Un intento de encuadernar las islas *

11 Oct 2020

Por Marisa Negri y Gabriel Martino

PARA LA GACETA - DELTA DE SAN FERNANDO

Cuando pensamos en la tradición de la literatura isleña, si es que existe tal cosa, asoman enseguida las crónicas de los viajeros y naturalistas como Luis María Torres, Félix de Azara, Santiago Albarracín o Alcide d’Orbigny. Entre esos textos brillan ineludibles El tempe argentino de Marco Sastre y El Carapachay de Domingo F. Sarmiento. (1)

Podríamos postular entonces que la “literatura isleña” viene siendo un conjunto de textos heterogéneos escritos por la mirada fascinada del viajero.

Si nos acercamos al siglo XX empiezan a surgir aquí y allá otro tipo de obras; en su labor periodística para el diario El mundo en 1941 Roberto Arlt, casi sin quererlo, inaugura ciertos temas, que coinciden con sus preocupaciones sociales; la vivienda del isleño, sus trabajos, sus pesares, los digestos marítimos, la canoa isleña, el “vivir sin que le fatiguen la dignidad” que delimita una escenografía que alimentará el imaginario de las siguientes generaciones.

Los “venidos”, que huirán de la ciudad en busca de estos paisajes, asumirán la voz cada vez menos bucólica de las islas. Carlos Enrique Urquía con su fundacional Amistad en las islas (1957) y Haroldo Conti con Sudeste (1962).

Es curioso el caso de Tigre de Javier Cófreces y Alberto Muñoz (En Danza, 2010), gran usina de mitos que luego son tomados como ciertos por parte de la población isleña.

¿Cabría esperar para el futuro la puesta en marcha de una literatura escrita no sobre sino desde las islas? En este sentido la creación por parte de la Biblioteca Genoveva (2) en 2018 de un sello editorial propio destinado a dar voz a los habitantes del delta es un salto de fe.

Mitos que viajan por agua (Genoveva, 2018) recoge mitos escuchados o inventados por niños y jóvenes del delta. Los pájaros (Genoveva, 2019) (3) es un feliz experimento, resultado del proceso de adquisición de la lectoescritura por parte de un vecino ya adulto, Ángel Otazo y de su interés por las costumbres de las aves. Finalmente, Bestiario fantástico de islas (Genoveva, 2020) es un diccionario de maravillosas excepciones de la naturaleza imaginadas por nuestra comunidad.

Quizás de entre todas estas voces surjan algunas que empuñen un remo hacia la belleza. (4)

© LA GACETA

Marisa Negri – Poeta.

Gabriel Martino - Artista.

Notas:

* Encuadernar las islas es un verso de Urquía y también un blog en donde los alumnos de la EEST1 del Delta de San Fernando muestras sus producciones.

1) Algunos de estos textos pueden leerse en la Biblioteca Isleña de Ediciones en Danza.

2) La Biblioteca Popular Santa Genoveva funciona desde 1958 en el Arroyo Felicaria, segunda sección de islas, Delta de San Fernando.

3) Ilustrado por Gabriel Martino, también bibliotecario de Genoveva.

4) Verso de Carlos Enrique Urquía. En 2015 los cuatro libros del poeta sobre el delta fueron compilados por Javier Cófreces y Marisa Negri para Ediciones en Danza.

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