Efecto de la pandemia: el regreso de los shows todavía está lejano

Algunas provincias comenzaron a habilitar espectáculos con público, pero sin un plan integral.

22 May 2020
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EN JUJUY. Bravos Muchachitos se presentó el sábado ante público en un bar.

El paulatino regreso de los espectáculos artísticos con presencia de público será una de las últimas etapas en la salida de la cuarentena. En la Argentina, cada distrito está administrando ciertos permisos, pero todavía se está muy lejos de una reactivación plena, la que tiene tres ingredientes: la preparación y ejecución artística (con ensayos previos en danza, música y teatro o la conclusión de películas); la disponibilidad de salas y bares culturales para albergar las propuestas, y la respuesta del público.

Una experiencia piloto tuvo lugar el fin de semana en Jujuy, donde la banda Bravos Muchachitos actuó en el bar Zeppelin de la capital provincial, con un tributo a los Redonditos de Ricota. La concurrencia se limitó a 60 personas en 12 mesas, una reducción del 50% de su capacidad. Y anoche en el Complejo Cultural Atlas de Rosario, el grupo Tiago y Los Pájaros consumó el primer concierto con transmisión directa y en vivo por YouTube, no con video pregrabado. Si bien no hubo público en las plateas, la propuesta implicó que una veintena de personas participasen del show para cubrir distintos roles (entre músicos y técnicos de luz, sonido y transmisión). Desde mañana, en Catamarca reabrirán bares y restaurantes, pero sin espectáculos. En Tucumán tampoco hay ninguna previsión ni plan para que los shows retornen en la siguiente etapa sanitaria.

La expectativa es que, en aquellas localidades del interior con bajo nivel de contagio, se comiencen a habilitar pequeños espacios con aforo reducido, como los teatros independientes, junto con actividades artísticas al aire libre que no impliquen gran afluencia de espectadores.

En muchos casos, la reducción de sillas hace prácticamente inviable la reapertura en lo comercial, dado que los costos fijos no sufren cambios, pero las perspectivas de ingresos tendrían un límite. Esa ecuación económica conspira también con la reanudación de la dinámica artística y llevaría al cierre definitivo de distintas salas.

Un caso especial es el de los cines. En La Rioja, el Gobierno de Ricardo Quintela impulsa la inminente transformación del estadio cubierto Superdomo en un autocine, para que se pueda ir a ver películas sin bajar del vehículo, lo que limitaría el temor a los contagios. Esta opción también avanza como alternativa en distintos países de Europa y en Brasil, en respuesta a la fuerte reticencia de los espectadores a volver a sitios cerrados, por más medidas de higiene y seguridad que se programasen.

En cuanto a los eventos internacionales masivos, el único que se mantiene en pie es la 69ª edición del Festival Internacional de Música y Danza de Granada, España, previsto entre el 9 y el 25 de julio, aunque con una apertura especial programada para el 25 de junio. Esa fecha puede ser un indicador clave para saber dónde está parado el mundo del arte.

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