Fuera de control, un automovilista chocó a cinco personas que salían de un boliche y huyó

Dos de las víctimas siguen internadas. Intentan ubicar al conductor.

09 Jul 2019 Por Silvia De Las Cruces

Nadie entiende qué pasó. Por qué no frenó. Por qué ni siquiera dio un volantazo para evitar arrastrar a una joven primero, a dos hombres después y chocar a dos personas pocos metros más adelante. Y lo que menos se explican aún: por qué no tuvo la humanidad de parar, bajarse del auto e intentar asistirlos.

Tres personas terminaron en el hospital el domingo a la mañana. Fue momentos después de haber salido de un boliche ubicado en Marco Avellaneda, a media cuadra de avenida Sarmiento.

"Salimos como a las 5.50 porque estaba muy lleno y la Policía empezó a pedir que vayamos desalojando. Fuimos caminando por la Sarmiento, buscando un taxi, había muchísima gente", relató Lorena Romero. Ella había ido a bailar con su esposo, Rodrigo Zurita, su sobrina, Pamela Romero, y un amigo, Alfredo Raúl Suárez.

Caminaban por el cordón, a la altura del puente que pasa sobre las vías. Como corría viento y Lorena llevaba pollera, subió a la vereda. "Pamela vení, subí conmigo", le gritó a su sobrina. La jovencita de 20 años intentaba hacer eso cuando un auto se acercó a toda velocidad y la levantó por los aires.

DESFIGURADA. Así quedó el rostro de Pamela Romero.

"La dejó tirada sobre la vereda. Me desesperé y corrí a verla, y en ese instante lo vi a mi marido caer", recordó Lorena. Rodrigo y Alfredo se encontraban a unos cuatro metros de distancia. Ambos fueron embestidos también por el mismo vehículo.

La escena era alarmante: a Pamela no se le veía el rostro por la cantidad de sangre, Rodrigo tenía una pierna rota y Alfredo no reaccionaba. Todavía sigue sin reaccionar.

"Me largué a llorar", dijo Lorena, mientras ese instante volvía a su memoria. "Y ahí vi que el mismo auto chocó a otras dos personas, más adelante, pero no llegó a tirarlas", recordó.

Ambulancias

Entre 10 y 15 minutos eternos pasaron hasta que llegaron las ambulancias. Alfredo, el más grave, fue auxiliado primero. Lo llevaron al hospital Padilla con pérdida de conocimiento. Tiene 44 años y todavía no despertó. Los médicos dijeron que tiene coágulos en la cabeza.

EL PEDIDO DE AYUDA. Lorena difundió esta imagen en Facebook.

En ese hospital atendieron también a Pamela: le cosieron la nariz y la boca. Lorena explicó que, como chocó contra el parabrisas, los vidrios se le incrustaron en la cara. Ayer le dieron el alta.

A Rodrigo, en cambio, lo asistieron en el Centro de Salud. Tiene 33 años, cuatro hijos pequeños y está inmovilizado. "No se puede parar, tiene quebradura de fémur y habrá que ponerle clavos", explicó su esposa, que ahora hace de detective para intentar identificar al conductor de ese auto del que solo recuerda el color: gris.

"Hice una publicación en Facebook y mucha gente me contactó. Algunos me contaron que vieron todo e intentaron parar el auto, pero no pudieron", dijo. Y pidió que si alguien tiene algún dato se comunique con ella a su celular (3813426364). "El auto quedó roto, en algún lado tiene que estar".

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