Video: conmoción por la muerte de un joven apuñalado en Villa Luján

Anoche la Policía hizo un allanamiento en la vivienda del sospechoso del asesinato ocurrido a las 6 en San Martín y Saavedra.

17 Feb 2020

“Se había enterado hace dos semanas que iba a ser papá. Estaba muy contento. Apenas supo la noticia, les contó a todos sus amigos. Lo veíamos muy emocionado, realmente”, describió Ignacio Barrios, un amigo de la infancia de Santiago Ismael Palavecino, el joven de 21 años al que asesinaron de un “puntazo” en el cuello ayer en la esquina de San Martín y Saavedra. 

DESCONSOLADOS. Los amigos de Palavecino en la morgue, ayer a la tarde. No podían creer lo sucedido. la gaceta / fotos de analía jaramillo LA GACETA / FOTOS DE ANALÍA JARAMILLO

Por el crimen, se detuvo a Waldo Monteros, un cuidacoches que trabajó ayer en la zona. Se lo acusa de haber herido en la carótida a la víctima con un arma blanca, la cual quedó en poder de personal de la División Homicidios de la Policía.

“Volvían del casamiento de una prima de Ismael; había asistido toda su familia materna y él iba con su novia”, relató Daniel Díaz, tío de Palavecino. “En determinado momento, tuvieron un inconveniente con el guardabarros, el auto hacía ruido y pararon para ver qué pasaba. Luego de revisar el vehículo, parece que un ‘trapito’ les quiso cobrar estacionamiento y empezaron a discutir”, explicó Díaz.

Discusión, ataque y fuga

Según la información que brindó la Policía, cuando el vehículo sufrió el desperfecto, la familia de Palavecino, que venía en otros dos autos, se detuvo a auxiliarlo. El pleito se habría dado a eso de las 6, con un grupo de cuidacoches que trabajan en la cuadra de un boliche. Luego de discutir, los involucrados se trenzaron golpes y la pelea terminó con el joven apuñalado y con sus agresores huyendo a pie.

“Ismael trabajaba atendiendo un drugstore; era un amigo de esos que siempre responden con lo que sea que necesites. Nos duele muchísimo su pérdida”, explicó Ezequiel “El Pelao” Viza, quien conocía desde los primeros años de escuela al joven asesinado. “Era un chico muy sano, yo no le conocía vicios”, puntualizó su tío.

EN FACEBOOK. “Isma” y su novia Rocío.

La fiscalía de Homicidios II, a cargo de Adriana Giannoni, se hizo cargo de la investigación, y mañana interrogará al detenido. “Con la información aportada por los testigos, se pudo identificar rápidamente al presunto autor de la herida que le costó la vida a Palavecino. Pudimos aprehenderlo al poco tiempo”, informó el jefe segundo de la División Homicidios de la Policía, Diego Bernachi.

“Chancho” Barrios describió a su amigo como una persona alegre: “era un bromista, tenía un sentido del humor particular que siempre lograba levantar los ánimos en las reuniones”. El joven recordó también que “Isma” había sido uno de los que bautizaba con apodos a los miembros del grupo.

“Le gustaba jugar a la pelota, pero su gran hobby era la moto. Cuando podía, salíamos a andar y nos divertíamos”, ilustró Facundo “El Mudo” López Caro. Este joven contó que Palavecino y su novia eran muy unidos: “ella estaba con Ismael cuando lo atacaron”.

Dolor de la novia

Con un desgarrador mensaje en sus redes sociales, Rocío Núñez despidió a su novio.

La pareja se había enterado que esperaban a una niña hace un par de semanas, razón por la cual Santiago Ismael Palavecino lucía muy emocionado en los últimos días.

En el mensaje se leía: “¿por qué nos dejas solas amor? vení que tenemos una hija que cuidar. La que soñamos desde hace cinco años”.

Ayer a la tarde, doce horas después del ataque, seguían tiradas en la calle una corbata de cotillón, una vincha y una pulsera, junto a las marcas de sangre de la tragedia.

LA ESQUINA TRÁGICA. Peritos trabajan en San Martín y Saavedra.

“Habrá ocurrido a las 4 aproximadamente, me despertó el perro que no paraba de ladrar. Me asomé por la ventana y vi a un chico vestido de gala que estaba tirado en la calle”, relató Ema Beatríz Peralta, vecina de Villa Luján. “Aquí no suele haber cuidacoches durante el día, pero al parecer vienen a esta zona cuando abre el boliche de la otra cuadra”, añadió.

“Por lo que se dice, parece que el joven había tenido un roce de palabras con el asesino por una cuestión del auto”, mencionó Peralta.

“Escuchamos los ruidos pero no quisimos salir por miedo. Esta mañana (ayer) vinieron los familiares y los amigos a reconocer el cuerpo y el lugar. Fue desgarrador”, describió María Emilia Martoni, vecina de calle San Martín al 2.400.

Por la tarde, un agente de seguridad barrial vigilaba la cuadra de calle Saavedra al 100 equipado con un radio y una cachiporra. “Mi compañero trabajó durante la noche, llegó minutos después de que ocurriera el enfrentamiento. Se había desplazado a la esquina de Sargento Cabral, donde un joven, que al parecer estaba drogado, empezó a agredir a otro guardia”, indicó Manuel, quien prefirió no dar su apellido.

Denuncias vecinales

“Según el comisario esto no es una zona roja; sin embargo todas las noches hay un desfile de trabajadores sexuales y consumo de droga en la calle, sobre todo en el pasaje Miguel Cané, donde suelen sentarse en la escalinata de un templo evangélico”, manifestó Sandra Gammino a LA GACETA.

“Los ‘trapitos’ viven borrachos de lunes a viernes en Villa Luján, incluso hay veces que se pelean entre ellos. A media cuadra está el Registro Civil y en la esquina está la comisaría, pero nadie hace nada”, denunció Dolores de Gutiérrez.

“No solo se trata de una zona liberada, sino que además el boliche de San Martín al 2.300 funciona sin ningún tipo de permisos y todos los fines de semana hay peleas y se venden drogas en la esquina”, enfatizó Luis Fabio Gutiérrez Quintanilla.

En el boliche, un empleado atendió a LA GACETA para aclarar que allí no ocurrió el problema. “Acá no vinieron esos chicos”, dijo, sin dar su nombre.

Anoche, los policías allanaron la casa del “trapito” Waldo Monteros.

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