Cartas de lectores

04 Sep 2018
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Riesgo de epidemia

He leído en LA GACETA (30/08), que un informe de la Municipalidad asegura que las pérdidas cloacales provocan riesgos sanitarios. Asombra que con el actual nivel de conocimientos sobre la composición física, química y de los organismos patógenos que tienen los residuos cloacales, el municipio capitalino haya debido recurrir a su Dirección de Salud para saberlo. Las vías de contagio o ingreso al organismo humano de los patógenos pueden ser: oral, por la nariz, ojos, oídos y lesiones en la piel. El aire es un importante transmisor; cuando las ruedas de los vehículos pisan los charcos y por salpicadura producen un efecto similar al aerosol, diseminando los organismos a los cuatro vientos. Otra vía para transmitir las bacterias coliformes (que provienen de la materia fecal) son las que quedan adheridas al calzado, cuando se pisan los derrames en la vía pública y que son transportados a lugares diversos como viviendas, oficinas, etcétera. Se avecina el verano. La ciudad Capital está expuesta a un brote epidémico y es inexplicable que las instituciones y las autoridades con competencia en la protección ambiental, la salud y los derechos de la población, nada hacen para corregir estos derrames que tienen como responsables a la SAT, al Ersept (ente regulador del servicio) y al Poder Ejecutivo, que otorgó la concesión del servicio. Tampoco hay un estado de alerta e información sobre los riesgos que corremos. Contaminar es un delito, pero en este caso, nadie se encuentra denunciado, investigado, procesado o condenado por la Justicia. ¿Por qué será?

Juan Francisco Segura

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Accidente en el Teatro San Martín

Atento a los dichos vertidos por Miguel Rafael Sánchez, en fecha 03/09/2018 y en mi carácter de Administrador General del Teatro San Martín de la Provincia de Tucumán -en respuesta a la misma-, me cabe aclarar lo sucedido en fecha 29/06/2018. El señor Sánchez, sin ninguna autorización, subió al escenario para sacar una foto a su esposa. Por su imprudencia, se produjo la caída a la que hace alusión en la publicación de referencia. Las autoridades del Ente Cultural de Tucumán (ECT) tomaron intervención de inmediato. Sánchez fue llevado al Centro de Salud por elección propia. Las autoridades en ningún momento dejaron de mantener contacto con la esposa del accidentado, como consta en las llamadas y audios mantenidos que se encuentran a disposición. Siendo la cobertura del seguro un trámite administrativo, el mismo se realizó en tiempo y forma, encontrándose registrado mediante “Siniestro Nº 86 del Seguro de Responsabilidad Civil” de la Caja Popular de Ahorros de Tucumán. La cobertura no tuvo lugar por omisión del señor Sánchez, atento a que los trámites correspondientes son de índole personal. Tanto el personal como funcionarios del ECT, desde el primer momento, se pusieron a disposición de la familia y realizaron todas las gestiones necesarias, desde lo humano hasta lo administrativo, para que la atención se efectuara a la brevedad y con un acompañamiento personal de su estado de salud. De lo expuesto, surge claramente que el accidente ocurrido el día 29/06/2018 se produjo por culpa y responsabilidad exclusiva de Miguel Rafael Sánchez, quién de manera negligente ingresó a lugares no autorizados del teatro.

