Hallan neuronas clave para la memoria

Un equipo internacional descubrió que las células musgosas del hipocampo son fundamentales en los recuerdos de largo plazo.

18 Oct 2020
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MEMORIA. Estudios en ratones pueden ayudar a entender el Alzheimer.

El cerebro y sus funciones todavía plantean infinidad de preguntas, entre ellas, cómo se forman recuerdos de largo plazo sobre el entorno. Ryuichi Shigemoto y su equipo del Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria, con investigadores de la Universidad de Aarhus (Dinamarca) y del Instituto Nacional de Ciencias Fisiológicas de Japón descubrieron una vía de señalización en el hipocampo que regula cómo se transfiere la información sobre nuevos entornos a la memoria de largo plazo, según publican en Current Biology, informa Europa Press.

De las muchas partes entrelazadas del hipocampo, los investigadores se centraron en la conexión entre células musgosas (reciben señales novedosas de información sensorial) y granulares, a las que se transmite esta información. En enfermedades como el Alzheimer, esta parte del cerebro es una de las primeras afectadas.

Cuatro enfoques

Primero estudiaron la relación entre células musgosas y granulares, y mostraron muchas conexiones complejas. En segundo lugar, con técnicas que permiten seguir en vivo la actividad de estas neuronas a medida que se activan, expusieron durante varios días animales a un nuevo entorno; vieron que la actividad de las señales de las células musgosas primero fue alta y luego disminuyó. Con los ratones en otro entorno nuevo, la actividad resurgió.

En tercer lugar siguieron en la neurona los rastros que dejaron las señales: desencadenan la expresión de un determinado gen, es decir, la producción de la proteína codificada en él: en las células granulares encontraron producción de esta proteína, correlacionada con la actividad de las musgosas.

Por último, con estudios de comportamiento, observaron los efectos de esta vía del hipocampo en la formación de la memoria. Combinaron un estímulo sensorial negativo, una pequeña descarga eléctrica, con poner a los animales en un nuevo entorno y los ratones aprendieron rápido a asociar el nuevo entorno con sentimientos desagradables. Pero si se inhibía con fármacos la actividad de las células musgosas y realizaban el condicionamiento negativo, los ratones no recordaron la conexión entre el nuevo entorno y la sensación desagradable.

Esto muestra -afirman los estudiosos- que las células musgosas reaccionan a la información novedosa y desencadenan la formación de nuevos recuerdos a largo plazo en ratones.

Si ocurre igual en el cerebro humano sigue siendo una pregunta abierta, pero estos hallazgos son un primer paso importante para una investigación que algún día puede ayudar a abordar las enfermedades degenerativas del cerebro que afectan la formación de la memoria.

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