El sector de la salud y los coletazos de la crisis

07 Sep 2018

En una severa crisis económica, casi toda la sociedad sufre, en especial, los sectores más desprotegidos. Estamos asistiendo a una compleja realidad, en la que el Gobierno nacional ha declarado al país en emergencia y ha anunciado medidas que buscan profundizar el ajuste y seguramente, generarán una mayor recesión. La constante suba de las tarifas de los servicios, del combustible, la devaluación y la inflación han comenzado mostrar sus efectos negativos, por ejemplo, en el área de la salud, cuyo ministerio a nivel nacional ha sido bajado a la categoría de secretaría.

La responsable provincial de la cartera de salud dijo ayer que como consecuencia de la disparada del dólar, no se consiguen elementos esenciales como anestésicos, descartables y prótesis, y que se vieron obligados a suspender una cirugía en el hospital Padilla. La funcionaria le dijo al programa “Buen día” de LA GACETA Play que los proveedores no les cotizan los insumos porque no quieren vender a un precio que no podrán reponer. Dijo que el Gobierno provincial teme que suceda un colapso en el sistema de salud debido a que aumentó el número de pacientes con obra social que ingresan al sistema público. En su opinión, ello se debe a que hay personas que no pueden pagar un coseguro.

También padecen estos coletazos de la economía los comedores, como el de escuela “Nuestra Señora del Rosario de Nueva Pompeya”, en el Mercofrut, donde comen alrededor de 650 alumnos que asisten en dos turnos, mañana y tarde, o el comedor infantil “El Señor del Milagro”, de Las Talitas, donde 10 voluntarias preparan diariamente la comida para unos 170 beneficiarios. En ambos casos, el incremento de los alimentos y la escasez presupuestaria hacen cada vez más difícil la prestación.

También informamos en nuestra edición de ayer que en el hospital Avellaneda están recibiendo cada vez más pacientes con problemas debido a la mala alimentación. Esta realidad se percibe en el Hogar de Madres que funciona en el nosocomio; muchas de esas mujeres, de escasos recursos, internan a sus bebés y deben alojarse en el hospital porque sus chicos aún dependen de la leche materna.

Como ya habíamos anticipado, unos 200 centros privados de diálisis (ocho de Tucumán), ya no reciben nuevos pacientes de Incluir Salud (ex Profe) porque los servicios fueron cortados hasta que el Estado empiece a pagar la deuda que tiene con los prestadores. Directivos de varias entidades de rehabilitación de Tucumán, que tienen a su cargo equipos interdisciplinarios, informaron que están al borde de cortar los servicios a los afiliados del Incluir Salud; en algunos casos, no cobran desde hace 10 meses, y cada institución tiene más de 50 y hasta 130 pacientes de esa obra social.

Antes de lanzar sus nuevas medidas, el Gobierno nacional debió haber previsto que esto iba a acontecer. No se puede “ahorrar” con pacientes, cuya vida depende de una máquina, sin saldar una deuda de más de $250 millones que el Estado nacional mantiene desde abril de 2017 con la Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina, con la escasez de insumos en los hospitales.

No se puede desatender la salud por cuestiones de caja o a costa de cualquier cosa, y menos de aquellos que carecen de recursos. Los discapacitados, los niños, los ancianos deben pagar siempre los platos rotos por los errores de nuestros gobernantes.

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