Cartas de lectores

27 Jul 2020

CORNEJO Y MENDOZA

En el universo de la política conviven personajes que en el cumplimiento de la función pública, rozan lo irracional en la búsqueda de un protagonismo que en reiteradas oportunidades su incapacidad les impide conseguir. En el orden nacional es el caso del ex gobernador de la provincia de Mendoza (2015-2019), hoy diputado nacional, presidente de la UCR en el orden nacional y precoz postulante a la primera magistratura del país. En el medio de una crisis que se perfila como difícil de controlar, Alfredo Cornejo encendió un explosivo en medio de la desorientación y el miedo de la sociedad, al plantear el disparate institucional de una Mendoza independiente. En teoría la propuesta parece ser solo oportunismo político, acompañado de una ignorancia premeditada, o un intento político institucional para promocionar su candidatura en 2023; lo que es una realidad es que el legislador nacional pasó de un solo impulso de la ignorancia al ridículo, cuando en un supremo esfuerzo logró que le subiera el agua al tanque al recordar el art. 75 inc. 15 de la Constitución Nacional, pero el ridículo ya era una realidad y nació de un miembro del Congreso de la Nación; al realizar semejante propuesta el legislador tampoco tuvo en cuenta que el Estado argentino es una Federación, por ende las provincias no pueden separarse; después de semejante metida de pata, es necesario conocer los fundamentos que lo llevaron a pronunciar semejante intimidación institucional. El argumento de más fuerza que respaldaría semejante intento de desintegración nacional, parece ser la suspensión, en medio de la crisis de los trabajos del proyecto hidroeléctrico “Portezuelo del Viento” en Mendoza; profundizando el análisis surgen otros argumentos, con alertas sobre el déficit y el endeudamiento en la provincia, que clarifican el apuro desintegrador, vinculado con el profundo déficit fiscal de la provincia, y el grave endeudamiento, (infectado por el virus de los mercados financieros, que podría haberle contagiado Mauricio Macri), en la gestión de Cornejo al frente del Ejecutivo; al final del primer trimestre de 2020 la deuda superaba los U$S 1.192 millones, pasando a ser la quinta provincia más endeudada; el 83%, U$S 990 millones, es responsabilidad de él mismo; el ex gobernador considera que su provincia no puede reestructurar la deuda porque la Nación no logra arribar a un acuerdo con los acreedores externos. Al parecer la preocupación del legislador gira en torno a la posible investigación del endeudamiento, y a los informes que pueda requerir la Nación al momento de acompañar el acuerdo de la provincia con sus acreedores, que sería la verdadera causa del apuro por independizar Mendoza.

José Emilio Gómez


Reyes Católicos Nº 112


Banda del Río Salí

RADICALES

Las ofensivas palabras utilizadas por los lectores Chehín y Ávila, hacia mi persona, merecen una respuesta, ya que me acusan de mentir o de ocultar oscuras intenciones. Reconocer que en Gualeguaychú 2015, la UCR hizo –con el PRO- una alianza electoral y no de cogobierno, es denigrante y lapidario, ya que confirman que el partido se prestó para ser la herramienta territorial nacional que permitió que el neoliberalismo, los buitres y el FMI se volvieran a adueñar del país. El radicalismo (con sus banderas y su historia) se mantiene vivo en el espíritu y coherencia de muchos y muchas militantes, pero la UCR (como partido nacional y popular) no es más que un sello vetusto y prebendario. El bifrentismo es el camino y, cada quien deberá decidir si colocarse hacia la izquierda o hacia la derecha, manteniendo sus banderas partidarias e ideológicas, pero como partes de un frente.

Javier Ernesto Guardia Bosñak


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SALTO AL VACÍO

Una recordada serie de televisión norteamericana de la década del ’60, atrapaba la audiencia de esos años en base al misterio y la ciencia ficción. Cada capítulo era una historia en si misma y el desenlace era generalmente inesperado y turbador. Talentosos guionistas daban vida a historias de gente común, atrapada en situaciones anormales. La serie, obviamente en blanco y negro, se llamaba “La dimensión desconocida”. Su éxito tuvo su replicada continuación en otra del mismo tenor, de nombre similar: “Viaje a lo desconocido”. En nuestra mente infantil, las historias producían una mezcla de miedo y fascinación, alimentando la ansiedad por ver el capítulo siguiente. Quizás esta sea una acabada semejanza de lo que sentimos casi todos los argentinos en estos tiempos, con nuestra vida cotidiana. cada semana (por no decir cada día) la realidad socioeconómica nos presenta un nuevo capítulo de una durísima travesía, dominada por la incertidumbre. Las situaciones ocurren sin solución de continuidad y superan holgadamente nuestra capacidad de asimilación. En este contexto, el desempeño presidencial (y vicepresidencial) centralizan los hechos. Últimamente, cada decisión que toma el presidente Fernández es inmediatamente cuestionada por los mastines kirchneristas, cuando no por la propia vicepresidenta. Casi que la oposición no tiene oportunidad de ejercer su rol democrático. Para comenzar, las ansias conciliadoras del primer mandatario en el 9 de julio fueron aniquilidas por una carta de Hebe de Bonafini, acusándolo de reunirse con genocidas y torturadores, esto es el grupo de empresarios participantes. Luego, la posición adoptada ante la sangrienta dictadura venezolana, también fue atacada sin contemplaciones por periodistas militantes afines al kirchnerismo duro. Fue realmente patético ver al Presidente salir presuroso para aclarar su accionar, ante simples periodistas que lo cuestionaban, actitud que no tiene con los mismos cuando son opositores. Todo esto nos provoca preguntar, como lo hace la iracunda madre de Plaza de Mayo: ¿quién gobierna, presidente Fernández? Y a pesar de su consabida respuesta, los hechos lo contradicen. A esta altura de los acontecimientos, su debilidad ya es inocultable y su poder se asemeja a una hoja de papel en el viento. Así parece casi milagroso que pueda mantener ese delicado equilibrio, que le permita completar los cuatro años de mandato, pues la presión que está soportando, de esta dura realidad y del fuego amigo, es realmente inhumana. No contribuyen para nada, por supuesto, sus inauditas declaraciones. Como por ejemplo cuando dijo que no cree en los planes económicos: ¡increíble!… La planificación y la previsibilidad… ¡bien, gracias ! O cuando giró 180° su postura ante el oprobioso pacto firmado con Irán, que hasta ayer nomás criticaba rotundamente. Y todo esto sucede porque la historia peronista nos enseña que la conducción (o el poder) no se comparten. Sí o sí, tarde o temprano, se definirá quién lo detenta: si realmente el Presidente de la Nación… o quien lo puso en ese lugar. y ese desenlace, no importa cuál sea, provocará para todos los argentinos el título de esta carta: un salto al vacío.

