Gestión comunitaria, la gran oportunidad para que todos tengamos agua

Se estima que en una década, más de la mitad de la población del mundo no tendrá agua. Las naciones en vías de desarrollo -como la nuestra- serán las más afectadas. El único modo de evitar esa catástrofe ambiental es mover la conciencia de la clase política. Y para eso, se necesita una ciudadanía involucrada. La ONU y expertos insisten en que el ciudadano puede ser parte de la solución. “Hay que darle las herramientas”, dice en esta entrevista Liliana Abascal, doctora en Geología y máster en gestión del agua.

19 Mar 2019 Por Soledad Nucci
2

GOTA POR GOTA. La disponibilidad de agua dulce puede desatar una crisis en un futuro no muy lejano.

“En los países democráticos, la ciencia de la asociación es la ciencia madre; el progreso de todo lo demás depende de ella”. (Alexis De Tocqueville). Aunque esa frase fue acuñada en la Francia del siglo XIX por el pensador francés y uno de los ideólogos del liberalismo, sintetiza lo que hoy se vislumbra como una opción para que todos tengamos agua. “Cuando la sociedad civil se organiza y articula con el sector público y privado, se resuelven los problemas”, dice Liliana Abascal, doctora en Geología y máster en Gestión del Agua.

Y no lo dice ella, únicamente. Con la atención puesta en el Día Mundial del Agua -que se celebra este viernes- las Naciones Unidas han planteado, entre otros conceptos, que la buena gestión y la cooperación entre los usuarios pueden promover el acceso a este elemento vital. “En la Argentina, unas siete millones de personas no tienen agua de red y unas 20 millones viven sin cloacas. En el Gran Tucumán, las cifras indican que casi el 45 % del sector vulnerable carece de esos servicios”, precisa Abascal. Ni el Estado ni el mercado han podido garantizar por sí solos -reflexiona- la eficiente asignación de los recursos. Por eso -prosigue-, es urgente poner en marcha otras estrategias.

"El calentamiento global está modificando los parámetros. En algunos lugares llueve menos que antes. En consecuencia, no se recargan los acuíferos. Esta
situación nos exige, más que nunca,una buena administración del agua"

LILIANA ABASCAL

Máster en Gestion del Agua

- Usted habla de urgencias. ¿Habrá agua para todos en el Tucumán de 2050?

- Si analizamos la situación actual, me atrevería a pensar que no será posible alcanzar esa meta. Salvo que que empecemos a trabajar, ahora mismo, en mejorar la gestión del servicio. Eso implica mejorar lo que está instalado, cambiar lo que no funciona e incorporar nuevos modelos.

- ¿A qué se refiere con nuevos modelos de gestión?

- Los tucumanos hemos dejado la gestión en manos del Estado, primero, y de privados, después. Ambos han demostrado que son ineficientes. Tenemos que generar administraciones mixtas, conformadas, también, por los ciudadanos. La gobernanza del agua se refiere a la búsqueda de soluciones bajo el principio de colaboración consensuada de los sectores público, privado y civil.

- ¿Será muy difícil lograr la gobernanza del agua en una provincia que vive en la coyuntura?

- Los modelos de gestión comunitaria pueden facilitar el acceso al agua a las comunidades rurales o aisladas. En la práctica, eso implica, por ejemplo, que si se realiza una perforación en busca de agua, se genere antes una organización alrededor de esa pequeña obra, conformada por el estado, los habitantes y los expertos. Hay muchos pozos abandonados; tenemos que formar a los pobladores para que sepan y quieran arreglarlos. Hay que darles las herramientas.

- Suena ideal. Pero en la práctica, ¿cómo hace un ciudadano de centro urbano para participar?

- Es cierto. En los grandes centros urbanos, las dependencias del Estado tienen muchas instancias. Eso dificulta y desalienta la participación. La administración debe aprender a abrir espacios e incorporar a los vecinos de manera honesta (y no para un uso ocasional).

- Pero, ¿cómo se promueve la gestión comunitaria en las ciudades?

- Los municipios pueden ser el camino. Naciones Unidas ha destacado en varias oportunidades la importancia de los gobiernos locales para alcanzar el desarrollo. Son ellos con los que hay que trabajar. Y son ellos los que pueden hacerse cargo del agua. En Francia, el modelo de gobernanza plantea una administración multinivel con participación ciudadana. Aquí, en cambio, tenemos una administración fragmentada y anárquica.

- Entonces, ¿estamos atrapados y sin salida?

- Sino estuviese convencida de que hay una salida, no estaría trabajando de manera voluntaria. Pero la solución no vendrá del Gobierno ni de una sola persona, sino de equipos pluridisciplinarios que aporten enfoques sociales, culturales, económicos y ambientales.

A través de la fundación local Sustentarnos, Abascal es una de las organizadoras del foro “Agua para todos”, que se hará este viernes. La Asociación Mundial para el Agua (Global Water Partnership-GWP), mediante su filial local, el Foro Argentino del Agua (FADA), y el laboratorio de Construcciones Hidráulicas de la Universidad Nacional de Tucumán también conforman el comité organizador.

Está previsto que se oigan las palabras de algunos expertos, como las de Víctor Pochat, docente de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la Universidad del Litoral. Fue distinguido con el premio “Agua 2018” por la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco. La jornada comenzará a las 15 en el aula magna de la Facultad de Derecho de la UNT.

Comentarios