“La infidelidad también es válida en las relaciones de pareja”

No existe un único contrato afectivo. Lo central es conversar y aclarar los límites.

18 Oct 2020
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LEGITIMIDAD. Las parejas poliamorosas interpretan diferente la fidelidad.

Al margen de los cruces legales y las libertades que nos auto-otorgamos en las redes sociales, la polémica de los escraches digitales implica también un debate sobre la noción de infidelidad.

“En todos los grupos de denuncia a los que ingresé el mensaje es igual. Se habla de la fidelidad desde un ideario hegemónico o con los delirios del amor romántico. Y así, el engaño se piensa como lo malo, como una ruptura de la confianza. Deja de lado, por ejemplo, los acuerdos en los que tres no son multitud”, comenta Alejandra Herrera, miembro del grupo “Amiga, ese es tu novio? Tucumán”.

Al respecto. la sexóloga Maira Lencina enfatiza que este estigma impide que muchos se sientan cómodos en sus relaciones. “Lo que para algunos amantes es infidelidad, para otros es apertura. Y hay que tener cuidado con juzgar de antemano. La infidelidad es válida en las relaciones de pareja si así lo decidimos en nuestro contrato afectivo. Lo central es que ambas partes estén de acuerdo y charlen los límites del disfrute y el amor”, comenta.

Vos, yo o nosotros

Para otros usuarios, el reproche de los grupos de denuncias amorosas está en los celos y la falta de diálogo previo con la pareja. Y existe una gran cantidad de publicaciones en las que se adjuntan fotos de novios o novias “por las dudas”. “Necesitar que completos desconocidos legitimen que sos feliz (sin tener cuernos) ya dice suficiente sobre la clase de confianza que hay en el vínculo. Lo peor es la cosificación porque, con este intento on line de disipar dudas, marcan al otro como su propiedad”, acota Pablo Nacul, seguidor de “Amigo, es tu novia? Salta”.

Las pruebas se observan en algunos memes y los posteos masivos, con comentarios del tipo: “Juli es mi mujer. Salimos hace dos meses. Si está con otro me avisan para que reciba lo que se merece”.

En complemento, las disputas femeninas también refuerzan la errónea idea de que la culpa es del “tercero en discordia”. “Vi quilombos en que las mujeres se culpan entre sí por el engaño. Se insultan y, luego de ese huracán de furia, ignoran la evidencia y prefieren proseguir con su relación. A ellas les pesa más lo que pueda decir la gente que los verdaderos sentimientos que afloran al estar en pareja”, lamenta Nahir Álvarez.

Hace unos días, ella tomó la iniciativa de escrachar a su entrenador de gimnasio. Él salía con dos conocidas mientras estaba casado. “Su esposa me contactó por privado y dijo que era una zorra mentirosa. Que lo único que quería era destruir su familia”, acota.

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