Cartas de lectores - LA GACETA Tucumán

Cartas de lectores

21 Nov 2020 Por LA GACETA
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- Estrellas doradas

Son tan distintas, pero iguales, doradas ellas, fáciles de ubicar en el cielo infinito; su fulgor eclipsa la plateada luz de nuestra tucumana luna. Dos se marcharon antes, Lola, amasando sueños de nubes y dándole vida y forma a Dios y su ejército de ángeles; Mercedes, que le pone música y canto con su bella voz. Estaban allí en el inmenso firmamento, como si algo esperaran... “¿ Y? ¿Vamos ya?”, nos parece escuchar. Lucía subió a su mejor pluma y en un fuerte estampido, escribiendo su mejor poema, nos dejó. María le peleaba con un simple palo de golf a una cruel enfermedad. Y diríamos que, casi tomada de la mano con Lucía, retornaron a la casa de Dios, no sin antes dejarnos huellas profundas a todos los tucumanos, nacidos en esta bella tierra. Eran tan distintas, pero iguales; las cuatros fueron y son leyenda, lo que nos obliga a no olvidarlas, y cuando al cielo miremos, esas cuatro bellas estrellas doradas son de nuestras mujeres símbolo. Gracias por habernos pertenecido, Lola Mora, Mercedes Sosa, Lucía Piossek Prebisch y María Cossio de Terán. Toda la gloria se la ganaron en vida; para nosotros es un honor, y orgullo para sus familiares, que bien saben que las enseñanzas y el buen ejemplo perdurarán; ellas nos dejaron escuela.

Francisco Amable Díaz

Pedro G. Sal 1.180 B° 20 de Junio - San Miguel de Tucumán


- Escuela de la patria

Estamos terminando un 2020 signado por la pandemia mundial y por los consabidos desencuentros entre argentinos, llevados hasta la intolerancia irracional, de impedirnos, aunque sea, escuchar al otro, para intercambiar ideas que contribuyan a la superación del conjunto social. Año denominado oficialmente “belgraniano”, porque en su transcurso se cumplieron 240 años del nacimiento y 200 de la muerte, de Manuel Belgrano. En el medio, la injuriosa indiferencia o aprovechamiento de su legado por unos, o el efímero entusiasmo de ocasión por otros. Resultado, nadie volvió a hablar de la conclusión de la segunda etapa de la Escuela de la Patria, donada en 1813 por el prócer, a favor del pueblo tucumano. Desde el ministerio de educación provincial, no se avanzó con la documentación técnica de la obra faltante. Demolición de la vetusta edificación sobre calle Bolívar al 900, construcción de unas 20 aulas, laboratorios, oficinas, baños, salones, espacios deportivos y demás, para los sectores de primaria y secundaria, valuados en unos 240 millones de pesos. En su lugar, se propuso y envió al Ministro Trotta, un antojo extravagante de los funcionarios provinciales, proponiendo edificar en una de las esquinas de la manzana, una torre denominada inteligente, de unos cinco pisos, sin una utilidad justificada, modificando además, inconsultamente, el nombre del establecimiento que durante décadas acompaña el logro de haberlo hecho realidad primero, y los posteriores esfuerzos por concluirlo. Ésta ocurrencia arquitectónica, suma al costo del proyecto, otros 300 millones de pesos, por lo que todo quedó en la nada. En definitiva. Se alteró lo prioritario que sigue siendo, terminar las instalaciones de la escuela que necesitan los alumnos y, además, como siempre, la memoria de nuestro querido Belgrano, quedó nuevamente desairada.

Miguel Camel Nacul

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- Belgrano y los maestros

El General Belgrano sostenía que los maestros eran “los verdaderos padres de la Patria”. Dijo también que “Sin educación, en balde es cansarse, nunca seremos más que lo que desgraciadamente somos”, desde Tucumán, en octubre de 1816. Repitió una y otra vez, hasta el cansancio, que “Un pueblo culto nunca puede ser esclavizado”. Por estos pensamientos, siempre digo que Manuel Belgrano no es una página de historia, sino una agenda pendiente de llevarse a cabo.

Luis Horacio Yanicelli

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- Fiesta clandestina

Cuando todos los días el Siprosa recomienda a la población cuidarse y no realizar reuniones para evitar contagios, resulta indignante que en la casa de un médico de Yerba Buena se haya realizado una fiesta clandestina con más de 100 personas. Tal es la denuncia de una vecina y que luego fue corroborada por la Policía. ¿Acaso a esta persona, un médico irresponsable, poco le importa que profesionales prestigiosos de la salud y enfermeros hayan perdido la vida para salvar a tantos pacientes con covid como si nada hizo semejante fiesta? ¿Poco le importa que los médicos, aun poniendo en riesgo la salud de su propia familia, estén todos los días como verdaderos héroes haciéndole frente a este virus que no da tregua? Duele por los profesionales que partieron y casi todos los días están muriendo más. Da bronca que no se los valores como tales; duele porque ellos también tienen familia, hijos, también son seres humanos. No obstante, esta persona que debería dar el ejemplo lo único que hizo fue demostrar lo poco que le importa la vida de los demás. Personas así no deberían llevar el guardapolvo blanco porque carecen de credibilidad y confianza.

Argentina del Valle Nieva

Santiago del Estero 3.212 - San Miguel de Tucumán


- ¿Balance-vacaciones?

