“El motoarrebatador”: por qué la historia de un ladrón genera tanta empatía

La película del director Agustín Toscano fue ovacionada tanto en Tucumán como en Cannes. Qué opinan el público y la crítica

19 Jun 2018
2

ORTAGONISTA. El actor Sergio Prina, en una de las escenas de la película tucumano que llegó a Cannes.

Termina la película y estallan los aplausos. La gente que colmó la sala del cine Atlas encuentra en el lobby a la actriz Liliana Juárez y la aplaude, la saluda y se saca fotos con ella. La película tucumana “El motoarrebatador” ha producido un fenómeno similar al que se ve en los grandes festivales. Ya en Cannes había sido aclamada. El entusiasmo se refleja en las redes sociales. Los que la vieron, la recomiendan a sus contactos y la comentan. Coinciden en que se vieron involucrados muy de cerca en la historia del ladrón y su víctima, no sólo porque está narrada con maestría. Son personajes muy reales que se mueven en un paisaje urbano más que conocido.

Las distintas escenas del filme de Agustín Toscano fueron filmadas en El Palacio de los Deportes, el barrio Oeste II, un puente camino a San Andrés, la pista del ex aeropuerto, El Cadillal, el Hospital del Este, y -la principal locación- una casa en Barrio Sur (Bolívar al 1.200), propiedad de la abuela del realizador.

El director y su equipo están felices por la respuesta del público tucumano, que viene colmando las dos salas (El Solar y Atlas) en que se proyecta. “En la primera semana, en El Solar, había seis películas en cartel y la nuestra fue la que más vendió. Algo increíble, porque todas las otras son tanques que nos superaron en todas las demás salas del país”, celebró “Boby” Toscano.

La idea nació hace más de diez años, cuando la madre de Toscano fue atacada por un motochorro, que por quitarle la cartera la arrojó al suelo. Un hecho típico de la inseguridad, que tiene a los tucumanos aterrorizados. Pero el director propone que no nos quedemos en la condena al delincuente y tratemos de ver el lado humano de las cosas. “Uno puede apartarse, amargarse, añorar e pasado, meterse en un country... Sé que hay gente que dice ‘hay que matarlos a todos’, pero yo no estoy de acuerdo. Nadie nace ladrón o policía. Es una coyuntura -reflexionó-. Es muy duro asumir las grandes diferencias sociales. Pero el peligro es mucho más psicológico y está arraigado en cuestiones que en una sala de cine se ablandan. No es tan fácil ablandarse frente a una noticia, en los dos minutos que le da la tele a cada cosa. Pero por ahí en una hora y media de cine, a una cosa que era totalmente negra le caen dos gotas de leche y se transforma en un rico cortado”.

Toscano recomienda la experiencia de ver la película en el cine, con otros tucumanos, porque es mucho más rica que verla solo en casa. “En el cine uno percibe las reacciones de los otros. Y ese convivio en una sala es el fin último por el que trabajamos todos. Que la gente se reúna ahí y pase por este acto colectivo, medio chamánico y curativo, de ver una historia social nuestra que nos increpa, que nos pone en el lugar del perdón, que es un lugar muy difícil”.

> OPINIONES DE LA CRÍTICA

Diego Batlle (Otros Cines).- “Con un registro que por momento remite al cine de los hermanos Dardenne y en otros al de Pedro Almodóvar (por los equívocos propios de la amnesia), y con un impecable elenco de actores tucumanos con los que Toscano viene trabajando desde hace tiempo también en teatro, El motoarrebatador resulta una potente, contradictoria, provocativa, incómoda y al mismo tiempo estimulante combinación entre tragicomedia y thriller psicológico con familias escindidas y crisis afectivas en medio de esos fuertes conflictos sociales. Un acercamiento a la angustia existencial y a la candente problemática de la inseguridad sin estigmas ni prejuicios y con una bienvenida mirada humanista.”

Pablo Scholtz (Clarín).- “Relato social, pero primordialmente intimista, El motoarrebatador tiene un aire a los filmes de los hermanos Dardenne. Por los personajes, por las ambigüedades, por querer encontrar un mundo mejor que en el que viven. Sergio Prina y Liliana Juárez están más que bien en sus papeles. Son roles de gente común, pasando circunstancias extraordinarias, sin dejar de ser ellos mismos. Muy buena.”

Jorge Bernárdez (subjetiva).- “Pequeña pero a la vez gran coproducción entre la provincia de Tucumán y la República Oriental del Uruguay además de varias compañías de gran prestigio, Elmotoarrebatador ha tenido una muy buena y merecida recepción internacional, empezando por el estreno en la Quincena de Realizadores de Cannes (en donde Agustín Toscano junto a Ezequiel Radusky ya había presentado Los dueños, en 2013), con un relato tenso e inquietante con actuaciones sólidas. Un director al que vale la pena seguir con atención”.

> OPINIONES EN LAS REDES

Luisa López de la Casa.- “¡Vayan a verla! Esta vez me tocó verla desde Bs.As. Antes de que empezara ya estaba emocionada... Semejante película tucumana e increíbles actorazos me hicieron sentir Tucumán, su color, su olor...”

María Elina Valladares.- “Excelente película, muy buena fotografía, la música y las actuaciones impecables. Un Tucumán que parece ser descubierto por planos y colores nuevos. El motoarrebatador sale de los lugares comunes, se desmarca hasta en su nombre.”

Esteban Zelarayán.- “Es una historia con violencia y humor que no muestra lugares comunes. Cualquiera esperaría un motochoro drogándose y exhibiendo sus armas.”

Gabriel Carreras.- “A pesar de que los actores son amigos a los que conozco, la película me hizo olvidar de las personas reales y para mí eran Elena y Miguel, los personajes. Que son totalmente distintos a los que interpretaban en Los Dueños”.

Jaime Radusky.- “Una película valiente, en muchos sentidos. Primero, porque ha podido mostrar una realidad absolutamente nuestra, con personajes y personas tal como los conocemos, que viven, hablan, hacen y se expresan con tal naturalidad que no parece, en muchos momentos, una actuación. Y el gran hallazgo de la película, creo yo, es haberse metido en la piel y el alma de los personajes. Es algo que habitualmente las personas no solemos hacer: simplemente nos limitamos a aprobar o reprobar hechos y conductas sin indagar en lo que esos seres sienten en su interior. Los hechos que muestra han sido el camino para llegar a hablar de personas, sin caer en lo fácil de posicionarse ‘políticamente’. El antecedente de ‘Los Dueños’ quizás hacía presagiar que seguiría por esa línea, y lo hizo, lo consiguió sin haber caído en la repetición de estereotipos ni en la rutina. Estuve en Cannes con el estreno de ‘Los Dueños’ y fue una gran sorpresa ver la respuesta de una sala llena de gente que ama el cine, aplaudiendo de pie. Y sé que en este caso ha sido igual. Mención aparte y muy especial a los dos protagonistas: actores de pura sangre.”

Comentarios