El crimen de "Benja" podría haber sido motivado por una venganza familiar

Una vecina informó de una violenta pelea entre el abuelastro y el sospechoso.

16 Ago 2019 Por Gustavo Rodríguez

La investigación del crimen de Benjamín Amaya avanza a paso firme. Los allanamientos realizados anoche dieron sus frutos: los investigadores encontraron elementos que lo incriminarían aún más al único detenido por el hecho y el móvil podría estar vinculado a una venganza por un problema familiar que se registró semanas atrás.

Cristian Argañaraz, de 37 años, fue detenido ayer luego de declarar ante la fiscala Adriana Giannoni. Una persona, cuya identidad no puede ser divulgada porque fue declarada testigo de identidad reservada, dijo que vio al sospechoso con el pequeño el jueves, a las 16, en el puente donde apareció colgado. 

Declaró que no lo pudo reconocer, pero brindó un detalle físico del sospechoso que direccionó a los investigadores contra él. Ese detalle se mantiene en reserva porque su divulgación puede dejar sin efecto una medica clave, como la rueda de reconocimiento.

La hipótesis más fuerte que se maneja es que el acusado intentó abusar de "Benja", pero al no haber logrado cometer su objetivo, y ante la amenaza concreta de que el menor lo denunciara, habría decidido asesinarlo colgando del puente con un cable. 

En los allanamientos que se realizaron anoche, los investigadores incautaron un pedazo de cable de similares características del que se utilizó en el crimen. Sin embargo, uno de los grandes interrogantes que afrontaban los pesquisas era determinar por qué el acusado habría cometido el crimen tan aberrante. 

Hoy, en una entrevista realizada por el móvil del programa "Buen día", que se emite por LGPlay, una vecina reconoció que hace una o dos semanas Francisco Peñalva, abuelastro del menor, había corrido de su casa a "Cococho"

"No sé qué pasó, pero la pelea fue muy fuerte. A los gritos. Hasta casi se pelean", dijo Fátima, que vive al frente de la casa. "No creo que haya sido un ajuste de cuentas, pero sí de una venganza por la pelea que tuvieran", destacó.

"Cococho", según confirmaron fuentes judiciales, tiene emitido un certificado de discapacidad. Se lo habrían otorgado por los problemas de desarrollo que padece por no haber recibido una alimentación adecuada en su niñez y, al tener una contextura física pequeña, se sospechaba que el autor era un menor. 

No tendría antecedentes penales. Tampoco tendría problemas de adicción y sería analfabeto. Es uno de los 10 hermanos del abuelastro de "Benja", y vive a unas tres cuadras de la casa del pequeño.

La testigo indicó, además, que el acusado, el día que cometió el crimen, lucía una ropa y,después de haberse producido la desaparición apareció con otra. "Todos los vecinos hablaban que lo habían visto con el chiquito de la mano. Él estuvo todo el tiempo aquí. También ayudó en la búsqueda", indicó en el programa matutino de LA GACETA.

LA VÍCTIMA. Alexis Benjamín Amaya tenía cuatro años se perdió de su casa y apareció sin vida una hora después ahorcado de un puente en El Colmenar.

Los dichos de la mujer, que en las próximas horas sería buscada para que los ratifique en la Justicia, refuerzan las sospechas sobre el manto de silencio que se instaló en el crimen. 

Desde el lunes que los vecinos les pedían a los pesquisas que indaguen sobre el entorno familiar, que allí estaba la punta  del ovillo, pero jamás aportaron datos concretos sobre la supuesta participación de Argañaraz en el crimen. No descartan que ese silencio se haya producido por miedo.

La situación procesal de Argañaraz se va complicando con el correr de las horas. No sólo porque se suman testimonios en su contra, sino porque surgen pruebas como la del cable que encontraron en los allanamientos. Además, del cuerpo de la víctima se extrajeron muestras (restos de sangre, piel y pelos) que serán comparados genéticamente.

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