“Estuve a punto de hacer justicia por mano propia”

Lo atacaron los mismos ladrones que habían asaltado a su hija a la salida de la escuela.

04 Sep 2018
1

DRAMÁTICO. Gustavo Amaya tuvo que refugiarse en la escuela mientras le arrojaban piedras y trozos de ladrillo. la gaceta / fotos de antonio ferroni

“No me mataron porque tenía un machete, estuve a punto de hacer justicia por mano propia”, confió Gustavo Adolfo Amaya a LA GACETA. “Por suerte no lastimé a nadie, pero ellos tenían cuchillos y me atacaron”, explicó.

El herrero de 40 años recordó el dramático momento que vivió días atrás, cuando enfrentó a los ladrones que le habían quitado el celular a su hija y a un amigo.

Gritos, corridas, pedradas y disparos. Todo eso ocurrió en la escuela Salas y Valdez, el barrio Próspero Mena, de Tafí Viejo. Fue en la siesta del viernes pasado, después de un asalto a dos alumnos en la esquina del establecimiento educativo.

Todo comenzó alrededor de las 15. Dos adolescentes de 15 y 18 años (asisten a esa escuela en diferentes turnos), fueron atacados por dos vecinos. Empuñando cuchillos y bajo amenazas, los despojaron de sus celulares.

Cuando los ladrones escaparon, las víctimas corrieron hasta sus casas para pedir ayuda. 

“Cuando mi hija me avisó que la habían asaltado, salí a buscar a los ladrones, pensé que iban a vender los celulares para comprar droga. En el camino hablé al 911. Otra vecina de mi hija había reconocido a los ladrones”, contó Amaya.

Agregó que cuando supo quiénes eran los que habían atacado a su hija, fue a reclamarles. Así se desató una violenta escena que no registró heridos.

Terror en la escuela

Amaya tiene un taller de herrería en el fondo de su casa. Desde hace siete años vive en esa propiedad junto a su esposa y sus hijos. Asegura que los robos más violentos que se registran en la zona son cometidos por “Los Gatitos”.

Según contó, es un clan familiar que reside a una cuadra de su casa. “Dos de ellos fueron los que asaltaron a mi hija”, contó.

“La madre estaba en la puerta de su casa. Le dije que su hijo había asaltado a mi hija y a un amigo. Me respondió que yo viera qué iba a hacer. En ese momento llegaron los que habían atacado a mi hija. Les pedí que me devolviera el celular. Me insultaron. Ahí comenzamos a discutir”, contó Amaya.

El vecino relató que en ese momento otros jóvenes lo apedrearon. Él corrió hasta la escuela, donde se refugió. “El policía del 911 intentaba detenerlos. Pero ellos avanzaban. Arrojaban ladrillos contra el portón. Al final entraron a patadas. Querían pelear y me amenazaban con traer armas”, relató el hombre.

Cuando llegaron los refuerzos policiales, estas personas apedrearon el móvil. Los uniformados hicieron disparos y los agresores escaparon. “Son gente que anda armada y tienen amenazados a todos. Por eso muchos vecinos no se quieren meter”, contó.

Los policías persiguieron a los sospechosos. A pocas cuadras atraparon a “Chichí”, de 16 años. “Es una familia conflictiva. Muchos son delincuentes. Los tenemos identificados y muchos fueron detenidos en otras oportunidades. Estamos trabajando en esa zona y ya realizamos numerosos procedimientos”, señaló el comisario Gustavo Beltrán, jefe de la comisaría de Tafí Viejo Centro.

El adolescente fue alojado en el instituto Roca. Mientras, se solicitaron medidas de allanamiento y detención contra dos de sus supuestos cómplices. Uno de ellos, apodado “Limao”, de 19 años, fue detenido durante el fin de semana en su domicilio, en los monoblocks del barrio, frente al lugar del robo del viernes. Sus familiares atacaron a pedradas a los policías que fueron a detenerlo.

Denuncias LA GACETA cuenta con un canal directo para que los lectores puedan difundir los hechos de inseguridad los que fueron víctimas. Los datos (que también pueden estar acompañados por imágenes y videos) deben ser enviados vía WhatsApp al número 381-6311910.

En Esta Nota

Tafí Viejo Inseguridad
Comentarios