Series por Instagram

Con más de 1.000 millones de usuarios activos en el mundo, Instagram cumple una década el próximo 6 de octubre. Lo que empezó con una fotografía y un texto sumó con el tiempo las historias, los videos, las transmisiones en vivo y, en 2018, el lanzamiento de IGTV, un canal que permite subir videos de hasta una hora de duración. En esta red social las series independientes comienzan a ganar terreno. La de mayor éxito mundial fue Eva stories (2019), que superó los 3 millones de vistas. La tendencia no tardó en llegar a la Argentina con Má, me voy a vivir con los chicos y la tucumana NSQNP, que dan cuenta de un nuevo formato audiovisual que busca destronar a YouTube y hacerle sombra a Netflix.

06 Sep 2020
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“TODO NACIÓ POR UNA OBRA DE TEATRO QUE QUEDO TRUNCA”. Una escena de NSQNP (siglas de No sé que nombre ponerle), la serie instagramera tucumana.

Por Ulises Rodríguez

PARA LA GACETA / CÓRDOBA

La expansión Instagram, que junto con Facebook y WhatsApp es propiedad de Mark Zuckerberg, le ha abierto las puertas -sin proponérselo- a la difusión de webseries independientes a través de las historias o con videos que vienen obteniendo buenos resultados de audiencia.

El mayor éxito a nivel mundial fue Eva Stories que, en 70 capítulos de 15 segundos, cuenta la historia de Eva Hayman: una niña judía que llevaba una vida feliz con su familia en Hungría hasta la llegada de los nazis y el horror de Auschwitz.

La idea de la productora israelí Maya Kochavi fue financiada por su padre Mati -un poderoso empresario de tecnología- que apostaron a contar la historia de la Ana Frank húngara “para que las nuevas generaciones sepan lo que fue el Holocausto”. La cuenta alcanzó el millón y medio de seguidores y el último capítulo superó las tres millones de vistas.

El escritor y crítico cultural español, Jorge Carrión, se refirió estos formatos en un artículo publicado en The New York Times como “Objetos Culturales Vagamente Identificados (OCVI): proyectos que trascienden las categorías tradicionales y aún no son completamente estudiados por la academia (aunque empiezan a serlo), y que son relevantes en el modo en el que consumimos la cultura”.

A la española

Entre las series independientes de habla hispana con mayor audiencia se destaca la española Chicos. Se emitió desde enero a diciembre de 2019 con capítulos de 59 segundos cada domingo a las 21.30. Con más 100.000 vistas por emisión se convirtió en un fenómeno en España y Latinoamérica.

Chicos narra las aventuras y desventuras amorosas de tres amigas veinteañeras que viven juntas en Madrid.

“Es un proyecto autofinanciado y la idea surge debido a la ausencia de contenido de ficción en redes sociales. Aprovechamos Instagram para dar difusión al proyecto y llegar al máximo posible de espectadores”, cuenta Marta Vazgo a LA GACETA, actriz y guionista de Chicos.

Para Marta “la mayor dificultad” de hacer una serie de 59 segundos por capítulo “son los respiros del texto y los silencios por eso hay mucho trabajo en guión y montaje para que el ritmo mantenga el formato de Instagram”.

Una de chicos

La tendencia no tardó en llegar a la Argentina y en diciembre se estrenó Má, me voy a vivir con los chicos. Realizada por Jueves de Trapos, productora de la ciudad de La Plata, se trata una serie de 18 capítulos de humor absurdo, también de 59 segundos de duración, que sube cada domingo un estreno.

Con casi 12.000 seguidores en Instagram y más 8.000 reproducciones por capítulo, la serie “está hecha con algunos canjes y el resto a pulmón” pero “hacemos lo que nos gusta y es una apuesta a futuro para mostrar nuestras producciones”, cuenta Jorge Alonso a LA GACETA, guionista y actor de la serie.

Para Alonso “Instagram es un buen medio para explotar el audiovisual. Eso sí, cada escena no puede durar más de 10 segundos y tiene que haber un principio con un mínimo desarrollo porque llegás enseguida al final”.

A la tucumana

Tucumán también tiene su propia serie instagramera: NSQNP, que se estrenó el 2 de julio pasado. Concebido como un falso documental sobre el proceso para montar una obra de teatro, maneja un lenguaje millennial con actores y equipo técnico que no superan los 25 años de edad.

“Todo nació por una obra de teatro que quedó trunca -al menos por ahora- y por la necesidad que tenemos como actores de comunicar y mantenernos activos en este momento histórico de pandemia”, cuenta el actor y director Isaías Salvatierra a LA GACETA que, junto a Micaela Gramajo (producción) y Mariano Biondi (montaje), son los motores de la serie.

Filmado bajo un protocolo sanitario para rodajes, son más de 12 personas las que trabajan en NSQNP, sigla que se refiere a “No sé qué nombre ponerle”. “La mayoría somos amigos desde los 15 años”, dice Isaías. Y aclara: “No contamos con ningún tipo de financiación aunque intentaremos conseguirla para sostener el proyecto”.

Por ahora las series en Instagram son una aventura arriesgada que no generan dividendos sino visibilidad y likes. Tal vez, en un tiempo no muy lejano, se conviertan en un formato que compita con gigantes como Netflix y YouTube.

© LA GACETA

Ulises Rodríguez – Periodista y crítico de cine.

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