Ricardo A. Rearte


Pasaje Díaz Vélez 66


Monteros

"ALBERTÍTERE”

Los opositores al actual gobierno, alentados por un vasto sector del periodismo, plantean recurrentemente el interrogante sobre quién es el que gobierna el país, o directamente afirman que la que lo hace es Cristina Kirchner y no el presidente Fernández, a tal punto que lo llaman “Albertítere”. A mí me parece, y con esto quisiera llevarles tranquilidad a los que tanto les preocupa esta cuestión, que es claro que el que gobierna es Alberto Fernández, como también es claro que la vicepresidenta Cristina Kirchner lo asesora, lo acompaña, lo aconseja; al fin y al cabo esta fue presidenta por dos períodos y algo conoce del tema, y esto no tiene nada de malo, más bien todo lo contrario. Recuerden que esta sociedad política fue propuesta por la propia Cristina quien hoy, y a pesar de los presagios de algunos comunicadores que decían que esta no volvía más, que estaba acabada y demás, sigue liderando un amplísimo espacio dentro de la sociedad argentina, y que fue ella la que tuvo la gran y sorpresiva idea de proponerle a Alberto que encabezara la fórmula presidencial para así lograr el retorno del kirchnerismo/peronismo al gobierno, algo que evidentemente muchos no terminan de digerir y nunca lo harán. Además, qué mejor para el Presidente que tener un vice que lo apoye y no como le pasó a la propia Cristina Kirchner que tuvo que padecer a un vicepresidente que la traicionó como lo hizo Julio Cobos en su momento. Tal vez los antiperonistas preferirían que el rol de CFK sea meramente decorativo, como fue el de Gabriela Michetti, la que era permanentemente “ninguneada” e ignorada durante la presidencia de Macri (hasta de banquito para apoyar el micrófono en un acto la usó). Por suerte esto no es así en la actualidad; esta sociedad entre Alberto y Cristina funciona de la mejor manera, mal que les pese a los opositores y es por eso que tratan permanentemente de hacer “tambalear” la misma. Resígnense, “compañeros” antiperonistas, Cristina volvió, el kirchnerismo volvió, intenten que se cicatrice la herida que esto les causó, no es bueno que siga sangrando.

Oscar Alberto Beltrán

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ENTRE INCRÉDULOS Y DESCONFIADOS

El caso Angeles Rawson fue de público conocimiento en todo el país, gracias a la prensa de Buenos Aires, que desarrolló la cobertura del caso entre verdades y mentiras, y que culmina con una verdad que sale a la luz por la acción de la familia de la víctima, de su abogado y de un tribunal de Justicia. Es cierto que el imaginario popular es profuso y muchas veces cruel, pero se alimenta de las noticias verdaderas y falsas que se publican, violando incluso el buen honor y la privacidad de las personas, un juicio público y una condena rápida. Algo similar está ocurriendo con el caso del jubilado que mató a un ladrón, hoy noticia en todo el país. La tribu masiva que cita el escritor Miguel Wiñazki se alimenta de todo esto y exacerba sus deseos por la existencia de muchos medios de comunicación y de redes sociales que comunican noticias entre incrédulos y creyentes, entre desconfiados y prudentes. La cita de la muerte de dos sacerdotes católicos y sus fotos, lo que no comparto, exponen a título de ejemplo, las debilidades humanas que existen en todos. Entonces hay que buscar una verdad para la Justicia y otra para la tribu. Comparto en que el Estado es responsable de esta situación, pero no el único; lo somos todos, incluso los que en la mesa de nuestras casas o bares, juzgamos y condenamos sin piedad. El sacerdocio católico siempre fue un don proveniente de Dios, ungidos por el Altísimo, seres humanos con sus debilidades, el artículo los expone así y no están presentes para defenderse de la tribu, pero estas lamentables muertes deben llevar a la reflexión sobre la importancia que reviste un sacerdote para la comunidad católica y para toda la sociedad y su deber de buscar la santidad, la que es posible, por eso la Iglesia está llena de santos en su historia. En cuanto a la privacidad, hoy ya casi extinta, es del caso recordar lo que se narra para todos en Daniel 5: 1-5 y 17-30. Mis condolencias para las familias de los padres Oscar Juárez y Juan Viroche, que descansen en la Paz de Nuestro Señor.

Pedro Isaac Pabón

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