz de denuncia de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), por mensajes de odio que transmitía un grupo antisemita por redes sociales como Whatsapp y Telegram. En la tercera semana de abril se disparó la alerta por la detección de mensajes sobre un inminente ataque que se produciría en la provincia durante el Shabat. “Me pareció grave, no había otra opción que hacer lo que se hizo”, añadió Camuña, a propósito de los allanamientos. Vino un equipo especial de la Policía Federal para ello. En función de que las pesquisas siguen en Buenos Aires y en la provincia, no se dieron a conocer más datos sobre los sospechosos. Se sabe que no tenían antecedentes formales, excepto que participaron en una marcha contra el aborto con una vestimenta con una calavera.

Serían acusados por asociación ilícita residual, del artículo 213 bis del Código Penal, como integrantes de una agrupación que tiene como objeto imponer sus ideas por fuerza o temor.

En nuestra provincia hay un caso reciente de una persona que desplegó una intimidación pública en el aeropuerto, en la semana de Navidad de 2016, cuando se desplegó el protocolo antiterrorista y el hombre, conocido como “El bromista del aeropuerto”, quedó detenido y pasó la fiesta preso.

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