Cartas de lectores - LA GACETA Tucumán

Cartas de lectores

27 Ene 2020

Accidentes y hospital de Tafí

Los recientes derrumbes que ocurrieron en la ruta 307, que conduce a los valles Calchaquíes, pusieron en evidencia la necesidad de que el Hospital de Tafí del Valle cuente con los recursos para atender emergencias médicas, en especial las que tienen origen en accidentes de tránsito. Por las rutas, calles y aceras de las ciudades y pueblos de los valles, circulan peatones, pasajeros, conductores y vehículos diversos, los que se incrementan en la época estival. Debido a ello, los riesgos de sufrir accidentes de tránsito aumentan sustancialmente. Los accidentes pueden ocurrir por: atropello, choque, colisión, vuelco, caída al vacío o incendio, con consecuencias graves para las personas que los sufran. El tiempo de atención de las víctimas es vital y por ello se debe tener en cuenta, lo que se conoce como la hora de oro. La hora de oro, es un término que se utiliza en los servicios de emergencia, para denominar el espacio de tiempo que transcurre después del accidente y en el que en función de la atención recibida, puede inclinarse la balanza hacia la vida o la muerte. La accidentología vial nos dice que una pronta y eficiente actuación, puede evitar hasta un 35 % de las muertes que se producen en la primera hora tras el hecho. Podemos decir que la clave es trasladar a los accidentados graves (pacientes), antes de la hora, a un centro adecuado y bien equipado. Por lo que conozco, cuando ocurren accidentes viales graves en los Valles Calchaquíes, las víctimas son trasladadas para su atención, a nosocomios de las ciudades de la llanura. Se lo hace vía terrestre, por un camino de montaña, con los riesgos y la pérdida de tiempo que ello significa. Se procede así porque el Hospital de Tafí del Valle, no dispone de los recursos para hacerlo en tiempo y forma (traumatología de emergencia). Además en caso de derrumbe, la ruta se torna intransitable. El Art. 24 de la Carta Magna tucumana dice que “el Estado provincial deberá promover medidas de acción positiva y remover los obstáculos para garantizar la igualdad real de oportunidades y de trato...”. Es evidente que las personas que viven o transitan por los valles Calchaquíes, si sufren un accidente grave, no tienen la misma oportunidad de supervivencia que los de la llanura. Lo turístico es un sistema y considero que aquellos que se dedican a este negocio, deben tener en cuenta lo expuesto en esta carta y actuar en consecuencia (lo más valioso que tienen las personas, es su vida).

Juan Francisco Segura
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Inclusión no es cotillón

Estimado Sr. Severo Sosa: a propósito de su crítica que se viralizó por Facebook, comparto con usted que nuestro país y tantos otros no son verdaderamente inclusivos porque no tienen en cuenta a quienes tienen movilidad reducida, que son sordos, autistas, ciegos, ancianos, entre muchísimos otros. Sin embargo, no comparto que haga referencia al lenguaje inclusivo como una forma de contrarrestar un tema con otro que no tiene nada que ver. Creo que una cosa es el lenguaje inclusivo y otra muy distinta es que vivimos en una sociedad que incluya a personas con algún tipo de discapacidad. Ni bares, cines, restaurantes, medios de locomoción, instituciones públicas y privadas, entre muchas otros, se adaptan a las múltiples necesidades de la población. Sin embargo, su carta minimiza, desvaloriza y ridiculiza al lenguaje inclusivo innecesariamente porque lo muestra como algo tan accesorio como un cotillón. El lenguaje inclusivo surgió como una herramienta, en la década de los 70, para garantizar la igualdad de derechos de las mujeres ante las marcas masculinas del lenguaje. Un segundo momento, en los últimos años, apunta al reconocimiento de la diversidad sexual porque el lenguaje, tradicionalmente, sólo reconoció masculino y femenino, y en un lugar muy desdibujado, al neutro, dejando a un lado los derechos de personas, que exigen su reconocimiento. La filosofía a fines del siglo XIX mostró que el lenguaje estigmatiza, oculta las diferencias, homogeneiza y rotula. El lenguaje inclusivo pretende mostrar que los términos no pueden reducirse a dos categorías y dejar a todas las otras afuera porque ello afecta derechos de otros seres humanos. No obstante, usted contrapone su justa demanda con el lenguaje inclusivo para minimizarlo y definirlo como accesorio, tan accesorio como los artículos de cotillón, sin reparar en el sufrimiento que siente el otro ser humano, que por ser diferente, no se respeten sus elecciones de vida. El lenguaje inclusivo no es un artículo de cotillón sino una forma de admitir que hay otros diferentes a usted y a mí que necesitan el reconocimiento como un ciego requiere de la carta en Braille.

