Preocupa la baja cantidad de adultos vacunados contra la neumonía

Siete de cada 10 argentinos que deben inmunizarse no lo hacen

04 Jul 2018 Por Lucía Lozano
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A los chicos hay que vacunarlos. Sobre eso hay un acuerdo (casi) generalizado. Y Argentina tiene un calendario de inmunizaciones ejemplar. Sin embargo, una vez que los adolescentes salen del colegio, el carnet queda guardado en algún rincón. Los adultos, salvo la vacuna de la gripe, no suelen protegerse de otras enfermedades con pinchazos. Es una situación que preocupa a los infectólogos. Especialmente en el caso de la neumonía. Pese a estar disponibles y ser gratuitas para la población de riesgo, siete de cada 10 adultos que deben vacunarse contra esta enfermedad no lo hacen.

Las cifras se conocieron recientemente, gracias a investigación que se hizo entre más de 300 argentinos, sobre el grado de concientización de la comunidad acerca del riesgo que la neumonía representa para la salud. Entre los resultados del sondeo, realizado por la consultora A Plus A con el apoyo de Pfizer, se vio que 69% de las personas que participaron en la encuesta no estaban vacunadas contra el neumococo, a pesar de tener indicación precisa de hacerlo por ser mayores de 65 años o presentar patologías como asma, enfermedad pulmonar crónica (EPOC), diabetes, trasplante, enfermedad cardiovascular o VIH, entre otras.

Si bien la neumonía puede cursarse de manera ambulatoria, en ocasiones puede ser grave, requerir internación y hasta ocasionar la muerte. Según estadísticas de nuestro país, uno de cada cuatro mayores de 65 años que se internan por neumonía fallecerá al cabo de un año.

“Estos resultados son particularmente alarmantes, sobre todo teniendo en cuenta que estamos hablando de una población de riesgo y de una vacuna que se encuentra disponible en forma gratuita para los adultos mayores y para quienes padecen comorbilidades”, comentó Gustavo Lopardo, médico infectólogo y ex presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

Otro dato relevante de la encuesta fue que los que estaban vacunados (31% de los participantes) manifestaron que el principal motivo que los impulsó a hacerlo fue la recomendación médica. “Este punto es crucial. Nada reemplaza el consejo médico. Es prioritario trabajar con todos los profesionales de otras especialidades como cardiólogos, ginecólogos, neumonólogos, clínicos y gerontólogos para que le expliquen a sus pacientes los beneficios de la vacunación y la recomienden a sus pacientes cuando corresponda”, agregó el experto. “Debemos actualizar el concepto de vacunas y entender que no son en absoluto una herramienta exclusiva para los más chicos: hoy contamos con vacunas para todas las etapas de la vida, por lo que los adultos tienen que saber que hay algunas obligatorias para ellos”, completó.

¿Por qué vacunarse?

¿Cuál es la importancia de esta vacuna? Previene las complicaciones e incluso la muerte por esta enfermedad. En líneas generales, la gente desconoce que la neumonía es una amenaza para la salud de los adultos. En los grupos de riesgo los problemas son más frecuentes, pero contraer neumonía puede ser peligroso también en personas sanas.

“En los períodos de pico estacional, como el que estamos atravesando ahora, el incremento de los casos de neumonía se produce a partir de la complicaciones de la gripe”, explica el doctor Ernesto José Ways, especialista en infecciones respiratorias agudas (IRA) y jefe de Salud Respiratoria, que depende de la Dirección de Programas Integrados de Salud del Siprosa.’

Ya sea porque su sistema inmunológico es inmaduro o ha envejecido, los menores de dos años y los mayores de 65 son, respectivamente, los más vulnerables a la enfermedad neumocócica. Ramón Rojas, neumonólogo especialista en patologías respiratorias, recomienda la vacuna especialmente a los pacientes que tienen enfermedad pulmonar crónica (EPOC), a los fumadores, a quienes padecieron otitis por neumococo o tienen antecedentes de la enfermedad, y a quienes le extirparon de su organismo el bazo (órgano que combate las infecciones).

Un punto importante, según Rojas, es derrumbar entre los adultos los mitos que rodean las vacunas. “No hay ninguna que te pueda generar una enfermedad. Eso que dicen: me vacuné y me agarró gripe es un mito, porque la gente confunde gripe con resfrío. Si te inmunizás contra la neumonía no es cierto que te vas a enfermar. Tampoco es real que eso pueda ocurrirte si la dosis perdió su cadena de frío... a lo sumo perderá el efecto, pero de ninguna manera puede ser perjudicial”, concluye.

> Es la principal causa de hospitalización

La neumonía es una infección en los pulmones que tiene una tasa alta de mortalidad. Causa más de 18.000 fallecimientos de mayores de 50 por año en el país. Se trata de la principal causa de hospitalización. Se puede prevenir a través de la vacunación. Hay dos vacunas. Una es la 23 valente (PPSV23), que se coloca cada cinco años. La otra es la conjugada 13 valente (PCV13), que en 2012 fue incorporada al calendario. Esta vacuna -que es la misma que se aplica a los chicos- con una sola aplicación ya es efectiva para siempre. Quienes ya hayan recibido la primera pueden ponerse la segunda. En caso de no tener ninguna vacuna, primero le colocarán la PCV13 y un año después la PPSV23. Cualquiera de estas vacunas se puede aplicar junto a la antigripal sin problemas. Los mayores de 65 años no requieren orden médica para recibir ambas dosis gratuitamente, mientras que quienes presenten una condición de riesgo deben contar con la indicación de un profesional.
Síntomas de la enfermedad
n Tos (con o sin expectoración amarillenta o sangre)
n Fiebre
n Dificultad para respirar
n Catarro
n Escalofríos
n Frecuencia cardíaca aumentada
La neumonía es una infección en los pulmones que tiene una tasa alta de mortalidad. Causa más de 18.000 fallecimientos de mayores de 50 por año en el país. Se trata de la principal causa de hospitalización. Se puede prevenir a través de la vacunación. Hay dos vacunas. Una es la 23 valente (PPSV23), que se coloca cada cinco años. La otra es la conjugada 13 valente (PCV13), que en 2012 fue incorporada al calendario. Esta vacuna -que es la misma que se aplica a los chicos- con una sola aplicación ya es efectiva para siempre. Quienes ya hayan recibido la primera pueden ponerse la segunda. En caso de no tener ninguna vacuna, primero le colocarán la PCV13 y un año después la PPSV23. Cualquiera de estas vacunas se puede aplicar junto a la antigripal sin problemas. Los mayores de 65 años no requieren orden médica para recibir ambas dosis gratuitamente, mientras que quienes presenten una condición de riesgo deben contar con la indicación de un profesional.

> Síntomas de la enfermedad
- Tos (con o sin expectoración amarillenta o sangre)
- Fiebre
- Dificultad para respirar
- Catarro
- Escalofríos
- Frecuencia cardíaca aumentada


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