El dólar seguirá en alza, según los ejecutivos de IDEA

El 68% de los ejecutivos consultados considera que la situación económica argentina será moderadamente peor o mucho peor en los próximos seis meses.

16 Oct 2020 Por Marcelo Aguaysol
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Las variables económicas están demasiado volátiles. A tal punto que los ejecutivos consultados en el marco del 56° Coloquio de IDEA han señalado que no le pierden pisada a la evolución del dólar, a las tasas de interés y al riesgo país. La Encuesta sobre Expectativas, elaborada por la consultora D’Alessio Irol, remarcó que el 80% de las compañías aguardan que en el próximo semestre la divisa estadounidense siga subiendo su cotización, aunque uno de cada 10 consultados ha respondido que espera una fuerte devaluación. Sólo un 7% espera “pequeñas oscilaciones”, dice el sondeo al que accedió LA GACETA.

La profundidad de la crisis fue mayor y más extensa de la prevista, fue una de las conclusiones del trabajo presentado ayer por el titular de la consultora, Eduardo D´Alessio y por el economista Luis Secco. La percepción negativa acerca del rumbo económico del país se mantiene en un 68% de los consultados (89% fue en el semestre anterior), que consideraron que la situación económica del próximo semestre será moderadamente o mucho peor que la de la primera mitad del año de la pandemia de la covid-19.

La Argentina arrastra casi tres años de recesión económica y este año la cuarentena ha profundizado la crisis. Frente a ese escenario global, los ejecutivos de IDEA plantearon que el acuerdo del Gobierno nacional con los acreedores, la reapertura paulatina de industria y comercios, el incremento de los niveles de producción y la asistencia a segmentos de la población a través del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) han constituido medidas favorables para sostener la actividad socioeconómica nacional. Como contrapartida, los empresarios alertaron que no pudieron evitar las consecuencias de la pandemia (este año el PBI caería un 12%), en un contexto internacional desfavorable para el repunte del comercio exterior, con ausencia de un plan económico para el país. Además, creen que el Gobierno no le ha encontrado la vuelta a la falta de dólares, como tampoco a la reducción paulatina del déficit fiscal. A nivel social, la pérdida del poder adquisitivo ha sido constante, mientras que no hay confianza para atraer inversiones hacia la Argentina.

En una charla telefónica con nuestro diario, D´Alessio indicó que, a juzgar por las respuestas de la encuesta, se proyecta que más que una recuperación en V (una mejora más dinámica frente al estancamiento económico previo), la Argentina avanza hacia un escenario en L, es decir, una recuperación más lenta de lo esperada para su economía.

De todos modos, hay un dato que ha causado cierto nivel de optimismo dentro de las empresas: cuatro de cada 10 entrevistados espera alguna evolución positiva de sus ventas en el próximo año, las que parecen haber llegado a un piso. De todas maneras, de los resultados de la encuesta no se observa un cambio para las exportaciones; asimismo, los precios tienden a equipararse con el aumento de la mano de obra. Sin embargo, están lejos de absorber la inflación; y existe inflexión en la tendencia a la extensión de la cadena de pagos, puntualiza el reporte. A todo esto hay que agregarle que, de acuerdo con las respuestas de los ejecutivos, la rentabilidad, en términos generales, continúa en retroceso.

La Estabilidad Institucional vuelve a destacarse cómo requisito para la inversión, consideran los empresarios de IDEA. A la vez, los factores fiscales y de legislación laboral siguen siendo barreras para el aumento del nivel de empleo.

En la nueva normalidad, el teletrabajo tiende a consolidarse. De hecho, seis de cada 10 compañías tienen definido sostener este esquema laboral para algunos días de la semana.

La nueva normalidad

Más allá de la percepción de los empresarios, la cuarentena, que obligó a los argentinos a “quedarse en casa”, está produciendo cambios que impactan en una caída en consumos de bienes y servicios . Antes de abril se registraba esta baja en siete de cada 10 hogares, y los cambios revelaban el pasaje del consumo de carne al de las harinas, etc. Hoy como subproducto de la covid-19 la modificación de sus consumos es aún más drástica (cambio de primeras a segundas marcas, de comprar comida elaborada a los ingredientes para cocinar en casa, abandono de servicios vinculados con la comodidad doméstica, etc.), indicó un reporte de D´Alessio Irol y Berensztein.

Un punto muy interesante es que en este momento la tendencia a la baja ya no es patrimonio exclusivo de los de menores ingresos: se mantiene en todos los niveles socioeconómicos. Es posible que muchas de las actuales “reducciones” se mantengan cuando termine el aislamiento forzoso, piensan evitar los lugares con mayor contacto y/o concurrencia, viajes en avión, etc. La principal barrera es el temor que subsistirá al contagio. Pero también son limitantes muy importantes tanto el impacto que ya sufrieron sus ingresos como su temor ante el futuro puntualizo el reporte al que accedió LA GACETA. Este mes, solo la mitad -47% de los argentinos- manifiesta que tiene algún proyecto que implica dinero. El que recibe mayor adhesión es alguna compra relacionada a mejorar su casa (27), tomarse vacaciones (20%), y el tercero no es “un gusto”, sino la imposición pagar o al menos achicar sus deudas (12%).

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