El Papa y Lula hablaron de un mundo más justo

Fue el primer encuentro entre Da Silva y Francisco, a quien el actual presidente brasileño había criticado ayer por su planteo sobre la Amazonia.

14 Feb 2020
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UN ENCUENTRO AFABLE. El Papa argentino y el ex presidente de Brasil sonríen mientras se saludan en Santa Marta. [email protected]

El papa Francisco y el ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva se reunieron ayer en el Vaticano para hablar de “un mundo más justo y fraterno”, con énfasis en la lucha contra las desigualdades y la cuestión ambiental.

El pontífice y el líder sudamericano se reunieron durante casi una hora en la residencia papal de Santa Marta, en lo que fue el primer encuentro entre ambos.

“Mi venida tuvo como objetivo discutir con el papa Francisco la cuestión de las desigualdades y de su lucha por una nueva política ambiental”, planteó Lula en diálogo con periodistas en Roma.

“Todo el mundo sabe que el mundo se está volviendo más desigual y que muchas de las conquistas del siglo XX están siendo robadas por la ganancias de intereses empresariales; la economía mundial está financiarizada”, agregó el ex mandatario.

“Cuando Francisco toma la actitud de convocar a un encuentro en Asís para discutir las desigualdades con miles de jóvenes, una nueva economía mundial, la veo como una decisión alentadora del Papa”, destacó Lula, en referencia al encuentro que se hará en esa ciudad italiana en marzo próximo.

“Eso debe servir de ejemplo para los partidos políticos de mundo”, pidió el opositor brasileño.

“La segunda cosa es la convocatoria ambiental”, destacó Lula, que revindicó la mirada de Jorge Bergoglio en la materia.

“Uno de los principales animales en extinción es el ser humano, y sobre todo el pobre. Si todos los seres humanos tuvieran las agallas del Papa, se podrían encontrar soluciones más fáciles”, aseveró.

El único encuentro de Francisco con un mandatario brasileño fue en febrero de 2014, cuando recibió a la sucesora de Lula, Dilma Rousseff, ya que nunca se encontró con Michel Temer, que ocupó el poder entre agosto de 2016 y el 31 de diciembre de 2018, y aún no se reunió con el actual presidente, Jair Bolsonaro.

En los últimos tiempos, el pontífice y el líder del Partido de los Trabajadores (PT) coincidieron en denunciar el denominado “lawfare” como un mecanismo de coordinación mediático-judicial para perseguir y encarcelar a dirigentes políticos en Sudamérica.

La reunión se dio además un día después de que el Papa publicara su exhortación “Querida Amazonía”, en la que denuncia las actividades de las empresas multinacionales en la región y le exige respuestas a los gobiernos de los nueve países que ocupa la selva, entre ellos Brasil. Bolsonaro objetó al respecto al Papa. (Ver “Irónico”)

Como se recordará, Francisco le envió en mayo pasado una carta a Lula en la que le manifestó su “proximidad espiritual” y le pidió “coraje” para “no desanimarse” y “seguir confiando en Dios”.

En agosto de 2018, Bergoglio le mandó un mensaje de puño y letra a Lula, entonces encarcelado: “A Luiz Inácio Lula da Silva con mi bendición y pidiéndole que rece por mí”.

En junio de ese año, el pontífice le había enviado al líder brasileño un rosario bendecido a través de Juan Grabois, de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP).

La reunión de ayer se dio luego de una gestión del presidente Alberto Fernández durante su encuentro con el Papa el 31 de enero, según explicó a la prensa el propio mandatario argentino.

El político brasileño de 74 años, que gobernó durante dos períodos constitucionales entre el 1 de enero de 2003 y el 1 de enero de 2011, se halla en libertad provisional tras una serie de cuestionados procesos judiciales por los que debió pasar 580 días en prisión.

Tras visitar al Pontífice, el Lula se reunió con la cúpula de la central sindical italiana CGIL en el barrio romano de Parioli. (Télam)

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