Arq. Humberto Salazar

Administrador Gral. Teatro San Martín

Roca o Kirchner

Con profundo estupor veo que el Concejo Deliberante de Tucumán va a tratar un nuevo cambio de nombre a la tan mentada avenida Roca o Kirchner, y volverán los ciudadanos a cambiar documentos por el cambio de nombre de esa importante arteria. Estupor me causa, porque Kirchner hizo pocas pero buenas cosas, y mucho más que Roca. Kirchner pagó al FMI; estatizó Aerolíneas; repatrió científicos; orbitó dos Arsat; jubiló a 2,5 millones de argentinos; creó fuentes de trabajo; creó muchas universidades; hizo funcionar paritarias, entre otras cosas, las cuales hoy valoro y me parecen importantes para todos los argentinos. Hoy, los medios hegemónicos buscan cuadernos Gloria y ruta del dinero “K”, cuando en todo está el mismísimo Presidente. Realmente quisiera ver a los radicales fuera de este sistema, porque tengo una profunda estima por Alfonsín, que me abrió la mente en muchos sentidos; yo, por aquel entonces, estudiante de Derecho, el cual veo hoy no se respeta. Pero volviendo al tema que me incumbe, quiero contarles que mi comprovinciano Roca, en su campaña del Desierto, financiada por la hoy Sociedad Rural Argentina, y del cual otro comprovinciano nuestro como Avellaneda es el responsable de dicha campaña, hizo el reparto de las tierras del sur usurpadas a los huarpes y mapuches antes de que el territorio existiera; por ejemplo, le dio 42.000 hectáreas al bisabuelo de Martínez de Hoz, ministro de la dictadura, a los Pereyra Iraola, a los Anchorena, a los Unzué y así formaron los grandes latifundios. El mismo Roca se llevó 60.000 hectáreas y funda su estancia “La Larga”, que es propiedad de los Alvear, bisnietos de Roca, sin mover un dedo. Sobre Julio A. Roca, en los diarios de la época decían: “hoy entrega de indios como peones, una china como sirvienta y un chinito como mandadero”, y se los hacía en la Plaza de Mayo de por aquel entonces. Se traían indios del sur para nuestros cañaverales, porque consideraban que los de acá eran vagos: “yo les mando ranqueles y mapuches, que son trabajadores y de muchas horas al dia”. Fíjese señor tucumano que si mira atentamente en los murales de la Casa Histórica, en ellos está Roca, siendo que en la Revolución de Mayo de 1810 ni en la Declaración de la Independencia de 1816 Roca no existía. Nuestra máxima escultora, Lola Mora, lo incluye. En fin, yo digo: dejemos las cosas como están, no más grieta.

César Ricardo Trejo

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6 de septiembre de 1930

Un día nefasto para nuestra patria es el 6 de septiembre de 1930. Un general, al servicio del imperialismo inglés, derrocó el ejemplar gobierno del doctor Hipólito Yrigoyen. Cuando el radicalismo consiguió mayoría legislativa para aprobar la Ley de Nacionalización del Petróleo, el general José Félix Uriburu, con la complicidad del general Agustín P. Justo y del capitán Juan D. Perón, dieron el golpe de Estado y sumieron a nuestra patria en la negra noche de la dictadura y el oprobio. Yrigoyen quedó preso en la isla Martín García en condiciones inhumanas y sometido a un feroz aislamiento, máxime si tenemos en cuenta sus 80 años. Empiezan por entonces a aplicarse torturas atroces a civiles y militares por el solo hecho de ser radicales: picana eléctrica, la cuña, el balde, la silla, etcétera. Nutridos lotes de radicales son confinados en Ushuaia y en la Isla del Fin del Mundo, donde fue a parar nuestro comprovinciano, el doctor Evaristo Aybar Augier, junto al doctor Honorio Pueyrredón. A fin de convalidar al gobierno de facto y habiéndose entregado a los conservadores todos los resortes administrativos, la Policía, las municipalidades y la Justicia, los dirigentes radicales o exiliados convocaron a elecciones de gobernador y legisladores en la provincia de Buenos Aires para el 5 de abril de 1931. Pese a todo, gran triunfo radical. Uriburu anula las elecciones y proscribe a la Unión Cívica Radical (UCR) para las elecciones presidenciales. La proscripción del radicalismo les permitió entregar nuestra patria a la voracidad del capitalismo angloamericano.

Amado Apud

Lídoro Quinteros 67

San Miguel de Tucumán

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