Ingreso a Medicina: “Nuestro temor es que se resienta la calidad de formación del futuro médico”

Las autoridades del Colegio Médico señalaron que será clave acompañar los cambios con fuertes inversiones.

16 Dic 2019 Por Martín Soto
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PREOCUPACIÓN. Sale (foto) y Gobbato remarcaron se necesitan inversiones significativas de parte de la Universidad. LA GACETA / INÉS QUINTEROS ORIO

Las autoridades de Colegio Médico de Tucumán afirmaron que no están en contra del ingreso libre a la Facultad de Medicina; al contrario, que apoyan la educación pública y gratuita. Sin embargo, manifestaron que les preocupa que un incremento considerable de estudiantes pueda resentir la calidad de formación de los futuros profesionales. En ese sentido, remarcaron que es clave que la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) acompañe esa apertura con una fuerte inversión en materia de recursos humanos y de infraestructura.

La resolución del Consejo Superior de la UNT de la sesión del pasado martes señala que a partir de 2020 podrán cursar la carrera de Médico quienes logren 60 puntos sobre 100 posibles en el examen de ingreso. También se resolvió que se reformule el plan de estudios para que el ingreso a la carrera sea irrestricto a partir de 2021.

El presidente de Colegio Médico, Héctor Sale, analizó que la Facultad de Medicina mantenía un cupo de ingreso que estaba acorde a su estructura actual. “La Facultad hacía la previsión de que con un determinado cupo de personas podía dar respuestas a sus alumnos brindando una formación académica óptima. El tema es que, si realmente se potencia ese número. En ese caso la UNT va a tener que hacer las gestiones correspondientes para preparar esa Facultad de Medicina a ese nuevo desafío, que va a ser darle respuesta a muchísima gente, cosa que hoy no lo puede hacer”, reflexionó el médico.

El decano de la carrera, Mateo Martínez, había señalado que hasta la semana pasada había más de 3.200 inscriptos. En 2019 rindieron 1.105 aspirantes en Tucumán e ingresaron 291, que era el cupo establecido en esta ocasión.

En ese sentido, Sale explicó que algo similar ocurrió en las otras dos universidades privadas que tienen la carrera de Médico. Que cuando la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau) les autorizó los proyectos les puso también un cupo (ronda las 55 vacantes). “Creo que es un pequeño detalle a tener en cuenta: que la formación del médico no es meramente de clases teóricas, sino que se basa también en todo un adiestramiento y una capacitación que requiere una cuestión más personalizada”, manifestó el presidente de una asociación más de ocho décadas.

Vidas en sus manos

Sale remarcó que la formación de la carrera de médico no es meramente teórica, como sucede en muchísimas otras, sino que incluye gran parte de la currícula un adiestramiento práctico que se hace en talleres de laboratorios y, posteriormente, en la etapa clínica, un contacto íntimo y permanente con el paciente. En ese sentido, opinó que es clave que la UNT gestione los fondos ante el Estado nacional para dar respuestas a la demanda, que se verá notablemente incrementada. “No nos olvidemos que sobre las manos de esos futuros profesionales médicos va a estar la vida de las personas”, insistió.

Otro de los argumentos es había vertido Martínez para defender el cupo de ingreso es que el paciente no es un objeto, sino un sujeto de derecho. Había expresado que ya en las prácticas en los hospitales había demasiados estudiantes por cama.

Organización y previsión

El titular de Colegio Médico, en ese sentido, opinó que la UNT deberá hacer una previsión de cómo redistribuir ese número de alumnos en las distintas instituciones de salud de la provincia. “No se puede tener 30 personas alrededor de una cama de enfermo para tocarle la panza. Es por una cuestión de respeto al paciente. Sin dudas que va a crecer el número (de estudiantes por cama) si estamos hablando de una apertura ilimitada del cupo. Entonces, ¿cuál es nuestro temor? Que eso vaya a resentir la calidad de formación de esos futuros médicos”, resaltó. Agregó que por ese motivo es clave una correcta organización y previsión.

El secretario general de Colegio Médico, Juan Gobbato, coincidió con los conceptos vertidos por Sale. “Si no se hace toda la inversión en infraestructura y en recursos humanos, seguro que se va a resentir (la calidad de la formación). El tema está en hacer las inversiones para que no suceda eso”, opinó. E insistió: “por supuesto que no puede haber 30 estudiantes alrededor del paciente porque al final no le va a tocar nunca la panza. O en materias para ver por microscopios, no puede haber tantos (alumnos) si no hay una cantidad suficiente de microscopios. La inversión que tiene que hacer sobre todo la Universidad es significativa. En la medida que se haga eso, tal vez no sea ningún problema”, concluyó.

Las claves del caso

1- En 1989, la Facultad de Medicina de la UNT instauró un sistema de ingreso por exámenes, disponiendo además en 2005, un cupo anual.

2- Los argumentos de esas decisiones han sido mantener y/o mejorar la congruencia entre los recursos destinados a la enseñanza, entre otros.

3- En 2015, la Nación promulgó una ley parar que el ingreso a la enseñanza de nivel superior sea libre e irresctricto.

4- En 2016, la Justicia hizo lugar a un amparo pedido por aspirantes. La Cámara Federal de Apelaciones revocó luego esa sentencia. 

5- Este año, padres de aspirantes que sacaron más de 60 puntos hicieron planteos en la Facultad de Medicina en contra del cupo.

6- Alegaron se incumple con la Ley de Educación Superior, algo que fue rechazado de manera unánime por el Consejo Directivo de Medicina.

7- Asuntos Jurídicos de la UNT se expidió en contra del cupo y dijo que se deben impulsar gestiones para poder cumplir con lo que dicta la ley.

8- El caso llegó al Consejo Superior de la UNT, que resolvió que en 2020 se ingrese con 60 puntos y que en 2021 no haya examen de ingreso.

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