Cábalas y devociones en el turf

Los jockeys muestran su fe y piden protección antes de comenzar la actividad diaria.

04 Dic 2019 Por Carlos Chirino

El cuarto de jockeys fue refaccionado casi completamente en el hipódromo tucumano. Los armarios donde los pilotos guardan sus pertenencias cambiaron de lugar, las chaquetillas y las monturas ahora se encuentran en el ingreso principal a esa sala, y así casi todo fue renovado. Una de las pocas cosas que no se tocaron es el santuario, donde los jinetes tienen imágenes de la Virgen del Valle, Jesucristo, el Sagrado Corazón de Jesús, San Expedito, San Roque y San Cayetano, entre otros.

“La mayoría de los jockeys somos muy creyentes y devotos de algún santo. Todos los días, antes de comenzar con los entrenamientos, me acerco al santuario que tenemos y rezo. Les pido a Dios y a la Virgen que me cuiden. Que termine sano cada jornada. Eso es lo más importante, porque nosotros arriesgamos la vida permanentemente”, dijo Nelson Santucho, que con sus 16 años está dando sus primeros pasos en esta profesión.

LEYENDA DE FOTO. Pdfgdfgdfrg dfgdfhdfgdf dfgdf dfgdfddfdfg dfgdfgdf dfgdf dfgdf dfgdfddf

José Alfredo Vizcarra (18 años) muestra orgulloso un crucifijo que le regaló su tía y el cual guarda en su cofre. “Además tengo una imagen de la Virgen de Guadalupe y una foto de mi abuelo Luis Alfredo, que murió hace seis años. Todos los domingos, antes de salir de mi casa para el hipódromo, rezo y pido para que me vaya bien y especialmente para que nos cuiden a todos los compañeros”, contó el actual líder de la estadística. “¿Si tengo alguna cábala? Sí, algunas, pero solo contaré una, que es que siempre me persigno antes de salir a correr”, reveló Vizcarra, que durante esta temporada triunfó en los clásicos “Carrera de las Estrellas”, “Irineo Leguisamo”, “Patria” y “25 de Mayo”.

Edgar Ramos (23 años) es el que más imágenes guarda en su casco. “Tengo muchas. Varias del Gauchito Gil, San Cayetano, la Virgen del Valle y de familiares fallecidos. También llevo una foto actual de mi hijo. Siempre pido volver sano y salvo para poder seguir estando con él”, dijo el salteño, que confesó ser devoto del Gauchito Gil. “En mi casa de El Tala (Salta) tengo una gruta con varias imágenes. Le prometí al Gauchito Gil que si me cumplía lo que le pedí, iba a construir una gruta y así fue. Siempre que voy a Salta le llevo alguna ofrenda. Trato de dejar algunas cosas que utilizo para competir, como un látigo, antiparras y guantes, entre otras cosas. Soy muy creyente y es por eso que rezo todos los días cuando me levanto y antes de ir a dormir. Antes, iba todos los domingos a misa, pero ahora no lo hago por una cuestión de tiempo. Muchas veces hay que estar temprano en el hipódromo, para competir en la primera carrera”, expresó el “Taleño”, que dice que entre sus principales cábalas está persignarse cuatro veces antes de salir del cuarto de jockeys y otras cuatro veces antes de montar un ejemplar para competir.

FE. Sergio Corbalán lleva en su casco las imágenes de la Virgen del Valle y del Sagrado Corazón de Jesús.

Sergio Abregú es otro de los jinetes que posee una gruta en su casa. “La hice en el 2015, después de ganar el clásico Patria con Top Web. Ahí están Santa Rita y San Expedito. Son muy milagrosos. Siempre me cumplen lo que les pido. Antes de ir a competir, les prendo velas. Lo primero que les pido es que nos cuide a todos y que nos ayude a que no nos pase nada. Y después, si se puede, que tenga la suerte de ganar alguna carrera”, indicó “Cheo”, que este año triunfó en el clásico “Polla de Potrancas” con la yegua Joy Helada. “En el casco tengo un crucifijo y en el cofre estampitas de San Expedito, de Santa Rita y de la Virgen de los Tres Cerritos”, agregó el jinete de 29 años, que no quiso revelar ninguna de sus cábalas.

“En el casco llevo una Virgen del Valle y un Jesucristo. Me siento seguro que cada vez que salgo a competir, porque siento que ellos me protegen. Cuando entro a la pista me persigno y les pido que me guíen por el buen camino. Tengo varias cábalas, pero lo más importante es que siento que Dios me acompaña en cada paso que doy”, dijo Sergio Corbalán (21 años).

No hay dudas de que para los jinetes, las cábalas y las devociones están a la orden del día.

UN RUEGO ANTES DE COMPETIR. Sergio “Cheo” Abregú se persigna antes de cada carrera.

Comentarios