Crimen del comunero: “Gómez siempre tuvo control de la situación y decidió disparar”

El ex policía acusado por el crimen de Chocobar sabía cómo aniquilar, dijo Garmendia. El abogado de la comunidad Chuschagasta afirmó que los peritos convocados por la defensa “le dieron la razón”.

10 Sep 2018
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RECONOCIDO. Chocobar era un dirigente de pueblos originarios.

El testimonio de dos expertos convocados por la defensa de Luis Humberto Gómez terminó siendo favorable a la parte acusadora, consideró el abogado Carlos Garmendia, querellante en el juicio por el homicidio de Javier Chocobar, autoridad de la comunidad Chuschagasta, asesinado de un tiro en territorio de ese pueblo originario.

Gómez, junto con Darío Amín y Eduardo Valdivieso, está imputado por el ataque a tiros ocurrido el 12 de octubre de 2009 en tierras de la comunidad, en el que fue asesinado Chocobar y resultaron heridos Andrés Mamaní y su primo Emilio.

Andrés Mamaní tiene aún hoy secuelas graves del disparo en el abdomen. Perdió el bazo y parte del intestino, por lo que aún usa una bolsa de colostomía; y la semana pasada no pudo declarar porque estaba internado en el hospital Avellaneda, con una infección respiratoria.

“Dos peritos que ofreció la defensa de Gómez, con la intención de demostrar que el imputado actuó de acuerdo a reglamento y según su entrenamiento, nos dan la razón: Gómez tuvo el control de la situación desde el primer momento y eligió qué hacer. Eligió usar el arma”, dijo Garmendia.

El profesor de tiro Alejandro Reynoso, jefe de Tiro Táctico de la Policía de Tucumán y especializado en antiterrorismo, explicó en su declaración, que brindó el miércoles, que hay dos tipos de entrenamiento: el militar y el policial.

“Reynoso dijo que la policía está formada para neutralizar al delincuente. El Ejército, en cambio, tiene que aniquilar al enemigo. Por eso los entrenamientos son distintos. Gómez tiene claramente un entrenamiento militar”, destacó Garmendia.

Otro elemento favorable a su postura, dijo Garmendia, fue la explicación del experto acerca de las técnicas para defenderse cuando alguien invade el espacio personal (argumento que usó Gómez en sus palabras de apertura) y la afirmación de que ningún miembro de la policía puede actuar si no ocurre un evento. “Se entrena bajo presión, justamente, para evitar que uno reaccione en forma primitiva”, dijo Garmendia.

“No se puede decir que reaccionó porque alguien invadió el espacio personal. Tiene que haber una agresión”, había dicho Reynoso en su testimonio.

Justo Alberto Danielsen, también instructor de policías, declaró el jueves y dijo que Gómez, según su entrenamiento, tendría que haber disparado primero al pecho y después a la cabeza. “Eso es entrenamiento militar, del que habló Reynoso -enfatizó Garmendia-, muy especializado”.

Danielsen había dicho, durante su declaración, que la actitud de Gómez fue “correcta desde el punto de vista táctico” y que “tuvo una actitud conciliadora” porque, de haber respondido a su entrenamiento “le hubiera puesto dos tiros en el pecho y uno en la cabeza”.

La tercera ronda de testimonios comenzará mañana, a las 9, en los tribunales penales de España 430. Las audiencias son abiertas y pueden ser presenciadas por cualquier persona mayor de 18 años, que se presente con DNI.

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