La nueva generación de docentes diseña su propio material tecnológico para dar clases

La tecnología se integra a la realidad cotidiana de la escuela. Los deberes se suben a internet y los objetos virtuales van reemplazando al papel.

19 Nov 2019 Por Magena Valentié

Si un alumno falta a clase porque está enfermo ya no tiene que pedir la carpeta al compañero. Directamente le pasan la tarea por WhatsApp. El pizarrón cada vez se usa menos. Muchos docentes pasan todo el material (bibliografía, videos, cuestionarios y documentos) por grupos cerrados de Facebook o de WhatsApp a todo el curso. Lo que antes llevaba horas copiar ahora se hace un solo clic. Se trata de aprovechar más el tiempo con los alumnos en discusión y análisis de ideas. Esa es la tendencia de la nueva generación de docentes, que poco a poco va cambiando la escuela que, incluso, ellos mismos han conocido. 

Guido Artaza, de 44 años, docente de Monteros, trabaja en nueve escuelas secundarias y terciarios. Dicta clases en el interior (llega a recorrer 200 kilómetros por día) y su fuerte son las TICs (Tecnologías de la Información y la Comunicación). Trabaja en cuatro institutos de formación docente (dos carreras de primaria, una de Geografía y otra de Inglés) y en todos los casos enseña a sus alumnos a crear su propio material tecnológico -que se denomina Objeto Virtual de Aprendizaje (OVA)- para aplicar en el aula.

DISFRACES TECNOLÓGICOS. El profesor Guido Artaza utiliza distintas aplicaciones para dar vida a sus personajes.

Pasa horas buscando nuevas aplicaciones, aprendiendo a usar las herramientas que le permitan efectos sorpresivos. Produce audios, videos, animaciones, historietas digitales y hasta pequeñas piezas de radioteatro en las que hace actuar a los futuros docentes. Todas esas herramientas se usan para enseñar contenidos de aprendizaje. Así nació ChangoTubers, un formato que ideó junto a su colega, Bruno Granados, profesor de Comunicación Social. Se trata de una serie de videos educativos con humor tucumano. Para el desarrollo de la teoría incluyen sketchs, memes, efectos de sonido e historietas digitales. Gracias a ciertas aplicaciones, y usando su propio celular, Artaza encarna distintos personajes, en tono cómico que los chicos no olvidarán jamás, y que hasta compartirán con sus amigos. Y estarán difundiendo contenidos escolares en formato creativo.

“Con el radioteatro ocurrió un hecho singular porque se sumó la comunidad. El objetivo era enseñar el mito del perro Familiar y su relación con la industria azucarera. Los alumnos del profesorado hicieron el guión, actuaron pero sobre todo investigaron e hicieron entrevistas a sus vecinos y familiares. Todo eso se editó en forma digital. El radioteatro involucra a muchas generaciones. Fue relevante. Con Bruno expusimos este proyecto en el I Congreso de Educación que organizó el Ministerio de Educación”, recuerda Artaza.

FUTUROS DOCENTES EN ACCIÓN. Una de las alumnas actúa para un corto. El uso de tecnologías invita a una mayor creatividad.

Las TICs se pueden aplicar a todos los espacios curriculares. Tiene una gran utilidad en la educación a distancia y semipresencial porque permite acompañar al alumno en todos sus trayectos. “La tecnología es una herramienta transversal para cualquier disciplina y las capacitaciones a los docentes están orientadas en ese sentido”, señala la ingeniera Analía Barrionuevo, docente del Instituto Superior de Educación Tecnológica (ISET).

Pero hay una realidad con la que se debe enfrentar el docente muy a menudo: la falta de conectividad. Ramiro Torres, coordinador de Educación Digital del Ministerio de Educación, afirma que “después de cuatro años, sólo el 18% de las escuelas están conectadas por el Plan Nacional de Conectividad impulsado por el gobierno nacional. Hay 98 escuelas urbanas y rurales, más 22 de alta montaña con conectividad”.

Del resto de las escuelas, las que pueden, se las arreglan para tener internet con los fondos de las cooperadoras. “Hay realidades muy diferentes. En cada capacitación que damos planteamos que la falta de conectividad es un gran obstáculo. Por eso cuando uno plantea el uso de determinada herramienta tecnológica uno tiene que ver la posibilidad de tener un plan B y un plan C. Muchas veces puedo prever una secuencia didáctica que necesita internet y justo ese día esta caída la red de wifi para entrar al portal educativo, o no tengo el proyector. Siempre hay que estar listo para superar esas dificultades que se presentan continuamente”, recomienda Barrionuevo. Una cosa es segura: la tecnología ya está aquí y la escuela no puede avanzar sin ella. Ni puede hacer como si no existiera.

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