Kraftwerk logró sonidos que nadie había sacado

Se cumple medio siglo del nacimiento de una revolución en la música electrónica en manos de un dúo alemán que tuvo influencia en todo el mundo.

22 Nov 2020 Por Jorge Figueroa
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FORMACIÓN CLÁSICA. Del dúo original, Kraftwerk se transformó en cuarteto en apenas cuatro años de existencia, pero tuvo distintos integrantes.

La historia cuenta que fue en la ciudad alemana de Düsseldorf cuando en 1970 comienzan a escucharse sonidos experimentales, estilos extraños como el krautrock, entre sintetizadores y curiosas máquinas de eco y secuenciadores, sin instrumentos convencionales.

En noviembre de 1970 sale a la venta “Kraftwerk”, el álbum debut del dúo integrado por Florian Schneider y Ralf Hütter (formación que luego fue un cuarteto). Había surgido lo que se llamaría revolución electrónica.

Por estos días se cumplen 50 años del grupo, un momento en el se pensaba celebrar con una gira mundial. Pero Schneider falleció en mayo y el proyecto quedó trunco, aunque llevaba más de una década alejado de la banda.

La banda representó una vanguardia artística de la que se conoce como contracultura en Alemania a fines de los años 60. Arte, ciencia y tecnología estaban en cuestión, como una relación íntima.

Kraftwerk no solo presentó una música distinta sino un formato de show con luces de neón, letreros y la proyección de diapositivas. Con “Radio-Activity”, “Trans Europa Express” y, antes, “Autobahn” quedó claro lo que comenzaba a ser la electrónica.

La historia cuenta que el grupo no quiso grabar con David Bowie. Y que con ese sonido trabajaron luego artistas y bandas como Depeche Mode, Erasure o Pet Shop Boys.

Se ha escrito tanto como que antes de la llamada música incidental ya imitaban el ruido del tráfico a alta velocidades y las bocinas de autos, o el de ascensores y máquinas. La banda alemana invertía todo lo que ganaba en su legendario estudio Kling Klang, un laboratorio de sonidos en donde experimentan con la electricidad y las frecuencias estéreo de la misma manera en que físicos, músicos e ingenieros de sonido trabajaron en ese sitio mítico. De allí surgió el synthanorma sequencer, un nuevo equipamiento especialmente construido para el grupo. “Trans-Europe Express” fue grabado a mitad de 1976 con esas nuevas máquinas. Luego vendrán presentaciones en las que el grupo será “The Robots”, lo más próximo a las máquinas, muy cercano a una suerte de humanoides. “The mad machine” incorporó el vocoder, un sintetizador con el que trataba las voces.

Los músicos siempre fueron parcos y, a modo robótico, respondían que su inspiración provenía de los ruidos que los rodeaban. Tal vez no fue casualidad que hayan surgido en la misma ciudad que Joseph Beuys, uno de los artistas contemporáneos más relevantes de Europa, y que por algunos años estuvo al frente de la prestigiosa Universidad de Düsseldorf.

Boliches y bandas

Para algunos el estilo se llama shyntpop, otros lo traducen como electropop y en Europa directamente hablan de krautrock.

Como en tantos países, en la Argentina ingresó primero en los boliches y luego a través de los grupos que lo asumieron como guía, con el atractivo de la experimentación.

Tucumán no fue la excepción. Incluso, con versiones bizarras a cargo de Clota Lanzetta, propias de la era del menemismo, quien hizo bailar a los tucumanos en 1998 en el predio ferial; esa música ya se escuchaba entonces aquí.

EL PRIMER DISCO. El debut en las bateas fue en noviembre de 1970.

El Dj Augusto Galucci cuenta que los temas del grupo ya sonaban en las discotecas de esa época. “En 1992 salió un maxi single de ‘The Model’, con una versión extendida que la ponía en el boliche La Fábrica. En Tucumán se vendieron muchísimos vinilos de Kraftwerk y hoy tenés bandas que siguen haciendo su estilo como OMD”, agrega. Aclara que en esta provincia no hay grupos que compongan esa música, a lo sumo hacen covers.

“Yo llegué mucho más tarde, no puse su música original pero sí los track remixes de los 90, como de ‘Das Model’, porque yo necesitaba un poco de fuerza para el sonido de pista electrónica. Eran muy buenos, unos genios que les sacaban a las máquinas cosas que otros no podían, tenían un sonido muy especial. Para el tecno de hoy es un referente, pero no en el sentido de ser una inspiración”, describe Gustavo Filgueira, el Dj Titán.

“Es una de las bandas más influyentes en la historia del rock y de la electrónica. Su influencia es mucho mayor de lo que se puede detector a primera vista”, señala el músico y actor Maximiliano Farber. Recuerda que con el proyecto Monoambiente tuvo una etapa de incursión en el krautrock, y puntualiza que algo de ello se puede escuchar en el EP “Sin música” (2009). “En lo personal, Kraftwerk es una banda muy inspiradora. Desde sus primeros trabajos hay una fuerte impronta experimental rompiendo los cánones habituales. Crearon una música que no existía antes”, le dice a LA GACETA.

Para Patricio García (músico y cineasta) no hay dudas. “Desde chico, a fines de 70 o principios de los 80, recuerdo haber quedado pasmado por el sonido. Durante mucho tiempo para mí la música electrónica era Kraftwerk, el Bach electrónico de Wendy Carlos y ‘I Feel Love’ de Donna Summer y Giorgio Moroder. Todavía son mis favoritos”, cuenta. Admite que su último disco, “Knkshn” (lanzado en 2019), es prácticamente un homenaje, lo que es evidente; y asegura que en el sonido de Los Chicles la referencia es central.

Es que los sonidos de Kraftwerk han quedado ya en la historia.

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