No debemos olvidarnos del dengue, advierten los especialistas

En muchas ocasiones ya no se hacen pruebas de laboratorio. Hay 179 casos confirmados en Tucumán.

21 Mar 2020 Por Lucía Lozano

Acordate del repelente a la mañana y al atardecer. Seguí buscando en el fondo aquellos recipientes con agua y ponelos boca abajo. También lavate las manos con frecuencia. Y quedate en tu casa. Puede resultar difícil tener que cumplir tantas medidas de prevención, pero es más que necesario cuidarse del coronavirus sin olvidarse del dengue. Eso es lo que advierten los especialistas. Las razones no son menores: todavía nos quedan más de 30 días y aún no tuvimos el pico de infectados por la picadura del Aedes aegyti.

Ayer se notificaron siete nuevos casos de dengue en la provincia. Ya son, en total, 179. En localidades como Lules o Cebil Redondo hay barrios con enfermos en casi todas las manzanas. La situación en el país tampoco es alentadora: 4.000 personas contrajeron el virus.

la gaceta / fotos de analía jaramilo

¿Cuál es el riesgo de que nos olvidemos del dengue? Le preguntamos a un epidemiólogo y a un médico sanitarista. Todo puede empeorar no solo si dejamos de eliminar reservorios del mosquito, también si desde el sistema de salud se dejan de diagnosticar casos con pruebas de laboratorio, advierte el doctor Leonel Tesler, presidente de la Fundación Soberanía Sanitaria.

El experto ofrece una explicación sobre por qué el dengue ha quedado bajo la sombra del coronavirus. “Primero porque ya no es noticia. Segundo, porque carece de encanto. Tercero, el dengue no se convertirá jamás en una pandemia que comprometa la salud del hemisferio Norte. El Aedes aegypti, que fue importado desde África en el siglo XVIII de la mano del comercio de esclavos, es una enfermedad del Sur y, como tal, tiene pocas chances de ser considerada un problema serio a nivel mundial”, explica Tesler. Y agrega que estamos acostumbrados a que la ciencia del norte nos diga cuáles son nuestros problemas de salud. “Nos cuesta identificar un problema que sea nuestro y buscar nuestras propias soluciones”, evalúa.

“Mientras tanto, los casos de dengue están creciendo en forma exponencial y en muchos lugares el mosquito se sigue desarrollando sin ningún tipo de control. También es preocupante que el sistema de salud en algunos casos ha dejado de hacer diagnósticos de laboratorio. No podemos relajarnos y confiarnos en que ya llegará el frío y se llevará este virus, porque aún restan muchos días de temperaturas óptimas para que se reproduzca el Aedes, especialmente en el norte del país”, señaló.

Más actividad

Necesitamos no perderle la atención al dengue. El doctor Ariel Bardach, magister en Epidemiología, explica por qué: “los períodos de mayor actividad de Aedes aegypti son en el final de la primavera, comienzos del verano y en el inicio del otoño”. O sea que lo peor todavía no pasó, según el investigador del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS).

Es muy difícil predecir cómo va a seguir la epidemia. Y si en los próximos años la enfermedad nos golpeará con mayor o menor gravedad. Lo que sí es seguro es que es casi imposible erradicar al mosquito. Tiene varios puntos a su favor: por ejemplo, el cambio climático. Las temperaturas globales aumentadas expanden el rango geográfico del Aedes aegypti. También lo ayuda la devastación del medio ambiente: la deforestación y las inundaciones, que dejan más agua estancada”, detalla el director del Centro de Investigaciones en Epidemiología y Salud Pública (CIESP).

A esta realidad se le suma el ciclo propio de la patología y la poca capacidad de mantener las tareas preventivas y de control permanente. También los mensajes erróneos: se les enseña a las personas que deben eliminar el agua de los floreros, pero no la que se junta en las canaletas, por ejemplo.

El rol del Estado

“Hay una lógica histórica de dejar la tarea del descacharrado en manos del ciudadano y creo que el Estado debería asumir las riendas como lo está haciendo con las medidas contra el coronavirus”, plantea Terler.

“También vale la pena invertir en investigaciones propias para combatir al mosquito o para diseñar una vacuna; no esperar que la solución venga de afuera”, concluye.

Así te cuidás del dengue

- Eliminá todos los recipientes en desuso que puedan acumular agua (como latas, botellas, neumáticos).

- Da vuelta los objetos que se encuentran en el exterior y pueden acumular agua cuando llueve (baldes, palanganas, tambores).

-Cambiar el agua de bebederos de animales, colectores de desagües de aire acondicionado o lluvia, dentro y fuera de la casa, cada tres días. Recordá frotar las paredes de los recipientes con una esponja a fin de desprender los huevos de mosquito que estén adheridos.

- Mantené los patios limpios y ordenados y los jardines desmalezados.

- Limpiá canaletas y desagües de lluvia.

- Usá siempre repelentes y ropa clara

- Colocá mosquiteros en puertas y ventanas, y cuando sea posible usá ventiladores o aire acondicionado.

- Si presentás síntomas como fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular y de huesos, realizar la consulta en el centro sanitario más cercano o comunícate al 0800-555 8478.

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