Susana Maidana

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Minería

La preocupación y protesta que llevaron a cabo los ciudadanos de Mendoza y por lo que lograron revertir una situación de potencial contaminación tiene sus fundamentos en la historia reciente de la minería en nuestro país. Hasta el momento y como se dice en la calle “para muestra basta un botón”, los resultados ambientales y sociales de la minería a cielo abierto, han sido negativos. Sin duda, que se generó mano de obra y hubo muchas ganancias, pero de esta última muy poco quedó para el país. Es evidente que nuestros legisladores deberán trabajar mucho en los temas mineros si realmente deseamos que sea una actividad lucrativa para todos. Cuando comenzó la minería a cielo abierto en Catamarca en 1999, realicé una denuncia (González, Juan Antonio s/denuncia. Exp. Nº 378/99. Ministerio Público Fiscal. Tucumán) donde observaba una probable violación a la ley nacional de residuos peligrosos (N° 24.041) en base a observaciones en el canal de descarga de los efluentes de la planta de secado en Ranchillos. Después de casi 15 años, con muchas idas y vueltas, la justicia me dio la razón. Muchos antecedentes derivados de de investigadores de la UNT, peritajes de Gendarmería Nacional, análisis en el Instituto Nacional del Agua (INA), tesis de maestría y hasta los propios informes de la empresa minera, más los informes de la Secretaría de Minería de la Nación daban cuenta de la contaminación. Más allá de los compuestos químicos que normalmente se analizan en los efluentes (aniones, cationes y metales pesados entre otros), se deberá profundizar las normas existentes ya que muchas sustancias, propias de la minería, no están normadas como es el caso de los llamados dictiofosfatos, xantatos de sodio y potasio, detergentes aniónicos, fenoles, hidrocarburos varios, entre otras. La sospecha sobre el uso de cianuro deberá ser evaluada cuidadosamente pues este compuesto en combinación con otros podría generar cianatos, tiocianatos o ferrocianidas que representan un peligro para la calidad del agua y los ecosistemas. La minería a cielo abierto utiliza sustancias contaminantes (ej. cianuro u otras), usa grandes consumos de energía (eléctrica o combustibles fósiles) y grandes volúmenes de agua por períodos largos de tiempo (ej. millones de litros por día durante la vida útil de la mina) y además genera drenaje ácido y pasivos ambientales importantes (ej. residuos peligrosos, escombreras, diques de cola, alteración de balances hídricos, entre otros). Sin duda alguna que la minería es necesaria como fuente de muchos utensilios que usamos a diario, pero con la experiencia adquirida es necesario una profunda revisión de la legislación existente, tarea de nuestros legisladores, y un fuerte apoyo a los organismos de control para que realmente puedan ejercer los monitoreos necesarios. Sin duda, la nueva legislación deberá contemplar los llamados metales estratégicos y las tierras raras, que se usan en comunicaciones, coches eléctricos, teléfonos y aeronáutica, entre otros, y que no conocemos si están saliendo del país.

Juan A. González

San Juan 158

Lules

Solidaridad con esfuerzo ajeno

¡Tantas esperanzas depositadas en la senadora nacional Mirta Tundis y en Sergio Massa! Que fueron defraudadas ante mi enorme incredulidad de ver, escuchar y leer cómo han cambiado sus pareceres con respecto a los jubilados. La inequidad como norma es ahora lo que Uds. defienden con pobres eufemismos. Aporté al sistema de reparto durante 47 años como docente medio, 34 años paralelos como docente universitario privado y 12,5 años, también paralelos, como docente en la Universidad Tecnológica Nacional. Anses me comunicó que los aportes de los 34 y 12,5 años son incompatibles con el dto. 137/05 de Néstor Kirchner. Fui excluido de la reparación histórica y mis dos (2) actualizaciones anuales modificadas por Macri con los resultados conocidos. Y ahora el golpe final cuando nos enrostran: “los que menos tienen”... los que cobran “la mínima”... “debemos ser altruistas (a golpe de decreto)”... “solidarios con ellos”...”aceptar el congelamiento y el... “achatamiento de la pirámide”. A mí no me regalaron la jubilación ni tampoco soy un “incluido”; sin embargo debo seguir siendo solidario forzoso. Ya no tengo “resiliencia” para oponer al golpe de maza. Aún recuerdo cuando S. Massa le ganaba por lejos en la campaña a Macri. Le escribí un mail y su hijo me contactó por celular para agradecerme una humilde sugerencia que sería tratada cuando Uds. ganaran. Pero se impuso Macri, ¿lamentablemente? Ud. y Massa me quitaron las esperanzas e incrementaron “la masa” de los ahora “fernandezdependientes”. Pero Uds. ganaron y no estaré la próxima vez para contárselo a la urna.

José René Iovane

Pasaje Enzo Bordabehere 84

San Miguel de Tucumán

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