“No es lo mismo vivir para viajar que irse de vacaciones” - LA GACETA Tucumán

“No es lo mismo vivir para viajar que irse de vacaciones”

Experiencias de una pareja que eligió viajar como modo de vida.

03 May 2021 Por Paula Barbaran

“Siempre nos había encantado viajar pero desde Argentina era difícil por lo económico y porque estamos lejos de todo el mundo”, cuentan Pablo Schönhals y Cecilia Kuxhaus quienes descubrieron rápidamente que una de las cosas que los unía como pareja era el placer de viajar y decidieron hacer de ello su modo de vida.

“Nosotros diferenciamos lo que es viajar con tomarte vacaciones. Uno siempre piensa que la gente que viaja tiene mucha plata pero no es así. Siempre fuimos de clase media y llegábamos justo a fin de mes pero le buscamos la vuelta para poder viajar”, explica Pablo mientras Cecilia agrega: “nos organizamos porque queríamos recorrer, entonces no vamos de shopping ni a grandes restaurantes, ese dinero lo guardábamos para el destino que íbamos a visitar porque buscábamos optimizar la plata que teníamos”.

Según la pareja, el concepto de vacaciones es muy diferente: “mucha gente ahorra todo el año para poder darse ´la gran vida´ -por decirlo de alguna manera- en esas dos semanas de vacaciones: ir a un lindo hotel, comer en restaurantes, hacer excusiones y eso encarece mucho el viaje”.

La historia de ”El Mundo De a Dos”, que transmiten en su blog y cuenta de Instagram, nació en Buenos Aires, varios años atrás: “Nos habíamos casado hacía un año, teníamos nuestro departamento armado en provincia de Buenos Aires, un auto y dejamos todo para mudarnos a Europa a probar suerte”, cuenta Pablo a LA GACETA. La mudanza llevó un tiempo previo de investigación sobre el país y las modalidades de residencia. “A Cecilia no le había llegado el pasaporte europeo, así que yo me fui con una visa para poder estar más tiempo de los tres meses que teníamos si íbamos como turistas”.

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En Frankfurt, Alemania, los recibieron unos amigos: “Los primeros tres meses fueron difíciles, buscábamos trabajo pero no conseguíamos. Tuvimos que vivir con la incertidumbre de no saber qué iba a pasar. Cecilia consiguió trabajo en una aerolínea antes, ella hablaba alemán y tenía experiencia. Para mí, un ingeniero que sabía inglés, fue más difícil porque el idioma fue una barrera”, cuenta Pablo quien se puso a estudiar alemán por su cuenta y al año y medio lo manejaba con fluidez.

Estuvieron tres años viviendo en un pueblo a 20 minutos del centro de Alemania. “Lo que hicimos fue hacer base ahí y comenzamos a ahorrar para viajar. Principalmente lo hacíamos los fines de semana, en Europa todo está más cerca y tenés muchas vacaciones en el trabajo. Una vez al mes podías irte por cuatro o cinco días y eso los aprovechábamos un montón”, cuenta Cecilia.

ÁRBOLES GIGANTES. La famosa sequoia “General Sherman” en Estados Unidos.

Cuando repasan los destinos que más disfrutaron, mencionan a la costa oeste de Estados Unidos: “Teníamos un recelo con el país, pero cuando fuimos por San Francisco y Los Ángeles descubrimos algo imaginado: los parques nacionales”. Con un auto alquilado recorrieron 3.000 km en diez días y pudieron disfrutar, entre otras cosas, de un amanecer en el Gran Cañón, el Parque Nacional de las Sequoias con el árbol “General Sherman” (la sequoia más grande en pie, hoy en día) y el valle de Yosemite: “los paisajes te ponen la piel de gallina y nos impactaron realmente”, recuerda Pablo y también rescata que Italia es un destino que siempre les atrajo y al cual pudieron volver varias veces: “Nos comprometimos en Venecia”, cuentan.

Sin embargo, fue un viaje a Islandia el que hizo más popular su cuenta que tiene 13.000 seguidores y un blog (elmundodeados.com) en el que relatan con detalles sus viajes. “Pudimos dar vuelta a toda la isla y los paisajes son de otro planeta. Seguimos el pronóstico de las auroras boreales y pudimos verlas, por suerte”, explica Pablo.

Desde hace dos años, pandemia incluida, se instalaron al sur del país, en la ciudad de Bariloche en Río Negro. Hace un mes y medio se amplió la familia y el mundo de a dos se dio vuelta: llegó el pequeño Ian a transformar todo, menos las ganas recorrer el mundo. “Nuestra vida es acá ahora, trabajamos y cuidamos al bebé. Cuando podemos paseamos por los alrededores y seguimos mostrando eso”, cuenta Pablo y asegura que todos los días reciben mensajes de personas que desean saber qué actividades se pueden realizar en la ciudad y hasta cómo hicieron para instalarse allí.

¨PAISAJES DE OTRO PLANETA”. Recorrer Islandia les dio popularidad en su blog.

La idea a un corto plazo es comenzar a viajar en familia: “primero saldremos por Bariloche y luego iremos retomando los viajes que habíamos planeado hacer en Argentina: El Chaltén, el sur de Mendoza, Neuquén y Puerto Madryn. Comenzaremos con lugares cercanos y de nuevo, volveremos a viajar”, dicen sonriendo Pablo y Cecilia, con Ian descansando en sus brazos.

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