Aunque algunos prefieran no pensarlo, que el comportamiento humano está influenciado por aspectos inconscientes no es una novedad. Pero sí lo es que desentrañar ese comportamiento no consciente pueda explicar fenómenos ocurridos hace miles y miles de años.
Se sabía que, en sus mecanismos de observación, las personas sanas prefieren su campo visual izquierdo a su derecho y, por lo tanto, dividen el campo total con una línea imaginaria trazada regularmente a la izquierda del centro, fenómeno llamado negligencia espacial cerebral. Ahora, un estudio publicado en Plos One muestra por primera vez qué efecto tuvo esa desviación en el pasado prehistórico.
Un equipo de investigación de la Universidad de Kiel, Alemania, y la Academia de Ciencias de Eslovaquia ha estudiado la alineación de las primeras casas neolíticas en Europa central y oriental, y pudieron demostrar que la orientación de las casas que se iban construyendo se desviaba levemente de la de los edificios existentes, casi siempre en sentido antihorario.
“Los investigadores han asumido durante mucho tiempo que las casas neolíticas tempranas representaron aproximadamente una generación (de 30 a 40 años) y que las nuevas tuvieron que construirse junto a las existentes en intervalos regulares”, explica el arqueólogo Nils Müller-Scheebel, que coordinó el estudio.
“Habiendo determinado la edad por el método de radiocarbono, podemos demostrar que la nueva construcción se asoció con una rotación apenas perceptible del eje de la casa en el sentido contrario a las agujas del reloj. Consideramos que la negligencia espacial cerebral es la causa más probable de esto”, agregó
Esta conclusión fue posible gracias a la interpretación de uno de los conjuntos de datos arqueológicos de más rápido crecimiento en la actualidad, los resultados de las mediciones magnéticas geofísicas. Las diferencias en el campo magnético de la Tierra se utilizan para visualizar las características arqueológicas que yacen bajo tierra. Los planos de planta de la casa neolítica temprana pertenecen a los mejores tipos de características identificables.
El estudio también se refiere a observaciones comparables realizadas en otros lugares y tiempos, según las cuales, cambios similares en la orientación parecen aplicarse a períodos prehistóricos más recientes. La importancia de la negligencia espacial cerebral se extiende mucho más allá de la datación de las primeras casas neolíticas. (DPA)







