Punto de Vista: ¿Demasiada o poca agua?

26 Feb 2020
1

INUNDACIONES. El agua dentro de una vivienda del barrio Judicial. CAPTURA DE PANTALLA

Por Liliana Abascal. Doctora en geología y máster en gestión del agua. Miembro del programa de mentores de la Red “RWSN” (Rural Water Supply Net)

Muchas poblaciones en la provincia de Tucumán se ven afectadas por escasez de agua. Pero muchas, también, se ven afectadas por exceso de agua. ¿Cómo se explica esta condición de extremos? ¿Se debe a razones naturales o es consecuencia de un deficiente manejo del recurso hídrico? Una respuesta cabal a esta pregunta es clave para diseñar una política del agua.

Debido a las características del clima y la geografía, la provincia no sufre de déficit de agua. Entonces, la problemática no se debe a un factor de cantidad: sino más bien a la gestión integrada de los recursos hídricos. De inmediato conviene aclarar que gestión integrada no se reduce a la construcción de obras hídricas. El concepto es mucho más rico y, por ello, más complejo. 

Requiere reformular la organización actual de las instituciones con ingerencia en el agua, fortaleciéndolas en equipamiento y en capacitación de su personal; requiere conocer mejor el régimen hídrico de las cuencas fluviales y requiere incorporar a los usuarios en cualquier estrategia de gestión. Y todo esto debe hacerse antes de pensar en realizar inversiones en infraestructura: sin una estrategia de gestión del agua bien diagramada y bien consensuada, cualquier inversión corre el riesgo de ser inútil.

La gobernanza del agua es un concepto que valoriza la participación pública en la planificación de los servicios de agua, a través de las cooperativas, los sistemas de agua comunitarios y otros modelos innovadores de prestación. La gobernanza del agua amplía el concepto de lo que entendemos por servicio público. 

La Agenda 2030 de las Naciones Unidas solicitó el compromiso y la colaboración de toda la sociedad para propiciar el cambio transformacional a gran escala, necesario para abordar los desafíos mundiales mediante el ODS 17, “Revitalizar la alianza mundial para el desarrollo sostenible”. 

Las personas reiteradamente afectadas, ya sea por escasez o por exceso de agua (y en ocasiones son las mismas), sufren pérdidas materiales y lucro cesante que gradualmente les empuja hacia la pobreza. Gobierno y ciudadanía debemos tomar plena conciencia de la gravedad de los problemas socio-económicos que derivan de no ocuparse seriamente de gestionar el recurso hídrico y actuar en consecuencia.

Comentarios