Le robaron una moto de medio millón de pesos del living de su casa y ofrece recompensa - LA GACETA Tucumán
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Le robaron una moto de medio millón de pesos del living de su casa y ofrece recompensa

SOSPECHOSO. La víctima logró un video del supuesto auto en el que se movilizaban los delincuentes que se llevaron su moto.

Le robaron una moto de medio millón de pesos del living de su casa y ofrece recompensa

El ataque ocurrió en la zona del parque Guillermina. Filmaron el auto en el que se habrían movilizado los sospechosos.

05 Nov 2019 Por Juan Manuel Rovira

Las cifras de delitos en Tucumán crecen de manera impensada. Tal es así que en 2018 se denunciaron 27.740 casos en la provincia, según el informe de Estadísticas Criminales de la Nación. Con ese número se puede decir que en el "Jardín de la República" se registran 154 ilícitos por día; o sea, seis por hora, uno cada 10 minutos. Muchas veces no son hechos en los que se intervengan con armas de fuego, pero por supuesto no dejan de ser actos delictivos.

A esta situación poco feliz para los habitantes de nuestra provincia se le sumó un nuevo hecho insólito. Matías Fabio denunció que por la tarde del domingo le robaron su moto, una KTM Duke 390, valorada en más de medio millón de pesos. La misma estaba dentro de su casa, precisamente en el living de su vivienda, ubicada en Gerónimo Helguera primera cuadra.

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Desesperado, Matías acudió a la comisaría tercera para realizar la denuncia. Allí contó que al rodado lo había comprado cinco días antes del hecho y que sólo tenía el dato de un auto negro, vehículo en el que se habrían trasladado los delincuentes. Además subió fotos a las redes sociales para que su caso se haga viral.

En su Facebook personal subió fotos de la KTM, donde también ofrece una recompensa para quienes encuentren la moto o -por lo menos- para que le brinden alguna información del hecho.

En su voz se siente la desesperación. No es para menos. Matías le cuenta a LA GACETA cómo de un momento a otro su día se terminó transformando en una verdadera pesadilla. "Habíamos salido con mi papá a almorzar, pero cuando regresé a mi casa me encontré con un escenario que nunca pensé que viviría. Delincuentes me habían abierto la verja que da a la calle e hicieron salir a mi perro para que se vaya. Luego forzaron la puerta principal y se metieron", explica.

"Apenas entrás a mi casa te das con el living, donde se encontraba la moto. Justamente la tenía ahí por temor a que le pase algo. Los delincuentes revolvieron todo y buscaron la llave para llevarse el vehículo, ya que era lo más importante en cuanto a valor. No sólo eso: también sacaron mi casco, un LS2, y dinero en efectivo (cerca de $5.000)".

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HASTA EL CASCO. Los delincuentes se llevaron el LS2 de Matías.

Hasta el momento la víctima no tiene información de los sospechosos. Lo único que pudo saber es que los delincuentes habrían llegado hasta el lugar en un Peugeot 308, polarizado, gracias a una cámara de seguridad de una persona que vive a unas cuadras de su casa, y que sólo pudo registrar el momento en el que pasa el vehículo. 

"Nadie ha visto nada. Era un horario donde no había gente en la calle. Creo que ya me habían marcado, porque todo fue muy rápido. Lamentablemente en las imágenes no se puede reconocer la patente. Le pasé los videos a la Brigada y me dijeron que iban a tratar de hacer algo con la parte informática, pero hasta ahora no tuve ninguna novedad", se lamenta.

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Matías cuenta que tras su publicación en las redes, muchas personas se comunicaron con él para aportar algún tipo de dato, pero "nada concreto". "Me dicen que tienen información, pero no coinciden con lo que me dicen. Es una moto de calle, pero muy cara, y en Tucumán no hay muchas", afirma.

Agrega, además, que era usada y que la había comprado cinco días antes de que se la roben. "Confío plenamente en la persona que me la vendió. Es alguien de bien, quien desde que se enteró se puso a disposición. No me late que venga por ahí. Antes tenía una moto más chica y justo la cambié, así que creo que me tenían marcado. Pero uno nunca sabe".

Dolor e impotencia

Matías, que trabaja en la escuela que funciona dentro del servicio penitenciario, dice que todo es nuevo para él. Que se mudó hace cuatro meses a su nueva vivienda, pero que no sabía que el barrio iba a ser tan inseguro. 

"Me empezaron a contar que no se da mucho este tipo de robos por la zona, pero sí que es un lugar frecuente de motoarrebato". Y finaliza: "la verdad es que tengo mucha bronca y decepción, pero por suerte a mí no me ha pasado nada. Podría haber sido peor, y siempre a uno le queda la esperanza de poder recuperarla. Es algo material y duele mucho, pero doy gracias que a nosotros no nos pasó nada".

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