Desde hace mucho tiempo atrás venimos sufriendo un retroceso de desigualdades  en lo laboral, judicial, seguridad, social, político y económico debido a la falta de políticas con horizontes claros, sumándose la salvaje globalización inculcando las devastadoras ficticias economías salvadoras del librecambio, que repercuten en los bolsillos de productores y consumidores y transforman a la clase media en pobre, a esta en indigente y marginan a los que aún no tuvieron posibilidad de tener una oportunidad mejor. Señores estamos en la misma barca nuestra salud fue desbordada por la covid-19, el medio ambiente clama atención y el balance del 2020 no cierra. En mi punto de razonamiento los grandes capitalistas, empresarios que tuvieron la suerte de agrandar su fortuna y los políticos que lanzaron su proselitista 21-23 deberían suspender sus vacaciones momentáneamente y hacer un esfuerzo para ayudar a remar esta situación que será lenta, difícil para llegar a tierra firme. Señores debemos pensar con la mente en limpio y actuar con el corazón. Nuestra  querida sociedad tiene el poder de generar y elegir nuevas y buenas políticas sin olvidar lo que hemos vivido para que sirva de experiencia y no repitamos los mismos errores, sembremos la semilla de la paz y la esperanza así florezca nuevamente la alegría de la vida que es el amor.

Pedro Castaño

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- Tener o no tener

El  mundo está cambiando rápidamente, tal parece  que no para bien. Para  sorpresa del adulto/a, las  niñas modernas están inclinándose por la cómoda  decisión de evitar el embarazo a toda costa y en todo momento de su vida, para evitar tener un bebé. En su disparatada y, -llamémosle- “muy moderna” decisión, pesa el crudo deseo de gozar de la vida en total libertad, más allá de los sabios y ancestrales consejos de la tradición familiar. Esta prosaica filosofía debe ser el corolario de años de irrespetuoso avasallamiento a las buenas costumbres tradicionales. El ardiente fuego de la juventud puede quemar todo a su paso si no es debidamente controlado, encauzado y ponderado por la buena educación... Ella está padeciendo los embates del materialismo, a través de la avasallante tecnología que, bajo el disfraz de progreso va, lenta pero inexorablemente, atacando  las sagradas pautas de conducta que nos elevaron sobre el mundo animal. Mucho, mucho podría escribirse sobre este tema. Pero seamos breves. Las exigencias de aborto legal y gratuito conllevan el medular mensaje de desenfreno cultural enfocado hacia la libre voluptuosidad, que arrasará con siglos de  avance cultural. La cultura se hace añicos frente al garrote de la brutalidad, que sirve para aplastar, no para elevar. Los señores legisladores nacionales decidirán para bien o para mal, sin eufemismos. Nada de razones sanitarias. Sacrificar  una nueva vida por razones nimias nos devuelve al salvajismo. No es tener o no tener. Una  vida nueva es creación de Dios, no de la portadora, llámese mamá. ¿O no?

Darío Albornoz

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- Ser y parecer

Es un hecho comprobado y comprobable que el ser humano sólo es conocido a través de sus actos. A algunos políticos, es imposible conocer y valorar sus cualidades aptitudes y capacidad. Socialmente no cabe el “ser en sí” sino el ser con los demás o para los demás, en forma auténtica. El hombre, como dice Ortega, no vive, sino convive, no es él si no el nosotros. Lo importante no es saber cómo somos sino saber cómo nos ven los demás, es decir, como nos juzgan y valoran. Hay políticos en nuestro país que les dan más valor a la apariencia que a la realidad; cuando el ser y el parecer se corresponden y el pensamiento y la acción coinciden, no existe hipocresía, cinismo ni “panquequismo”. Es sencillamente que en la práctica somos los que los demás piensan y dicen de nosotros, pues como dice un viejo aforismo, “pocos ven lo que somos pero todos ven lo que aparentamos “, aunque a veces, las apariencias engañan. El político debe ser fiel a sí mismo para poder serlo con los demás, debe rubricar con sus obras lo que proclame con sus palabras. El gobernante (funcionarios, jueces, etc.), por ser hombre público debe dar ejemplo y actuar cara al público, actuar con coherencia, transparencia, integridad y responsabilidad. La mayoría de nuestros políticos han olvidado que en cuestión de imagen no hay que aparentar; para ser hay que parecer. Para que un miembro de cualquiera de los tres poderes sea percibido como creíble y honesto, tiene que ser congruente en lo que dice y hace. Hay personas públicas en nuestro país que han perdido la coherencia que les da credibilidad, se han olvidado de que en nuestra mente ellos son los que quienes nosotros creemos que son, que a través de sus actos y palabras nos generan una imagen de ellos que se vuelve referente y que con el tiempo es imposible de cambiar. Los males que padecemos los argentinos es la falta de ética pública de algunos de nuestros gobernantes, llegados a la política no por vocación ni espíritu de servicio, sino por propio interés personal. En términos generales ética es el sentido, la conciencia de lo que está bien y lo que no, de lo que se debe hacer y de lo que se debe evitarse, ser y parecer. La política que puede ser la mas noble de todas las tareas, es susceptible de convertirse en el más vil de los oficio. A propósito, para cocinar un panqueque hay que darle vuelta a la masa para que se haga por ambos lados. Así que tiene sentido que en la política, especialmente, un panqueque sea aquella persona que se da vuelta y se desdice, que un día dice o hace una cosa y al día siguiente otra. Un sinónimo del panqueque es la veleta. Los personajes que practican el veletismo son los que cambian de bando como la veleta cambia de lado según sople el viento.

Pablo José Giunta

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