Nayib Bukele, el presidente "hipster" que gobierna a través de Twitter

Asumió el sábado la presidencia de El Salvador y ahora todo el mundo habla de él por dar órdenes a sus ministros a través de las redes sociales.

07 Jun 2019
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Como esos chicos que no pueden llegar a la casa para abrir los regalos, así el flamante presidente de El Salvador, que asumió el cargo sábado, desató un tsunami de decisiones y cambios y automáticamente se ha convertido en una nueva estrella en las redes sociales. Es que, muchas de esas medidas de Gobierno, sobre todo los despidos a funcionarios que había "acomodado" el gobierno anterior, han sido ordenadas a través de Twitter.

Ni bien asumió el cargo, tal vez con la banda presidencial todavía colocada, Nayib Bukele disparó ese tuit y se convirtió -para muchos- en héroe. Ordenó borrar el nombre de un militar acusado de graves violaciones de los derechos humanos durante la Guerra Civil salvadoreña, una decisión polémica porque para muchos otros se trata de un patriota. De todos modos, lo que más sorprendió fue la forma: a través de un tuit, abriendo las puertas a todo el mundo.

Esa fue nada más que la antesala. A continuación, el presidente 2.0 comenzó con una serie de despidos de empleados designados por sus antecesores, la mayoría de ellos parientes de los funcionarios del gobierno. Y sí, todos esos también fueron por Twitter. Lo curioso es que su gabinete también ha entrado en el juego y los funcionarios le responden que sus órdenes serán cumplidas de inmediato.

Sin corbata, con una barba de barbería y con sus 37 años, Nayib Bukele asumió el sábado la presidencia de El Salvador, prometiendo que durante su gestión tomará decisiones amargas para que la empobrecida nación centroamericana retome el liderazgo de desarrollo en la región.

En una inédita y eufórica ceremonia realizada en la principal plaza de la capital, el mandatario hizo una comparación del país con un niño enfermo que necesita cuidados y atención para sacarlo de su estado. El Salvador tiene una tasa de 50,3 homicidios por cada 100.000 habitantes, una de las más altas del mundo, según la Organización de Naciones Unidas (ONU). Además, cientos de salvadoreños emigran hacia Estados Unidos cada año huyendo de la pobreza, la violencia y en busca de mejores oportunidades.

Bukele, de profesión publicista, arrasó en las elecciones de febrero (cosechó poco más del 53% de los votos) y rompió con tres décadas de bipartidismo entre el conservador Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y el saliente Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), con la promesa de combatir la corrupción y llevar al país por la ruta del desarrollo.  

"Nuestro país es como un niño enfermo, nos toca ahora a todos cuidarlo, (...) tomar un poco de medicina amarga, nos toca ahora sufrir un poco, (...) tener un poco de dolor, asumir nuestra responsabilidad y todos como hermanos sacar adelante a ese niño, que es nuestra familia, es nuestro país, es El Salvador", dijo Bukele ante unas 8.000 personas.

Hasta el momento, unas 400 personas han sido despedidas, informó Reuters. Lo que para algunos es un orgullo y una necesaria batalla contra el nepotismo, le podría significar una catarata de demandas al Gobierno salvadoreño, ya que los afectados dicen que vulneraría una ley de salarios aprobada por el Congreso.

Bukele ordenó la eliminación de cinco Secretarías de la Presidencia, por lo que sus trabajadores fueron notificados de forma sorpresiva y pública de la suspensión de sus plazas en las áreas de transparencia, gobernabilidad y vulnerabilidad.

"Queda claro que la extinta 'Secretaría de Transparencia' no servía para NADA. Más que como parte de la 'Fábrica de Empleos', claro", tuiteó el mandatario la noche del miércoles a sus más de 700.000 seguidores. Los exempleados dicen que Bukele y su equipo no han seguido el debido proceso de solicitarles a los diputados la supresión de los trabajos, que están incluidos en el presupuesto general.

A través de una serie de mensajes de Twitter, el mandatario ha interpelado directamente a ministros y funcionarios para que despidan a 13 familiares del expresidente izquierdista Salvador Sánchez Cerén (2014-2019) y de otros líderes del partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

"Se ordena a la Ministra de Relaciones Exteriores @CancillerAleHT, remover de su cargo como Ministra Consejera en Alemania, a Lizeth Olivo Urías, hija de Julio Olivo, Presidente del TSE, con un salario de $3,090 mensuales", escribió en uno de muchos tuits de despido.
"De inmediato Presidente", respondió por la misma vía su canciller Alexandra Hill.

Pero después de blandir el poder públicamente, el "presidente hipster" como le han dicho algunos medios, se ha dado tiempo para intercambiar bromas y comentarios con sus seguidores de Twitter. Por ejemplo, ha saludado por su cumpleaños a una quinceañera, Laura, y los salvadoreños enloquecieron. También ha posteado el video de un blogger que lo cataloga como "el presidente más cool" del mundo y le ha "ordenado" a otro, @Perxitaa que haga mejores videos.

Pese a que muchos respaldan esta nueva forma de comunicación pública de Bukele, sus opositores de derecha e izquierda se quejan de que la actitud del presidente es autocrática. "Esto no es una monarquía, las monarquías absolutistas quedaron en la Edad Media y estamos en el siglo XXI donde hay que respetar la institucionalidad", dijo a periodistas el presidente del Congreso, el derechista Norman Quijano.

El especialista en información digital, Luis Assardo, opina que este tipo de estrategia de comunicación busca obtener notoriedad y posicionarse ante la población sin intermediarios.

"Con esta dinámica quiere decir que no necesita a la prensa, que no necesita algún tipo de intermediario para hacer llegar la información que a él le interesa", dijo a Reuters.

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