
Sebastián López Calendino - Subdirector del Observatorio de Estudios Electorales y Político-Institucionales de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de la La Plata
El próximo domingo 8 de agosto están fijadas por ley las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), y el domingo 24 de octubre las elecciones legislativas de medio término. Votaremos 127 diputados nacionales, cuyo mandato culminará en 2025 y un tercio del Senado, esto es -24 escaños-, cuyo mandato vencerá en 2027.
En Tucumán se elegirán cuatro diputados a la Cámara Baja nacional -la misma cantidad que Chaco-, a diferencia de los cinco diputados que eligen Entre Ríos y Mendoza, los nueve de Santa Fe y Córdoba, los 13 diputados de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, o bien, los 35 diputados de Buenos Aires. El resto de las provincias elegirá entre dos y tres bancas cada una.
Sólo ocho provincias votarán senadores: Tucumán, Santa Fe, Mendoza, La Pampa, Corrientes, Córdoba, Chubut y Catamarca.
Algunas provincias tendrán del mismo modo sus elecciones locales en forma desdoblada, como Misiones, que llamó a elecciones provinciales para el 6 de junio, y Salta, para el 4 de julio.
Ahora bien, es preciso seguir analizando el proceso electoral más allá de las discusiones sobre si deben llevarse a cabo las PASO, o no. Si las Primarias son -como muchos dicen-, una gran encuesta nacional previa a las elecciones de octubre, o si esto ocasiona un gasto al erario público que podría evitarse. Como de igual forma, se han escuchado voces e incluso presentado proyectos sobre suspender las elecciones, postergarlas o realizar alquimias electorales durante el año electoral ya iniciado.
En ésta ultima cuestión desde el Observatorio Electoral de la Universidad Nacional de La Plata opinamos -de forma sistemática-, que no es conveniente realizar cambios en las reglas electorales durante el año que votamos.
Lo cierto es, que desde comienzos de año, la Justicia Electoral (nacional y también las provinciales) y la Dirección Nacional Electoral, ya comenzaron a preparar el proceso electoral de acuerdo a nuestra ley vigente.
Entonces, ¿Cómo serán nuestras elecciones en pandemia? ¿Qué es lo que se está pensando estratégicamente para realizar las elecciones en un contexto que ofrezca la mayor seguridad sanitaria, continúela confianza de los y las votantes en nuestro sistema y que continúen los altos índices de participación electoral, en la cual somos ejemplo para el resto del continente?.
Es un desafío, como todos los procesos electorales que se llevaron adelante desde la vuelta de nuestra democracia ininterrumpida. Veamos algunos puntos relevantes:
Establecimientos de votación:
En primer lugar, se está analizando ampliar la cantidad de establecimientos de votación para de esa forma tener un menor número de mesas receptoras de votos en cada escuela y -por ende- menos votantes por escuela. Para tener una idea en las elecciones nacionales de 2019 se votó en 15.000 establecimientos con más de 100.000 mesas receptoras en todo el territorio (se prevé llevarlos a 22 .000 establecimientos este año). Ahora bien, ¿se está pensando en ampliar los establecimientos utilizando clubes deportivos, estadios, grandes lugares ventilados? En principio y lamentablemente parece que no. Sólo establecimientos educativos, que en la mayor parte de la Argentina se encuentran en situaciones de precariedad sobre todo si se tiene en cuenta que en 2020 permanecieron cerrados y con poco o nulo de mantenimiento.
Sería interesante que se analice seriamente la utilización de estadios, clubes de barrio, grandes superficies techadas y semi abiertas tal como se están utilizando en algunos lugares del país para la vacunación o centros de testeo. Esto se aplica en elecciones de otros países. Como caso paradigmático en Chile, cuyo estadio nacional es el centro de votación al aire libre más grande de ese país y cuenta con gran cantidad de accesos, otros ejemplos para tener en cuenta: los lugares de votación en Centroamérica, en su mayoría abiertos.
La idea es tener un promedio de no más de siete mesas de votación por escuela esto es un electorado de 350 electores por mesa, es decir casi 2.500 votantes habilitados por establecimiento. Esto hace que se estén estudiando formas de ingreso y egreso al lugar de votación marcados y en forma bien diferenciada. ¿Las filas de votantes? Afuera del establecimiento. Quizá sea muy buena idea trasladar lo que aplica Tucumán en sus elecciones provinciales y cerrar las calles para acceso de automóviles a las escuelas con barreras y con la colaboración de las policías provinciales en coordinación con el comando electoral nacional (que tiene su competencia dentro del establecimiento) para ordenar la afluencia de votantes y con distanciamiento de dos metros.
Horario:
¿Se estaría pensando en ampliar el horario de votación? En principio no. Se respeta el horario de votación de 8 a 18. El caso es que esta vez a las 18 pueden quedar numerosos votantes fuera del establecimiento. Entonces, se debe planificar de antemano que ocurrirá si quedan largas filas de votantes fuera del establecimiento (recordemos que el Código Nacional Electoral en su artículo 100, establece que a las 18 se cierran las puertas del establecimiento y sólo pueden votar los electores y electoras que se encuentren dentro del lugar).
Crear un “Facilitador Sanitario”:
Es una buena idea incorporar esta figura, que estaría encargada de supervisar el distanciamiento de todos los actores dentro de la escuela, entregar alcohol en gel o bien en su caso cubre bocas para los electores que no lo tengan o bien estén en mal estado. Consideramos muy inconveniente, como se ha realizado en algunos países la toma de temperatura de los y las votantes al momento de ingresar al lugar de votación. Esto puede traer aparejados conflictos y en definitiva numerosas presentaciones judiciales (amparos del elector).
Autoridades de Mesa:
Otro punto álgido de las próximas elecciones será la selección de autoridades de mesa. Como es sabido, en condiciones normales existe un alto grado de rechazo en el electorado para cumplir con esa función. Ahora si le agregamos la pandemia, se avecina un escenario aún más difícil.
Sin embargo, se presume que para el mes de agosto la mayoría de los docentes ya estén vacunados (los Juzgados Federales de cada provincia son los encargados de designarlos y toman -normalmente-, como criterio de selección en primer término a los docentes, conforme el art. 75 del Código Nacional Electoral).
Otro tema que servirá como incentivo para evitar la cantidad de excusaciones es elevar el monto -viático- correspondiente para autoridades de mesa -facultad que le corresponde al Ministerio del Interior de la Nación-.
Por ultimo, en otros países que han celebrado elecciones en este contexto, no consideramos beneficioso poner bandas horarias para ir a votar de acuerdo a la franja etaria, esto genera confusión y podría desincentivar a que el electorado concurra a votar.
En síntesis, se avecina un proceso electoral cargado de dificultades, pero con un consenso de los actores principales (Justicia Electoral, Poder Ejecutivo, Partidos Políticos, ONg´s, Observatorios Electorales etc.), una planificación adecuada y una muy -muy- fuerte campaña de capacitación masiva al electorado, fiscales, partidos políticos, lograremos mantener la confianza de la población en nuestras las elecciones y el alto grado de participación cívica, que cada dos años nos enorgullece desde 1983.





