Diez mitos y errores sobre la fiebre quebrantahuesos

El dengue suma 5.500 contagiados en Tucumán y más de 1.200 internados. Hay que tener cuidado con la automedicación y las soluciones mágicas.

29 May 2020 Por Lucía Lozano

“La papaya me ayudó a curarme, a aliviar todos los síntomas”. “Tomar vitamina B es fundamental para que no te pique el mosquito”. “Si ya te bajó la fiebre, quedate tranquilo porque pasó lo peor”. “Podés usar todo el paracetamol necesario para que no duela tanto”. Las redes sociales están repletas de consejos y creencias populares sobre la enfermedad de dengue, que ya alcanzó los 5.500 contagiados en Tucumán. En lugar de ayudar, muchas veces estas indicaciones populares pueden agravar el cuadro de una patología que de por sí es peligrosa y potencialmente mortal. Por eso, en esta nota repasamos cuáles son los mitos frecuentes y por qué la automedicación y las soluciones milagrosas te pueden jugar en contra si sufrís la famosa “fiebre quebrantahuesos”.

Aclarar los errores frecuentes es un reto incluso para el personal de la atención primaria de salud y es fundamental para prevenir la mortalidad por dengue, aclara el médico cubano Eric Martínez Torres, uno de los más importantes expertos en manejo de la enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti.

1- El dengue no tiene tratamiento

Es cierto que no se dispone de un fármaco antiviral que disminuya rápidamente la viremia ni hay aún un medicamento o anticuerpo capaz de bloquear los mecanismos fisiopatogénicos que conducen a algunos cuadros graves de la enfermedad, señala Martínez Torres. “Pero esta carencia puede ser sustituida por la aplicación de un conjunto de conocimientos que permite clasificar al paciente según sus síntomas y la etapa de la enfermedad, así como reconocer precozmente los signos que anuncian la gravedad del cuadro clínico y decidir a tiempo los pasos terapéuticos más adecuados”, señala el experto. Que no haya antiviral no quita que uno no pueda dar tratamientos para la patología. Sabemos que el dengue tiene una complicación importante a partir de la deshidratación. Entonces, sí se puede indicar la hidratación correcta para evitar casos graves”, añade el infectólogo del hospital Padilla, Juan Manuel Núñez.

2- Podés usar todo el paracetamol que necesités para calmar los dolores

No. “La dosis de paracetamol adecuada es de tres gramos por día. Se puede tomar un gramo cada ocho horas o 500 miligramos cada seis horas, sin exceder la dosis máxima de cuatro gramos diarios. Un mayor consumo de este fármaco está asociado a toxicidad principalmente a nivel hepático, lo cual puede llegar a ser muy complicado en pacientes con dengue teniendo en cuenta que uno de los órganos ‘blanco’ de este virus es el hígado”, explica Núñez. Y cuenta que en el hospital donde trabaja en este brote de dengue tuvieron muchos pacientes internados con hepatotoxicidad por paracetamol.

3- Cuando baja la fiebre pasó el peligro

En realidad, en el dengue ocurre todo lo contrario: el período crítico comienza cuando pasa la fiebre y en esos momentos (entre el tercer y el octavo día) hay que estar más que atentos a los signos que anuncian peligro. Pueden aparecer vómitos, dolor abdominal, hemorragias, taquicardia e hipotensión arterial. La observación clínica es fundamental para evitar los casos mortales.

4- Es una enfermedad muy dolorosa, pero no deja secuelas

El dengue aparece cada vez con más virulencia y ha dejado de ser una enfermedad que sólo presenta un riesgo de muerte. También pone en peligro la calidad de vida del paciente, señala Martínez Torres. Cada vez se identifican con una mayor frecuencia secuelas en la visión, en el corazón, en el hígado y en el sistema inmunológico. También se ha demostrado que deja secuelas como dolores de cabeza, fatiga y dolor muscular por hasta seis meses.

5- Es una enfermedad de la pobreza

Si bien determinadas condiciones como deficiencias en la red de agua potable y en la recolección de basura ponen en riesgo a los sectores sociales más carenciados, el mosquito puede transmitir estas enfermedades a todos por igual. En todos los países de Latinoamérica se han presentado casos graves de la enfermedad en las diversas capas sociales, económicas y culturales, lo que demuestra que el dengue no reconoce las diferencias sociales.

6- Los pacientes que se enferman por primera vez con dengue no suelen tener complicaciones

Esto ha cambiado y ya no es así. Cualquier infectado puede desarrollar las formas graves de la enfermedad. Al inicio de la patología no es posible saber qué pacientes evolucionarán mal. Por lo tanto, durante una epidemia todos los enfermos en quienes se sospeche dengue deben recibir atención médica y mantenerse en observación durante la etapa febril y al menos 48 horas después.

7- Sólo se internan pacientes que presentan hemorragia

No. La hemorragia es uno de los criterios de internación, pero no el único. De hecho, durante la epidemia en Tucumán la gran mayoría de los 1.242 pacientes que estuvieron y están internados por dengue no fue por hemorragia. “Se decide dejar hospitalizada a una persona si presenta síntomas de alarma: dolor abdominal, vómitos persistentes, signos de agrandamiento del hígado o derrames pleurales. Si una persona no puede hidratarse por su cuenta, hay que internarla sí o sí”, explica Núñez.

8- Una buena alimentación puede cambiar el pronóstico de dengue

Varios sitios on line sugieren que ya que este virus produce un descenso importante de plaquetas, es necesario ingerir alimentos que ayuden a subirlas y nos hagan sentir más fuertes y recuperados. Por eso, recomiendan un alto consumo de verduras y frutas. “No está demostrado que la alimentación suba las plaquetas. Se aconseja ingerir agua y muchas frutas y verduras, pero más que nada porque el paciente necesita hidratación”, señala el infectólogo del Padilla.

9- La papaya cura el dengue

Es un remedio casero muy popular. Muchos pacientes usan el jugo de hoja de papaya en el tratamiento de la fiebre provocada por el dengue y aseguran que puede curar la enfermedad. Sin embargo, hasta ahora no existe ningún medicamento que cure la enfermedad ni evidencias científicas sobre el uso de la papaya, remarca Núñez.

10- Tomar vitamina B impide la picadura del mosquito

No existen estudios científicos que apoyen esta afirmación. Las medidas recomendadas para evitar las picaduras son disponer mosquiteros en las ventanas y puertas de las viviendas, usar repelentes sobre la piel expuesta y la ropa, utilizar mangas largas y pantalones largos, entre otras.

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