La pandemia de Covid-19 está afectando a la mayoría de los países del mundo, “agotando incluso a algunos de los sistemas de salud más avanzados del planeta”, alertó Médicos sin Fronteras (MSF). “Como organización médico-humanitaria de emergencia con experiencia en epidemias, nos preocupan los efectos que esta pandemia pueda tener en las poblaciones más vulnerables”, dijo la ONG en un informe en el que estableció los ejes de acción. El primero es garantizar que los hospitales no se vean abrumados, para que el personal pueda hacer frente a la cantidad de pacientes con coronavirus que requieran cuidados intensivos y, a la vez, continuar brindando tratamiento a pacientes de otras enfermedades, sobre todo en áreas vulnerables: “Un brote de Covid-19 podría afectar a las personas en países con sistemas de salud frágiles, como República Centroafricana o Yemen”.
Aquellos que viven en entornos precarios, como las personas en situación de calle, las que viven en campamentos de refugiados o las poblaciones afectadas por guerras “ya viven en condiciones severas y a menudo poco higiénicas, y su acceso a la atención médica está gravemente comprometido”.
Para garantizar que las herramientas médicas para responder a la pandemia sean accesibles, gobiernos, corporaciones farmacéuticas y organizaciones de investigación que desarrollan tratamientos, diagnósticos y vacunas deben tomar medidas para evitar que las patentes y los monopolios limiten la producción, reclamó MSF, que consideró necesario que se priorice la disponibilidad de insumos para protección y tratamiento de los trabajadores sanitarios.







